viernes 11 de diciembre de 2009

ENCICLICA CARITAS IN VERITATE



Félix Martínez Cabrera

COMENTARIO A LA ENCICLICA CARITAS
IN VERITATE DEL PAPA BEDEDICTO XVI.

INDICE
1,- Introducción
2.-Caritas in veritate
3.-¿Qué entiende el Papa por verdad
4.-¿Cuáles son las relaciones entre caridad y verdad
6.-¿Cuáles son los valores?
6.-Desarrollo integral
8.-Evangelización y desarrollo
8.-Fe y desarrollo
9.-Desequilibrios en el desarrollo
10.-La ayuda al desarrollo
11.-El Capitalismo
12.- Interrogantes en la presentación
13.-Qué es el mercado
14.-Características del mercado
15.-¿Es lícita la ganancia?
16.-Qué otros problemas descubre del capitalismo
17.-Funciones de los políticos en la economía
18.-La empresa y las relaciones humanas
19.-Mercado, ética, don y gratuidad
18.-El bien común
20.-Diversos tipos de empresa
21.-Iniciativa empresarial polivalente
22.- Empresa y ética
24.- Movilidad laboral
24.-El hambre en el mundo
26.-Humanismo global
26.- El respeto a la vida
27.- Globalización
28.-Caracteristicas positivas y negativas
31.-Aspectos morales
32.-Necesita regulaciones
32.-La dislocación de empresas y sus problemas
32.-El empleo
35.-Las multinacionales
36.-Las multinacionales y las haciendas locales
38. Solidaridad universal e individualismo
40. Crecimiento demográfico
41.-Movilidad laboral
41.-Concentración en las grandes ciudades
42.-Economía y ética
43.-Ecología y desarrollo
43.-Energia
44.- Nuestra herencia a las futuras generaciones
45.-Es necesario cambiar el estilo de vida
47.-No somos una isla
48.-Dios en la esfera política
48.-Dialogo entre fe y razón
50.-Principio de subsidiaridad
50. Diálogo entre culturas
51.-Acceso a la educación
52.-Pobreza y paro
53.-Ordenación de las finanzas
53.-Asociacines de consumidores
56.-Desarrollo de los pueblos
56.-Progreso tecnológico
56.-Autosuficencia de la técnica
57.-Planificación del desarrollo
57.-La paz y la técnica
57.-Los medios de comunicación social
61.-La tiranía de la técnica
62.-Neurología y psiquismo
64.-Absolutismo de la técnica
66.-Humanismo integral


INTRODUCCION

Sólo pretendo con estas líneas facilitar la lectura de esta Encíclica del Papa que me ha encantado por su claridad, por la profundidad de su pensamiento y por la forma de tratar el tema. No queda reducida a un estudio humanista de los problemas científicos y sociales de la economía. Hay mucho de mística por dentro y de resonancias antropológicas y evangélicas. Esta Encíclica a muchos parecerá una utopía en este mundo tan cruel, pero el soñar con un mundo más humano, más justo y fraternal, no deja de ser una ilusión maravillosa para el siglo XXI. El siglo XX estuvo lleno de lágrimas y muertes. ¡Ojalá este nuevo siglo esté lleno de sonrisas y utopías!

CARITAS IN VARITATE

El intentar unir la caridad y la verdad nos causa un poco de extrañeza, ya que, a simple vista, son conceptos distintos La verdad entra en el ámbito del conocimiento. La caridad en el ámbito del sentir. Para el Papa ambos conceptos están unidos en todos los ámbitos de la vida, especialmente en la economía.

Para el liberalismo la economía no necesitaba la mediación ni de la moral (caridad) ni de otros principios o valores. En capitalismo tiene sus leyes, esto es el producir más, al menor precio y con los menores gastos. Con la mínima intervención del estado. Una mano invisible lo guía todo en la economía de mercado, decían los clásicos.

Ante la actual crisis económica esta postura empieza a revisarse. Hoy se percibe en este mundo globalizado, como no había sucedido anteriormente, que la crisis actual no es sólo económica, sino moral, política, social, estructural etc.

Es por tanto necesario buscar unas nuevas mediaciones de tipo filosófico, moral y jurídico, con unas regulaciones ajenas al sistema, que nos ayuden a superar la crisis y restaurar las distorsiones producidas, ya que la economía, por si misma, sin la mano del hombre, no puede funcionar. El Papa quiere descubrir la cuestión social, antropológica o humana, teológica y técnica de la economía.
Entre los políticos hay una cierta unanimidad en este sentido. Dicho de otra manera hay una concordia de que es necesaria unA regularización frente a la anarquía, que ha existido hasta el presente. Esta necesidad se ha hecho más evidente a consecuencia de la globalización. Los políticos tanto de derechas como de izquierdas admiten estas intervenciones estatales, aunque no estén de acuerdo en la medicina que hay que tomar. A pesar de las tres reuniones del G20 no se han puesto de acuerdo. No obstante ninguno quiere volver el colectivismo soviético o a un capitalismo salvaje.

El Papa con la encíclica CIV intenta responder a toda esta problemática, sin intentar dar recetas concretas, que deja al ámbito de la política.
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Hay grupos que consideran QUE la encíclica es demasiado utópica y espiritualista, e incluso fundamentalista, ya que da la impresión de que el Papa afirma que no es posible un humanismo sin Dios. Para ellos Dios no tiene que ver nada con la economía, ya que ésta tiene sus propias leyes. Están de acuerdo que es necesario inyectar nuevos valores para que funcione mejor, pero dicen que no es necesaria una antropología cristiana para solucionar el tema. En realidad, conociendo el pensamiento de Benedicto XVI, sabemos que esto no es verdad, ya que, si alguien ha defendido los valores de la razón, ha sido él. A este propósito recuerdo que K. Rhaner en un diálogo con los marxistas hace ya muchos años, les dijo que el cristianismo defendía muchas utopías suyas, pero con mucha más radicalidad y con un profundo respeto a la persona. El contenido es distinto, pero las motivaciones son distintas y les leyó el capítulo 25 de San Mateo.

Es evidente, como dice el Para, que cuando el hombre vive sin Dios, se mueve en el vacío, pero ello no quiere decir que el Papa desprecie a los no creyentes. El Cardenal Bertone en la presentación decía que la encíclica se movía dentro de los parámetros de la ley natural, la vez, porque preveía esta crítica.

Vamos a intentar conocer el pensamiento del Papa.
Las coordenadas para intentar comprender la encíclica están en estos parámetros:
Toda la encíclica responde a la trayectoria de Benedicto XVI que ha intentado siempre conciliar la razón con la fe, en sus dos discursos más celebres de todos conocidos, especialmente el de Ratisbona.

Otra clave de interpretación son sus dos primeras Encíclicas sobre la caridad y la esperanza.
La Encíclica hace en bastantes números una reinterpretación, en consonancia de los tiempos, de la Populorum Progressio de Pablo VI, al que tanto admiraba el entonces profesor y que después lo hizo Obispo y Cardenal. Esta Enciclica tuvo mucha resonancia en todos los ámbitos, incluso laicos.

La palabra caridad y amor han sido muy despreciados en el mundo económico tanto el el marxismo como en el capitalismo, ya que la economía actuaba siempre con los parámetros de la eficiencia. sin necesidad de acudir a la caridad. La caridad es un ámbito distinto de la justicia. Para los marxistas era el opio del pueblo o la manera de tapar las injusticias del capitalismo. Debemos peguntarnos para adentrarnos en el tema:

¿Qué entiende el Papa por verdad?

R. GuardinI decía que de la verdad nace la justicia.
La verdad hay que buscarla en la misma persona. Es muy interesante el estudio hecho por Comisión teológica internacional, en un trabajo titulado En busca de una ética natural para profundizar en el tema.
Para Benedicto XVI estos derechos encuentran su fundamento en la ley natural escrita en el corazón del hombre y está presente en todas las culturas y civilizaciones: Hacer el bien, ser honrados, no mentir, guardar los pastos, ser honestos, tener paciencia en las pruebas, tener compasión con los humildes, no destruir el ambiente, no matar, no robar, huir de la avaricia, respetar a las ancianos, buscar siempre el bien de la persona y de la humanidad, trabajar por el bien común etc.
Todo hombre, aún sin ser sabio, descubre en el fondo de su corazón estas verdades y otras muchas que son patrimonio humano, Pensad en los derechos humanos.

La verdad nos abre al diálogo, a la comunicación de experiencias y a la comunión: La verdad, rescatando al hombre de las opiniones y sensaciones subjetivas, le permite llegar más allá de las determinaciones culturales y históricas y apercibir y apreciar el valor y la sustancia de las cosas.
La verdad nos hace libres, ya que si la libertad no tiene los límites de la verdad, termina en el desenfreno.
Las palabras racionalidad y verdad nos llevan a comprender que hay unos valores, que el hombre en su historia ha descubierto por sí mismo, que se deben imponer en las relaciones humanas para el bien de la persona, también en la economía. Si en las relaciones económicas se hubiera conservado la honradez y el hombre no hubiera estado inmerso en la mentira y el engaño, no hubiera existido la crisis actual. Por esto verdad y racionalidad están tan íntimamente unidas.

Existe una verdad objetiva y unos valores, que el hombre olvida al caer en un relativismo moral: En el contexto social y cultural actual, en el que está difundida la tendencia a relativizar lo verdadero; vivir la caridad en la verdad lleva comprender que la adhesión a los valores del cristianismo no es sólo un elemento útil, sino un indispensable para la construcción de una buena sociedad y un desarrollo humano integral (4).

Por esto la fundamentación de la encíclica es de carácter antropológico y va dirigida a todos los hombres de buena voluntad, creyentes o no creyentes. Es evidente que tiene también una dimensión teológica, porque va dirigida también a los creyentes.

Dicho de otra manera hay unas regulaciones y mediaciones, tanto morales como jurídicas, que se imponen también en el campo de la economía.

Por este motivo, siguiendo la tradición, el único criterio de la economía no puede ser sólo la eficiencia, la ganancia y la utilidad. Toda actividad económica tiene también su repercusión en el hombre y en muchos aspectos morales.

La justicia no basta por sí sola. Santo Tomas decía que la caridad es el alma de la justicia. Ella hace que las relaciones entre los hombres sean más fraternales y calurosas. La justica de por sí sería fría. Necesita moverse por el amor. Por este motivo esa caridad tan vilipendiada por marxismo y el capitalismo, tiene que elevarse de la categoría de pordiosera a ser el motor del mundo en que vivimos. Hay comprendemos que caridad y economía no se pueden separar. En nuestro mundo se habla poco de fraternidad. Muchos hombres están cada vez más solos, y viven encerrados en sus cavernas. En nuestro suelo falta el aire del amor. Hace falta una economía más humanizada. El lucro por el lucro hace al hombre materialista. No hemos venido sólo a tener, sino a ser. La avaricia, dice el refrán, rompe el saco. Ello no quiere decir que no se busque legítimamente la ganancia, como veremos posteriormente. Muchos dirán que esto es una utopía en este mundo de navajazos. Es posible abrir una nueva luz de esperanza, si somos capaces de educar a los juventud en un nuevo humanismo.
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Un mundo solidario movido y sostenido por el amor es más luminoso, que un mundo en el que vive solo la justicia. Verdad y libertad, justicia y caridad deben estar unidas para un auténtico desarrollo integral..

¿Qué entiende por caridad?

El Papa, al principio de la Encíclica, resalta el valor del amor, que tan admirablemente está descrito en su Encíclica sobre la caridad: El amor es una fuerza extraordinaria, que mueve a las personas a comprometerse con valentía y generosidad en el campo de la justicia y de la paz (1).

La caridad no es sólo el principio de las micro-relaciones, sino también de las relaciones sociales, económicas y políticas. En el matrimonio el amor es el motor de la comunidad conyugal.
La caridad no es sólo el principio de las relaciones entre las personas, sino también de las relaciones sociales, económicas y políticas
El siglo XX fue el siglo de la muerte y las guerras. El siglo XXI debería ser el siglo de la paz y de la fraternidad entre los hombres.

¿Cuáles son las relaciones entre caridad y verdad?
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Caridad y verdad están íntimamente unidas, ya que defender la verdad, proponerla con humildad y convicción y testimoniarla en la vida son formas exigentes e insustituibles de la caridad (1). La caridad es el motor que mueve la vida del hombre y le arrastra a trabajar por la justicia y por un mundo mejor..
Existe, por lo tanto, un dinamismo relacional entre amor y justicia. Una justicia sin amor es un cuerpo sin alma. Decía San Pablo: veritas in caritate (Ef.4,15).

La caridad sin la guía de la verdad no sería caridad. No luchar contra la injusticia, no sería caridad, sino cobardía. El amor lleva a la defensa de la persona y de los valores, que necesita la persona para su desarrollo. El Papa lo expresa muy bellamente: La verdad es la luz que da valor y sentido a la caridad. Esta luz es simultáneamente la de la razón y de la fe, por medio de la cual la inteligencia llega a la verdad natural y sobrenatural de la caridad, percibiendo su significado de entrega, acogida y compromiso..Sin verdad la caridad cae en puro sentimentalismo. El amor se convierte en un envoltorio vacio que se rellena arbitrariamente (3).

Se habla mucho de justicia social y de solidaridad entre los hombres, pero sin caridad y amor no es posible vivir la fraternidad.
El Papa cierra con estas palabras el sentido de la caridad en las relaciones sociales: La caridad va más allá de la justicia, porque amar es dar, ofrecer de la mío al otro, pero nunca carece de justicia, la cual llega a dar al otro lo que es suyo, lo que le corresponde en virtud de su ser y de su obrar. Quien ama con caridad a los demás, es ante todo justo con ellos. No basta decir que la justicia no es extraña a la caridad, que no es una vía alternativa o paralela a la caridad, es intrínseca a ella (6).

…..Por otro lado, la caridad supera a la justicia y la completa siguiendo la lógica de la entrega y el perdón. La ciudad del hombre no se promueve sólo con relaciones de derechos y deberes sino, antes y aún más con relaciones de gratuidad, de misericordia y comunión. (6)

Decía el Cardenal Monescillo: Pan y catecismo. Yo diría: Pan, verdad, justicia, amor y fraternidad.

El Papa habla de la necesidad de la caridad en un mundo globalizado (5 y 6 final)

El desarrollo económico, social y político necesita, si quiere ser auténticamente humano, debe dar espacio al principio de gratuidad como expresión de fraternidad
Las conclusiones de las ciencias sociales no podrán indicar por sí solas la vía del desarrollo integral del hombre. Siempre hay que lanzarse más allá. Lo exige la caridad en la verdad. Pero ir más allá nunca significa prescindir de las conclusiones de la razón, ni contradecir sus resultados. No existe la inteligencia y después el amor. Existe el amor rico en inteligencia y la inteligencia llena de amor.. La inteligencia no es algo frio y estático, ya que se mueve por el amor sentido. El hombre no es solo un ser inteligente, que piensa. Zubiri decía que era una inteligencia sentiente.

Para un desarrollo integral el hombre no puede quedar encerrado solo en la verdad o en la justicia. Es necesario que viva la caridad como un don de gratuidad sin esperar nada como contraparte. Ello le llevará a considerar al otro como un hermano y como un hijo de Dios, para vivir una fraternidad universal en este mundo globalizado.

¿Son necesarios unos valores?

Por la racionalidad y por la experiencia histórica de tantos años en occidente, partiendo de la tradición judía, la filosofía griega y el derecho romano, el hombre ha descubierto que no todo queda reducido a unas leyes, sino que son necesarios unos principios y costumbres, que armonicen y gratifiquen el cumplimiento de las leyes. Horacio decía: Sine moribus leges vacuae, ya que nadie las cumpliría si falta ese sentido de la fraternidad y la gratuidad. Una civitas no se puede únicamente mantener por la coactividad de ley o como vulgarmente se dice por el palo. Si no existen unos valores éticos, que dinamicen las normas, los hombres se ve oprimidos, porque les falta el sentido de su vivir.

En nuestra sociedad es necesario redescubrir frente al relativismo la necesidad de unos valores éticos, que sirvan de entramado y cohesión a la civitas. Este es grito, que los hombres clarividentes de nuestra sociedad están, haciendo resonar en todos los foros. Una sociedad que, por su relativismo niega los valores absolutos, esto es, que la verdad no existe, y que la moral pública queda reducida a lo que dicta la mayoría, renunciando a los valores fundamentales de nuestra civilización occidental, va a la deriva.

Nunca he visto, como hasta ahora, que el pueblo clame por buscar un orden. Con tanta corrupción, con tanta falta de respeto a los padres y a los maestros, con tanto hedonismo y consumismo, con tanta máscara, con tanta incultura a pesar de haber más escuelas y universidades, que nunca, todos quieren y proclaman un cambio.

Como colofón de este raciocinio dice el Papa: La razón por si sola es capaz de aceptar la igualdad entre los hombres y establecer una convivencia cívica entre ellos, pero no consigue fundar la hermandad. Esta nace de una vocación trascendente de Dios Padre, el primero que nos ha amado.

Cuando el Estado promueve la enseñanza o incluso propone formas de ateísmo práctico, priva a sus ciudadanos de la fuerza moral y espiritual indispensable para comprometerse en el desarrollo humano integral.


EL DESARROLLO

Desarrollo integral.

El desarrollo debe abarcar todos los ámbitos de la persona;
Es necesario que sea integral, esto es, que abarque todos los aspectos: La educación, la inteligencia, lo espiritual, lo social, lo técnico y científico etc... Dice Pablo VI que el hombre, cada hombre, cada agrupación de hombres, hasta la humanidad entera. El hombre tiene que ser la medida del desarrollo. Si el desarrollo técnico pisotea, anula, distorsiona al hombre o está hecho por fines puramente egoístas, no es auténtico desarrollo (18).

Sin la educación, sin el conocimiento de la cultura, de la ciencia, de la técnica y sin los medios necesarios para que pueda ganarse el pan necesario para poder llevar una vida digna no es posible el desarrollo.

La educación del hombre en el plano espiritual, cultural, científico debe ser paralela a su desarrollo económico, ya que prius est ese quam operari.
El desarrollo humano debe tener en cuenta la dimensión transcendental del hombre, ya que cuando Dios queda eclipsado nuestra capacidad de reconocer el orden natural, la finalidad y el bien, empiezan a disiparse (J. Pablo II,).

Cuando el hombre deja de mirar a Dios y comienza a crear sus ídolos en la tierra, ha perdido el norte en la vida, como nos dice la experiencia.
Se ha de subrayar que no basta el progreso sólo desde punto de vista económico y técnico.
El desarrollo debe abarcar todas las dimensiones humanas del hombre
sin olvidar la trascendental.

Dice Pablo VI: No hay evangelización verdadera, mientras no se anuncie el nombre, la doctrina, la vida, las promesas, el reino, el misterio de Jesús de Nazaret, hijo de Dios (EN. 1).

Evangelización y desarrollo.

La caridad es una dimensión esencial en la Iglesia. Para Guardini constituye la esencia del cristianismo. El anuncio de Jesús en los misioneros ha ido siempre unido al amor y ayuda a los más pobres. Les han ayudado siempre a salir del hambre, de la miseria, de la incultura, y de las enfermedades endémicas: El testimonio de la caridad de Cristo mediante obras de justicia, de paz, y desarrollo forma parte de la evangelización, porque a Jesucristo que nos ama, le interesa todo el hombre (15 final).

No solo hay que darles pan. Es necesario ayudarles a salir del subdesarrollo integral, en el que se ven sumidos..
No puede faltar el anuncio de Jesús, ya que para ello han sido enviados.
El acceso a la democracia les ayuda a ser más libres, a vivir en paz y a ser gestores, sin paternalismos, de su mismo desarrollo. La libertad es un factor muy importante para el desarrollo. De lo contrario se cae en una paternalismo. En necesario educar en la libertad. La libertad es fundamental en la vida del hombre.

El desarrollo afecta no sólo a los problemas técnicos sino al sentido de caminar el hombre en la historia junto a otros hermanos, y al descubrimiento de la meta de ese camino. La iglesia puede dar luz a estas cuestiones.(16). La religión les ayuda a descubrir la esperanza. A ser hombres que esperan no solo salir del subdesarrollo, sino a creer en Dios, que es el único que puede darles la felicidad total y orientar su caminar por el mundo. Ello no es proselitismo, sino una ayuda al desarrollo.

En su camino el hombre encuentra muchas dificultades para su desarrollo.. Sólo si es libre, el desarrollo puede ser íntegramente humano; solo en un régimen de libertad responsable puede crecer de manera adecuada (17).Cuando se anula la libertad, no es posible el desarrollo integral, ya que el hombre se convierte en esclavo. La libertad, en todos sus aspectos, es la dimensión más importante del hombre:
Además de la libertad, el desarrollo humano exige también que se respete la verdad. Para que la libertad sea auténtica es necesario que esté fundada, tamizada y limitada por la verdad. Si no es así, termina en libertinaje. Un desarrollo técnico, sin valores, o haciendo de la técnica una ideología y un absoluto que alcanzar, como única finalidad, cierra los ojos a otros mundos.

Si en el camino del desarrollo no se respeta la verdad no es posible el desarrollo. Los valores más importantes son el respeto a los otros, el bien común, el ser solidarios y hermanos, el trabajo en común, el sentido trascendente del hombre, el respeto a los derechos humanos etc.
Por el desarrollo el hombre aspira a ser más, a conocer y tener más cosas. Pero lo más importante es ser que tener. Con frecuencia el desarrollo considera como meta primaria el consumir. El ser hombres en su plenitud y totalidad es la base del verdadero desarrollo.

Corremos el peligro de creer que el desarrollo está solamente en lo económico, y olvidamos que la evangelización tiene otros contenidos y otras caras muy importantes, aunque a veces las urgencias económicas hay que colocarlas en el primer plano.

El subdesarrollo de los pueblos no hay que buscarlo en la falta de medios de cualquier tipo, sino en la falta de caridad, especialmente por parte de los países desarrollados, que no se preocupan de los más pobres.. La caridad y la verdad están en el centro del desarrollo. Mientras entre los hombres falte el sentido profundo de la fraternidad, no se podrá formar entre ellos una convivencia cívica fundamentada sólo en leyes coactivas.. En una sociedad globalizada no bastan las leyes, son necesarios otros valores, que ayuden al desarrollo integral del hombre y a vivir la profundidad de la hermandad. El amor que Dios tiene a los hombres, nos ayudará a comprender, que somos hijos de Dios y hermanos entre sí. La creencia fortalece nuestra solidaridad humana. Si no profundizamos en esta dimensión trascendente, habremos hecho cosas admirables, pero no hacemos el anuncio de Jesús, que nos mandó el amor, como la dimensión más importante de la Iglesia.. Este anuncio dará una cohesión a la comunidad, que se congrega para celebrar la eucaristía. Si la comunidad cristiana vive el amor, se necesitan pocas palabras para anunciar a Jesucristo.

Fe y desarrollo

La experiencia de la historia muestra a qué absurdos llega el hombre cuando excluye a Dios del horizonte de sus opciones y de sus acciones, y cómo no es fácil construir una sociedad inspirada en los valores del bien, de la justicia y de la fraternidad, porque el ser humano es libre y su libertad permanece frágil (Entrevista en su viaje a la República checa);

Sólo con la caridad, iluminada por la luz de la razón y de la fe, es posible conseguir objetivos de desarrollo con un carácter más humano. El compartir los bienes y recursos de los que proviene el auténtico desarrollo, no se asegura sólo con el progreso técnico y con meras relaciones de convivencia, sino con la fuerza del amor que vence al mal con el bien ( cof.Rom.12,21) y abre la conciencia del ser humano a unas relaciones recíprocas de libertad y de responsabilidad (9).
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La verdad libera al hombre de sus esclavitudes, porque Dios es la verdad.
Una libertad vacía y sin valores, destruye al hombre. La libertad y los valores van siempre juntos. De lo contrario se destruye también la libertad. (Entrevista en viaje a l República Checa).
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Desequilibrios en el desarrollo

El papa hace una llamada a liberarse .de las ideologías, que con frecuencia simplifican de manera artificiosa la realidad y a examinar con objetividad la dimensión humana de los problemas.
Estos desequilibrios se producen por estas causas:
Porque hay un mundo consumista y derrochador, una miseria deshumanizadora, y unas disparidades hirientes,

Hay una corrupción subyacente tanto en el comportamiento de los sujetos económicos como políticos en los países ricos y pobres. No se han tomado los medios para evitarlo.

La falta de respeto de los derechos de los trabajadores provocada por las empresas multinacionales y también por grupos de producción local.

Desviación de las ayudas internacionales a otros fines: Compra de armas. enriquecimiento de los políticos corruptos, gastos faraónicos al margen del desarrollo etc.

Excesiva protección de los conocimientos por parte de los países ricos, con un derecho rígido a la propiedad intelectual, especialmente en el mundo sanitario.

Normas culturales y costumbres, que impiden el desarrollo.

La división del mundo en dos bloques, pues la política sustraía recursos a la economía y a la cultura, y la ideología inhibía la libertad (35)

El mercado no puede quedar reducido únicamente a la opulencia y a la eficacia, ya que debe estar dirigido al ben común de la comunidad política a escala universal

La ayuda al desarrollo (60)

La ayuda al desarrollo es un instrumento para la creación de riqueza.
Los estados más desarrollados deben destinar mayores porcentajes de su producto interior bruto para ayuda al desarrollo.
Revisar las políticas de asistencia y solidaridad social, aplicando el principio de subsidiaridad.
Mejorar los servicios sociales y asistenciales con la participación de la sociedad civil.
Ahorrar recursos, eliminar derroches y rentas abusivas para dedicarlos a la solidaridad internacional.
Educar a los países subdesarrollados y hacerlos participes de su propio desarrollo
Subsidiaridad fiscal, destinando un porcentaje para ello en la renta.
Controlar las ayudas para que no caigan en manos de gobernantes corruptos o en gastos innecesarios.

EL CAPITALISMO

Se ha dicho que la Encíclica condena el capitalismo y quiere abrir unas vías nuevas. Ello es ajeno a la Encíclica, como iremos viendo. No nombra ni un sala vez la palabra capitalismo. Sólo en una ocasión hace referencia al empresario "capitalista". El Papa sigue fundamentalmente las líneas de su Predecesor el Papa Juan Pablo II. En la Encíclica Centessimus annus éste se preguntaba (n.42): Volviendo ahora a la pregunta inicial, ¿se puede decir quizá que, después del fracaso del comunismo, el sistema vencedor sea el capitalismo, y que hacia él estén dirigidos los esfuerzos de los países que tratan de reconstruir su economía y su sociedad? ¿Es quizá éste el modelo que es necesario proponer a los países del Tercer Mundo, que buscan la vía del verdadero progreso económico y civil?
La respuesta a esta pregunta es compleja: Si por «capitalismo» se entiende un sistema económico que reconoce el papel fundamental y positivo de la empresa, del mercado, de la propiedad privada y de la consiguiente responsabilidad para con los medios de producción, de la libre creatividad humana en el sector de la economía, la respuesta ciertamente es positiva, aunque quizá sería más apropiado hablar de «economía de empresa», «economía de mercado», o simplemente de «economía libre». Pero si por «capitalismo» se entiende un sistema en el cual la libertad, en el ámbito económico, no está encuadrada en un sólido contexto jurídico que la ponga al servicio de la libertad humana integral y la considere como una particular dimensión de la misma, cuyo centro es ético y religioso, entonces la respuesta es absolutamente negativa.
El Papa rechaza un capitalismo salvaje, cuando dice: Es más, existe el riesgo de que se difunda una ideología radical de tipo capitalista, que rechaza incluso el tomarlos en consideración, porque a priori considera condenado al fracaso todo intento de afrontarlos y, de forma fideísta, confía su solución al libre desarrollo de las fuerzas de mercado.
El Papa, por lo tanto, es partidario de un sistema de mercado libre. Pide un capitalismo normativo en un contexto jurídico, puesto al servicio del hombre integral, ya que el hombre no es sólo un ser oeconomicus. Las críticas contra el capitalismo van dirigidas fundamentalmente contra el sistema ético y cultural, que sustenta su dimensión económica. Si de lo económico se hace un absoluto, que rige y gobierna la vida de hombre, se cae en un materialismo absolvente. Falta la dimensión ético-religiosa. El sistema socio-cultural del capitalismo tuvo, al menos en sus orígenes, una concepción laicista de la sociedad, y del hombre, una ideología antireligiosa, un materialismo vital, un individualismo radical, y un olvido de la dimensión comunitaria y social del hombre. La libertad, como valor absoluto e incondicionado se eleva al dios que mueve el mundo. No tiene ni diques, ni fronteras, ni valores objetivos, a los que someterse. Su consecuencia es el relativismo moral y el nihilismo, que termina invadiéndolo todo. El cristianismo era incompatible con esta concepción. Por esto el Papa en la misma encíclica dice: “un estilo de vida que se presume como mejor, cuando está orientado a tener y a no ser, y que quiere tener más no para ser más, sino para consumir la existencia en un goce que se propone como fin a sí mismo” /CA n. 36). El hombre no es sólo un ser consumista, un ser productivo, sino una persona con dignidad. Esta ideología lo invade todo (CA.13)
Benedicto XVI sigue estas líneas de Pablo II con algunos añadidos que después veremos. Silencia con extrañeza el tema de la propiedad privada, tan presente en todas las Encíclicas. Desde la caída del muro de Berlín, el dilema que se presenta en la actualidad no es si capitalismo o comunismo. Hoy se habla de más estado o menos estado en un mercado libre. Todos los políticos actuales tanto de izquierdas como derechas admiten una intervención mayor o menor en la economía, superando la concepción ultra-liberal del capitalismo y el colectivismo marxista. Adam Smith(1722-1790) había dicho que el mercado se regulaba por si mismo sin la intervención de los estados y otras medaciones, ya que una mano invisible lo guiaba por sus derroteros correctos y justos.
Hoy en día, incluso los liberales, admiten la intervención del Estado, ya que el mismo hombre, en su afán de lucro puede distorsionar los mercados. El mito del mercado ha pasado (11)
Es necesario hacer una regulación más o menos profunda, ya que la globalización nos ha hecho perder todas las coordenadas tradicionales. Todos achacan la crisis a la falta de valores morales.
El Papa intenta dar su aportación a estos interrogantes, no de una manera técnica, sino teniendo presente la doctrina social de la Iglesia. Es verdad que la Encíclica es genérica en muchos aspectos, pero es difícil dar soluciones concretas en la situación presente, cuando todo el mundo está esperando ver cómo se van a regular estas nuevas relaciones del mercado. Ni siquiera los especialistas se ponen de acuerdo.
Muchos políticos están interesados en conocer los principios que inspiran estas lineras del Papa.
Interrogantes en la presentación
En la presentación de la encíclica los periodistas preguntaron a los ponentes, si se trataba de una encíclica anticapitalista. El profesor Zamagni respondió que el Papa ve el capitalismo en su situación histórica. Evidentemente el capitalismo de la era victoriana fue cruel y despiadado. Históricamente ha pasado por muchos filtros y se ha ido acomodando, precisamente, porque se ha desarrollado en sociedades libres, al compás de las circunstancias. Monseñor Paván admitía que el capitalismo ha sobrevivido a todos los traumas sociales, porque se ha desarrollado en estados libres y ha sido capaz de cambiar en muchos aspectos. Los sindicatos han influido mucho en ello.
El Papa condena el capitalismo cuando se convierte en totalitario o salvaje. Aclaró que la Iglesia no tiene la tarea de proponer ni desarrollar soluciones a problemas estructurales sino que su objetivo es ir a la raíz de los conflictos sociales.
El cardenal Martino hizo alusión al tema de los beneficios y dijo qe "El beneficio debe extenderse no sólo al sistema capitalista sino a quien participa del mercado"
Veamos los que nos dice el Papa en la Encíclica
¿Que es el mercado?
El Papa siguiendo las líneas de su antecesor dice: Si hay confianza recíproca y generalizada, el mercado es la institución económica que permite el encuentro entre las personas, como agentes económicos que utilizan el contrato como norma de sus relaciones y que intercambian bienes y servicios de consumo para satisfacer sus necesidades y deseos (35).
El mercado está sujeto a los principios de la llamada justicia conmutativa, que regula precisamente la relación entre dar y recibir entre iguales. Pero la doctrina social de la Iglesia no ha dejado nunca de subrayar la importancia de la justicia distributiva y de la justicia social para la economía de mercado, no sólo porque está dentro de un contexto social y político más amplio, sino también por la trama de relaciones en que se desenvuelve.
En efecto, sigue diciendo la Encíclica, si el mercado se rige únicamente por el principio de la equivalencia del valor de los bienes que se intercambian, no llega a producir la cohesión social que necesita para su buen funcionamiento.
Sin formas internas de solidaridad y de confianza recíproca, el mercado no puede cumplir plenamente su propia función económica. Hoy, precisamente esta confianza ha fallado, y esta pérdida de confianza es algo realmente grave", concluye.
El mercado no puede funcionar si falla la justicia distributiva y la justicia social.
El mercado por sí mismo no puede sacar a los pobres de su miseria, porque no puede producir lo que está fuera de su alcance. Ha de sacar fuerzas morales de otras instancias que sean capaces.

Características del mercado (36)

El mercado no es malo con estas condiciones:
No se puede discutir la función de los Estados en ordenar y regular la actividad económica en orden al bien común.
No todo consiste en producir riqueza, ya que hay una obligación del estado de distribuir la riqueza. De lo contrario se producen graves desajustes sociales.,

El mercado no es antisocial ni debe convertirse en una lucha, en la que el débil es avasallado por el más fuerte.
El mercado puede tener resonancias negativas, cuando entren las ideologías en juego (marxistas-liberales). El mercado por su propia naturaleza no es malo. Ha sufrido en el tiempo diversas variaciones, adaptándose a diversas configuraciones culturales. No hay que acusar al medio, que es el mercado, sino al hombre que usa mal el medio. Por esto los estados tienen que intervenir y no inhibirse como ha sucedido en la actual crisis.

La iglesia sostiene que la actividad económica no es antisocial Por eso el mercado no es ni debe convertirse en el ámbito donde el más fuerte avasalle al más débil.
La sociedad no debe protegerse del mercado, pensando que su desarrollo comporta ipso facto la muerte de las relaciones auténticamente humanas.
Es verdad que el mercado puede orientarse en sentido negativo, pero no por su propia naturaleza, sino por una cierta Ideología, que lo guía en este sentido.
No se debe olvidar que el mercado no existe en estado puro, se adapta a las configuraciones culturales que lo concretan y condicionan.

En efecto la economía y las finanzas, al ser instrumentos pueden ser usados mal, cuando quien los gestiona tiene sólo referencias egoístas…
De esta manera se puede llegar a transformar medios de por si buenos en perniciosos. Lo que produce estas consecuencias es la razón oscurecida del hombre, no el medio en cuanto a tal .Por eso, no se debe hacer reproches al medio o instrumento, sino al hombre, a su conciencia moral y a su responsabilidad personal o social (36I.

En comentarios hechos a la Encíclica se ha dicho que el Papa ha sido muy benigno en la condena del mercado libre, ya que éste no se puede despojar por su propia esencia del motor que lo mueve que es el egoísmo de ganar más y más, en cierto sentido, dicen, legítimo. ¿Y qué decimos del ansia insaciable, rayando en la avaricia, de juntar capitales? Por esto el Papa se pregunta.

¿Es lícita la ganancia?

El Papa admita la ganancia como algo legítimo, en un mercado libre. La ganancia es el estimulo personal. Sancho decía con humor: Negocio que no dé de comer a su amo, no vale dos habas. No obstante tiene que tener una legitimidad en el modo de adquirirla y utilizarla. Si no tiene como base el bien común, o si sólo tiene un fin puramente egoísta, está pisoteando los derechos del trabajador, porque se le explota. Reconoce que el desarrollo ha sacado a los pueblos de la miseria: La ganancia es útil, si, como medio, si orienta a un fin que le dé un sentido, tanto en el modo de adquirirla como de utilizarla. El objetivo específico del beneficio, cuando es obtenido mal y sin el bien común como fin último, corre el riesgo de destruir la riqueza y crear problemas.(21). Crea desigualdades cada vez más profundas en la sociedad.

¿Qué otros problemas descubre en el capitalismo?

Afirma de una manera genérica que el desarrollo económico ha estado aquejado de desviaciones y problemas (21). Es el momento de tomar decisiones y medidas nuevas en estos campos, ante la crisis por la que estamos pasando;
¿Cuáles han sido estos problemas?
Estos desajustes se han producido en las fuerzas técnicas que se mueven y sobre todo en las relaciones interplanetarias, que se han movido sin ningún tipo de regulaciones.
Les han faltado criterios morales a los que atenerse. Se han movido en una anarquía permanente, siendo la causa de la crisis actual por la que estamos pasando.
En los efectos perniciosos sobre la economía real de una actividad financiera mal utilizada y en buena parte especulativa, que buscaba la ganancia inmediata y desorbitada.
En los imponentes flujos migratorios, frecuentemente provocados y después no gestionados adecuadamente por los respectivos gobiernos,
La explotación sin reglas de los recursos económicos
Termina el Papa diciendo que es necesaria una nueva síntesis humanitaria, una profunda renovación cultural y el redescubrimiento de valores de fondo sobre los que revisar nuestro camino, darnos nuevas reglas, encontrar nuevas formas de compromiso, apoyarnos en las experiencias positivas y rechazar las negativas.
Como prepuesto para que un mercado funcione el Papa pide confianza recíproca y generalizada: Ha fallado y esa falta de confianza es realmente grave (35).

Funciones de los políticos en la economía

En la presentación de la Encíclica un Prelado, repitiendo una frase Schiff, dijo: Lo que se necesita no es más gobierno, sino mejor gobierno. En la política actual, de una manera generalizada, se admite el mercado libre pero con intervención del estado. Para los liberales muy poco Estado. Reegan decía: El Estado es el problema, no la solución. Para las socialdemocracias más estado. Todos, incluso los chinos, ven que el mercado libre es la solución para el desarrollo, aunque es evidente que aquí hay mucho estado. El Papa ve las dificultades, que encierra el problema, aunque vuelve a tratar el tema, cuando habla de las regulaciones y de la necesidad de la ética en el mercado. Ante la crisis actual se ha comprobado, que lavarse las manos como Pilatos, ha creado muy serios problemas y todos ven la necesidad de que existan unas regulaciones en este mundo globalizado. Está siendo muy difícil al G20 ponerse de acuerdo. Por esto valientemente pide una reforma de la ONU, con el fin de que se pueda oír la voz de los países pobres. No se ponen de acuerdo, ya que unos dicen que se han atribuido excesivos poderes, los que no fueron capaces de cuidar que se pusieran en marcha las regulaciones existentes en aquel momento. Los que dieron lugar a la crisis no ha sido castigados por su avaricia.

¿Hasta dónde llega la facultad reguladora y por quien y hasta dónde la capacidad distributiva del estado? Esta es la cuestión técnica que tendrán que realizar los estados ante sus dudas actuales, atendiendo a sus posibilidades en este mundo globalizado. Se debe tener presente que separar la gestión económica, a la que correspondería únicamente producir riqueza, de la acción política, que tendría el papel de conseguir la justicia mediante la distribución, es causa de graves desequilibrios (36).

Concede también un papel importante a los sindicatos de los que hablaremos con posterioridad y a la sociedad, como veremos al comentar el n. 42.

La empresa y las relaciones humanas
¿Qué es ser empresario?
El Trabajador no es un simple trabajador, sino un ser humano que realiza una obra propia en la empresa. Es un creador. Debe mirar a la empresa como algo propio.
El trabajador no es un simple número, cuya función es producir. Una empresa sin relaciones humanas entre los que la integran, es una máquina colectiva de producción. El obrero debe considerar a la empresa como algo propio y los empresarios o gestores debe estar abiertos a un dialogo permanente para conocer los deseos y anhelos de los trabadores. Empresas humanizadas, que organicen no solo producción, que se preocupen de sus obreros en sus problemas y dificultades, que consideren que todos ellos forman una familia, que construyan instituciones paralelas para los hijos y para los encuentros festivos de unos y otros. ¿Es esto una utopía? Hay experiencias en la historia, que van por esta línea. El obrero no es un número sin nombre en esta máquina de producción.

No todo es el ganar más y más: Se pueden vivir relaciones auténticamente humanas, de amistad y sociabilidad, de solidaridad y de reciprocidad, también dentro de la actividad económica y no solamente fuera o después de ella.

Mercado y ética, don y gratuidad (36)

No se puede admitir la concepción capitalista de que lo único que le interesa a la empresa es ganar dinero a toda costa. En una antropología humana y cristiana el hombre tiene que estar en el centro de la producción. . La empresa tiene unos límites.
Es una actividad del hombre y precisamente, porque es humana, debe ser articulada e institucionalizada éticamente (36)
No se pueden olvidar o debilitar los principios tradicionales de la ética social como la transparencia, la honestidad y la corresponsabilidad, sino que en las relaciones mercantiles el principio de gratuidad y la lógica del don, como expresiones de fraternidad pueden y deben tener espacio en la actividad económica.

Es verdad que hay unos principios de justicia dentro de los que siempre debe moverse una empresa,
El Papa establece unas nuevas coordenadas dentro de las cuales no se mueve la sociedad actual, que lo hace sólo por la ganancia.
Dar gratuitamente sin esperar nada como contraparte es difícil y necesita generosidad y menos egoísmo.. Esto lo hacen miles de misioneros, que dieron sus vidas como el mayor don a favor de millones de hombres en el tercer mundo y lo hicieron porque sintieron la llamada de Dios. El mundo opulento solo busca la ganancia. Es necesario y urgente, ante los millones de hambrientos que hay en el mundo, que este problema se tome más en serio por los países ricos.

La economía tiene que tener en consideración que no puede funcionar correctamente si no tiene en cuenta una serie de valores previos: La solidaridad, la honradez en las relaciones, la verdad y transparencia en todo, la responsabilidad, el trabajo, la formación profesional del obrero etc. En todo el proceso económico has aspectos morales, que todos deben respetar, los patronos y los obreros. No todo son derechos, ya que hay muchas obligaciones y deberes que cumplir en todo el proceso. Esto no se puede imponer por la fuerza: Las normas éticas cuentan en el momento de la producción, en la distribución en los mercados, en las ventas, en el consumo etc.
Me parece que no se puede concebir que la ética sea ajena hoy a la economía, sino que es un principio anterior a ella, pues la economía no funciona, si no hay un principio anterior a ella, pues no funciona, si no tiene en cuenta los valores humanos de la solidaridad , las responsabilidades recíprocas y si no integra la ética en la edificación de la misma economía: Este es el gran desafío de este momento…Queremos ayudar…para que el sentido de responsabilidad con los demás sea más fuerte que el egoísmo. En este sentido queremos contribuir a una economía humana también para el futuro (Entrevista a Benedicto XVI en su viaje a Chenia)

La justicia afecta a todas las fases de la actividad económica…….La obtención de recursos, la financiación, la producción, el consumo y todas las fases del proceso económico tienen indudablemente implicaciones morales (37)

Hace tiempo, tal vez se podía confiar primero a la economía la producción de riqueza y asignar después a la política su tarea de distribución. Hoy resulta más difícil, dado que las actividades económicas no se limitan a territorios definidos, mientras que las autoridades gubernativas siguen siendo sobre todo locales, Además las normas de justicia deben ser respetadas desde el principio y durante el proceso económico y no solo colateralmente. (37).

Por eso es necesario que el mercado dé cabida a actividades económicas de sujetos que optan libremente por ejercer su gestión movidos por principios distintos al del mero beneficio, sin renunciar por ello a producir valor económico.

En una economía globalizada el control de los estados en ella es muy difícil y habrá que tomar medidas muy serias, para que las ganancias no vayan a parar a paraísos fiscales o las multinacionales escapen al control de los estados y de los organismos internacionales.

El bien común (7)

En este mundo cambiante el hombre debe buscar, como criterio moral, no sólo el bien de la persona, sino el bien de comunidad dentro de las mismas instituciones de la polis y de la humanidad. El compromiso por el bien común, inspirado, por la caridad, tiene una valencia al compromiso meramente secular y político….En una sociedad en vías de globalización, el bien común y el esfuerzo por él, han de abarcar necesariamente a toda la familia humana, es decir, a la comunidad de las naciones y los pueblos (7).

El concepto de bien común en toda la tradición cristiana tiene un significado muy profundo, no solo en el campo jurídico, sino moral. Como criterio moral en el plano individual, en mis acciones, yo debo buscar el bien de mi hermano. Nunca hacerle el mal. Es este un requisito esencial del ser cristiano. Si a este concepto de bien, añadimos la palabra común, estamos aumentando la esfera, ya que estamos hablando de la comunidad, entendida a nivel no solo nacional, sino internacional, como dice el Papa. En este mundo globalizado las acciones de gobierno, que no tengan esta meta, han perdido su horizonte.

En el plano político no se habla ya de bien común, sino de interés general; con esta distinción tan sutil, se está indicando el interés de las mayorías, que es lo que cuenta en los parlamentos. Lo que pueda pensar las minorías, no cuenta, ya que es lo que vota la mayoría, lo que cuenta. No se habla de bien, sino de interés, que es algo coyuntural. En este relativismo estratégico los valores no cuentan. La verdad y el bien desaparecen, porque no existe la verdad. Sólo el interés de la mayoría. La ética es lo que decide la mayoría. La mayoría puede transformarse en un totalitarismo, que puede imponer leyes injustas a la sociedad civil. Se pretenden un cambio radical en la sociedad.

El bien común tiene muchas caras y facetas, ya que no se pueden pisotear valores, que son anteriores al Estado, admitiendo la tiranía de las mayorías. En las conclusiones de la Asamblea de Católicos en la vida pública se dice: En estos momentos, aun en Estados que se dicen democráticos, y de manera muy clara en España, la libertad de conciencia, la libertad religiosa, la ideológica, la educativa son objeto de preocupantes restricciones, cuando no de grave vulneración, por la ofensiva laicista que intenta imponer como ética pública una particular opción que se quiere hacer pasar por común, simplemente por el hecho de que aparece desvinculada de toda referencia religiosa. Defender la libertad religiosa contra los frecuentes ataques a los que se ve hoy sometida, desde los más burdos y ofensivos hasta los más encubiertos, no es desatar ninguna guerra de religión sino sencillamente proteger una fundamental libertad constitucional, sin respeto a la cual la democracia no subsiste.

Hoy somos ciudadanos del mundo. Todo hombre debe saltar por encima de sus fronteras y pensar en los que tienen hambre y sufren las injusticias de los poderosos, aunque estén a miles de kilómetros.
Por esto el Papa habla de un bien común, diríamos global.
En la política, si no se busca el bien común, sino el interés individual, la política termina en corrupción. El favorecer por razones partidistas y electorales, a unos grupos, sobre otros, es no tener en cuenta el bien común, esto es, que todos somos iguales ante le ley. La política, como oficio, se está convirtiendo, en un trampolín para el enriquecimiento personal o para la financiación de los partidos. No es buscar el bien común intentar imponer una ideología, la propia del partido en contra del bien común de la sociedad. La noble profesión de la política como servicio a la comunidad se está desacreditando en nuestra sociedad por la existencia de tantos corruptos o porque los que podían denunciarlos no lo hacen o porque los que podían evitarlo miran para otro lado. La grave es que la sociedad está viendo normal esta situación a fuerza de escándalos. Es una necesidad urgente de nuestra sociedad democrática el regenerar la vida social y establecer normas serias para que esto no pueda ocurrir. Los partidos deberían cribar y vigilar más atentamente a sus candidatos y ejecutivos para que esto no suceda.
Como no nos esforcemos para que en la sociedad haya unas coordenadas morales, es difícil que esto cambie. Los corruptos siempre buscan nuevos caminos para enriquecerse.
Mercado, estado, sociedad civil y gratuidad.

Pablo VI consideró que la sociedad civil es el ámbito más adecuado para una economía de la gratuidad y de la fraternidad….En la época de la globalización la actividad económica no puede prescindir de la gratuidad, que fomenta y extiende la solidaridad y la responsabilidad por la justicia y el bien común con sus diversas instancias y agentes (38)

No se la puede dejar sólo en manos del estado. Mientras se podía pensar que lo primero era alcanzar la justicia y que la gratuidad venía después como un complemento, hoy es necesario decir que sin la gratuidad no se alcanza ni siquiera la justicia (39).

La sociedad civil, por otra parte, tiene mucha culpa, cómo ya decía Maritain, de lo que nos está pasando. Hay muchos silencios cómplices, hay mucho miedo a hablar, nos estamos acostumbrando a todo y tragándonos camines, estamos anestesiados de tanto escándalo, y claudicando cada día. Nos estamos trasformando en hombres masa, de los que hablaba Ortega. Es muy necesaria una regeneración de nuestra sociedad, a la que faltan líderes que hablen claro.

Este tema se trata en toda la Encíclica, ya que es un tema muy central. En ámbito de la sociedad, es donde verdaderamente se desarrolla la gratuidad. Es admirable el número de personas creyentes y no creyentes, que van al tercer mundo sólo con el fin de ayudarlo. La sociedad se está tomando conciencia en este sentido.


Diversos tipos de empresas y mercados

Empresas privadas dirigidas al beneficio (profit)
Empresas públicas con diversos fines.
Empresas que persiguen fines mutualistas y sociales (no profit).
Empresas mixtas que sin renunciar al beneficio quieren ir más allá de la lógica del intercambio de cosas equivalentes y del lucro como fin en sí mismo (38)

Cambios profundos en el modo de entender la empresa.

Uno de los mayores riesgos es sin duda que la empresa responda casi exclusivamente a las expectativas de las inversiones en detrimento de la dimensión social (40)
Empresas con un solo empresario
Con varios: cada vez son menos las empresas que dependen de un solo empresario que se sienta responsable de la empresa (40).

Cada vez son menos las empresas que dependen de un solo territorio.
La dislocación de la actividad productiva puede atenuar en el empresario el sentido de responsabilidad respecto a los interesados, como los trabajadores, los proveedores, así como al medio ambiente y a la sociedad más amplia que los rodea, a favor de los accionistas, que no están sujetos a un espacio concreto y gozan por tanto de una extraordinaria movilidad (63).

El mercado internacional de los capitales ofrece hoy una gran libertad de acción.
Se está extendiendo la conciencia de la necesidad de una responsabilidad social más amplia de la empresa (40).
La gestión de la empresa no puede tener en cuenta únicamente el interés de sus propietarios, sino también el de otros sujetos que contribuyen a la vida de las empresas: trabajadores, clientes, proveedores de los diversos elementos de producción, la comunidad de referencia.

Dos tipos de manager
Unos responden sólo a las pretensiones de los accionistas compuestos normalmente por fondos anónimos, que deciden lo que se les debe pagar.
Otros se percatan de los profundos lazos de su empresa con el territorio o territorios, en que desarrolla su actividad (40).
Dislocación de empresas y movilidad de capitales: Np se puede negar que un cierto capital puede hacer bien cuando se invierte en el extranjero en vez de en la propia patria. Pero deben quedar a salvo los vínculos de justicia, teniendo en cuenta cómo se ha formado el capital y los prejuicios que comporta para las personas el que no se emplee en los lugares donde se ha generado (40) Se ha de evitar que el empleo de recursos económicos esté motivado por la especulación y deba a la tentación de buscar únicamente un beneficio inmediato en vez de la sostenibilidad de la empresa a largo plazo, su propio servicio a la economía real y promoción, en modo adecuado y oportuno, de iniciativas económicas también en los países necesitados de desarrollo. Tampoco hay motivo para negar que la dislocación lleva consigo inmersiones y formación, puede hacer bien a la población del país que recibe. El trabajo y los conocimientos técnicos son una necesidad universal. Sin embargo, no es lícito dislocolizar únicamente para aprovechar particularidades favorables, o peor aún, para explotar sin aportar a la sociedad local una verdadera contribución para el nacimiento de un solo sistema productivo y social, favor imprescindible para un desarrollo estable (40).

Iniciativa empresarial polivalente

El predominio persistente del binomio mercado-Estado nos ha acostumbrado a pensar exclusivamente en el empresario privado de tipo capitalista por un lado y el directivo estatal por otro.

El ser empresario, antes de tener un significado profesional, tiene un significado humano. Es propio de todo trabajo visto como actus personae y por eso es bueno que todo trabajador tenga la posibilidad de dar la propia aportación a su labor, de modo que el mismo sea consciente de que está trabajando en algo propio. Pablo VI enseñaba que todo trabajador es un creador

Valor polivalente de estado: El mercado único de nuestros días, no elimina el papel de los estados, más bien obliga a los gobiernos a una colaboración recíproca más estrecha. La sabiduría y la prudencia aconsejan no proclamar apresuradamente la desaparición del Estado. Con relación a la crisis actual, su papel no parece demasiado a crecer, recuperando muchas competencias (41)

Estrategia para ayudar al desarrollo. Favorecer las democracias. La ayuda internacional…deberá apoyar en primer lugar la consolidación de los sistemas constitucionales, jurídicos y administrativos en los países que todavía no gozan precisamente de estos bienes. Las ayudas económicas deberían ir acompañadas de aquellas medidas destinadas a reforzar las garantías propias de un estado de derecho, un sistema de orden púbico y de prisiones respetuosas de los derechos humanos y a consolidar instituciones verdaderamente democráticas (41)
Se deben promover otras instancias políticas no estatales, de carácter cultural, social, territorial y religioso (41
Globalización: Además la articulación de la autoridad política en el ámbito local, nacional o internacional, es uno de los cauces privilegiados para poder orientar la globalización económica (41)


Empresa y ética. (46)

Las empresas tradicionales están unas destinadas a la ganancia (profit) y a otras sin ánimo de lucro.
Hay otras intermedias: Lucro y a su vez ayuda a los países atrasados.
Fundaciones promovidas por empresas concretas
Grupos de empresas que tienen objetivos sociales (comunión)
La misma pluralidad de las formas institucionales de empresa es lo que promueve un mercado más útil.

Es necesario favorecer estas empresas con fines sociales, especialmente en los países marginados, dando parte activa a sus habitantes. Es necesario acompañarlas en sus primeros pasos..
No se puede olvidar que en la economía la centralidad es de la persona humana.
Pablo VI: Constructores de su propio desarrollo, los pueblos son los primeros responsables de él. Pero no lo realizarán en el aislamiento.
La cooperación internacional necesita personas que participen en el proceso de desarrollo económico y humano, mediante la solidaridad de la presencia, el acompañamiento, la formación y el respeto.

A este respecto cabría desear que los organismos internacionales y las organizaciones no gubernamentales se esforzaran por una transparencia total, informando a los donantes y a la opinión pública sobre la proporción de los fondos recibidos, que se destinan a programas y en fin sobre la distribución de los gastos de la instrucción misma (47)

Movilidad laboral

La movilidad ayuda a enriquecer ell intercambio de culturas.
La movilidad produce unos grandes intercambios entre unos lugares y otros. Miles de personas se desplazan de unas naciones y otras. Ello, por una parte, es bueno, porque con su trabajo, ayuda al crecimiento económico del lugar del destino. También crea muchos problemas de inserción por la lengua, las costumbres. Con frecuencia no se encarnan en el país, ya que siguen formando ghettos independientes. El paro se cierne sobre ellos, creando serios problemas psicológicos, familiares y de violencia.

El Papa hace una llamada a los gobernantes diciendo: El primer capital que se ha de salvaguardar y valorar es el hombre, la persona en su integridad. Pues el hombre es el autor, el centro y el fin de toda la vida económica y social.
Es muy necesaria la acogida.

El hambre en el mundo

Hay en el mundo en la actualidad 1.020 millones de hambrientos. Unos 36 millones mueren de hambre. Clama al cielo que los excedentes sean destruidos por razones de lucro. La producción actual de bienes en la tierra en estos momentos es suficiente para dar de comer a toda la humanidad
El mundo occidental ha hecho poco para evitarlo. El acaparamiento de de bienes por parte de muchas internacionales, que están pensando en solo en el lucro y destruyendo quintales de cereales, están siendo los culpables de ello. El Papa recuerda que la iglesia debe ayudar en este campo, ya que los cristianos deben ser solidarios, siguiendo las enseñanzas de su fundador que nos pedía: Dad de comer a los hambrientos (Mt. 25, 37,37,42).

Entre los derechos fundamentales del hombre se encuentra el derecho de toda persona a tener una alimentación suficiente y sana y el derecho a poder saciar su sed. Es un derecho fundamental, ya que los bienes de la tierra tienen un destino universal.

Hace esta llamada a los gobernantes: en la era de la glorificación, eliminar el hambre en el mundo se ha convertido también en una meta que se ha de lograr para salvaguardar la paz y la estabilidad del planeta (27).
Dice el Papa que no es posible seguir aceptando la opulencia y el derroche, cuando el drama del hambre adquiere cada vez mayores dimensiones (Cumbre de la FAO).

El director de la FAO pidió 365.000 millones de dólares a los países ricos para reducir a la mitad el hambre en el mundo. Sólo con los excedentes se podría dar de comer a tantos hambrientos. Para estos pueblos tiene una gran importancia la ayuda al desarrollo agrícola con las nuevas técnicas de producción.

GLOBALIZACION CULTURAL

El concepto de cultura hay que considerarlo de una manera amplia, ya que comprende no solo los aspectos ideológicos de un pueblo y su organización social, sino también sus usos y costumbres. Por eso decimos que cada pueblo tiene su cultura y su idiosincrasia. Las diversas culturas de la humanidad ha estado durante siglos apenas incomunicadas unas con otras. En el momento actual la comunicación las ha ido acercando cada vez más. Es cierto que una serie de valores: Derechos humanos, valores democráticos, la técnica, libertad de mercado, las libertades políticas etc han llegado a ser patrimonio de la humanidad. No obstante su implantación es muy lenta.

Estos fenómenos son debidos a la comunicación. Millones de antenas parabólicas en nuestros tejados, miles de películas intercambiadas, millones de ordenadores en nuestras casas, teléfonos móviles en nuestros bolsillos, viajes e intercambios culturales nos han ayudado a ponernos en contacto con otros pueblos Las bibliotecas digitales van a propagar las diversas culturas a un precio mínimo, sustituyendo al papel... La consecuencia ha sido que las ideas se trasvasen de un lugar a otro, las costumbres o formas de vestir y comer se homogenicen, las ideologías y las formas de vivir se imitan, corren en el mundo las mismas canciones y se ven los mismos videos en internet. El que no sabe inglés es un inculto
.
En una palabra, estamos en una aldea global, en la que empieza a formase una cultura de masas, que va cambiando al aire que más calienta en cada momento.
Ello tiene un inconveniente: Que puedan ir decayendo los perfiles propios que identifican a cada pueblo. Sería grave caer en una unificación sin esta diversidad, que es enriquecedora.

Tiene la ventaja que desaparecen los nacionalismos exacerbados y comprendemos que somos ciudadanos del mundo.
También nos ayuda a pensar que hay una cultura universal, que ha nacido del mismo corazón el hombre, impulsado por la razón. Estos valores universales trascienden las culturas regionales y nos abren a un horizonte de universalidad.

El arte tiene una base universal. La literatura tiene unos cliches muy parecidos en China, Egipto o Alemania. Las traducciones de las obras universales se realizan como nunca. La técnica especialmente no tiene ni pueblo ni fronteras.
Se habla de una cultura ecléctica, que poco a poco va unificando a las civilizaciones y perdiéndose las costumbres y modos de vivir de cada pueblo.

En este sentido la globalización nos abre a una homogenización cultural. Este no es un problema nuevo, ya Demócrito decía: Para un hombre sabio toda la tierra está abierta; pues la patria de un buen espíritu es la tierra.

La globalización de la técnica se asimila rápidamente, especialmente en terreno de la salud. Las medicinas tradicionales tienen ya poca vigencia.

En la mundanización cultural hay sociedades abiertas y cerradas.
En las abiertas la comunicación y el dialogo se hace fácil. En las cerradas la penetración y la confrontación son muy difíciles, ya que las ideologías son impermeables y fundamentalistas.
Para que este proceso se realice sin traumatismos es muy necesario el dialogo entre los pueblos y las religiones, respetando lo específico de cada cultura, sin renunciar a los valores religiosos.

En este largo camino los poderosos influyen más que los viven en la pobreza. Sus culturas con frecuencia son arroyadas.
Pensad en el influjo que tiene Estados Unidos con su cine, con su poder económico, con su idioma, especialmente en internet, con sus canciones lanzadas al mundo entero, con su técnica, con su propagada mediática.

Sin quererlo la cultura americana está anulando a otras culturas milenarias. Todo se resume en esta frase: american way of life, dicen los americanos..

. Basta mirar a la moda y observar como una mujer de nuestras provincias viste como una neoyorquina. Los mismos gustos musicales se imponen en todos los países.

El relativismo afirma que todas las culturas son iguales y que no es necesaria la integración. Multiculturalismo.. Se pretende llegar a un eclecticismo cultural, en el que se pierdan los perfiles específicos de cada cultura, homologando los comportamientos y estilos de vida. El Papa opta por el diálogo entre culturas, respetando su propia identidad.(26).

El Papa dice al respecto: De este modo se pierde el sentido profundo de la cultura de las diferentes naciones, de las tradiciones, de los diversos puestos, en cuyo marco la persona se enfrenta a las cuestiones fundamentales de la existencia. El eclecticismo y el bajo nivel cultural coinciden en separar la cultura de la naturaleza humana. Así, las culturas ya no saben encontrar su lugar en una naturaleza que la trasciende, terminando por reducir al hombre a mero dato cultural. Cuando esto ocurre la humanidad corre nuevos riesgos de sometimientos y manipulaciones (26)

La globalización cultural, que ha aportado valores positivos, corre el peligro de hacernos perder nuestra identidad y convertirse en un saqueo global. La instrumentalización por los medios de comunicación es tan brutal, que se están diluyendo y perdiendo los rasgos específicos de los pueblos y de las regiones. Hay una cultura universal con mayúscula, con sus avances y valores, que está incidiendo en una nueva civilización universal y una ciencia universalizada (y esto es positivo), pero hay escalones intermedios, que se están diluyendo y los pueblos y las regiones están perdiendo sus perfiles propios.

HUMANISMO GLOBAL

Pablo VI pedía un mundo más humano para todos, un mundo en que todos tengan que dar y recibir, sin que el progreso de los unos sea un obstáculo para el desarrollo de los otros (39)
Cuando la lógica del mercado y estado se ponen de acuerdo para mantener el monopolio de sus respectivos ámbitos de influencia, se debilita a la larga la solidaridad en las relaciones entre los ciudadanos, la participación y el sentido de pertenencia, que no se identifican con el dar para tener, propio de la lógica de la compraventa, ni con el dar por deber, propio de la lógica de las intervenciones públicas, que el estado impone por ley.

¿Cómo conseguir el desarrollo? La victoria sobre el subdesarrollo requiere actuar no solo en la mejora de las transacciones basadas en la compraventa, o en las transferencias de la estructuras asistenciales de carácter público, sino sobre todo en la apertura progresiva en el contexto mundial a formas de actividad económica caracterizada por ciertos márgenes de gratitud y comunión.
Estado, sociedad y mercado. El binomio exclusivo mercado y estado corroe la sociabilidad, mientras que las formas de economía solidaria, que encuentran su mejor terreno en la sociedad civil, aunque no se reducen a ella, crean sociabilidad. El mercado de la gratuidad no existe y las actitudes gratuitas no se pueden prescribir por ley. Sin embargo tanto el mercado como la política tienen necesidad de personas abiertas al don recíproco (39).

EL RESPETO A LA VIDA Y DEMOGRAFIA (28)

El respeto a la vida es uno de los derechos fundamentales del hombre: La situación de pobreza no sólo provoca en muchas zonas un alto índice de mortalidad infantil, sino que varias partes del mundo persisten prácticas del control demográfico por parte de los gobiernos, que con frecuencia difunden la contracepción y llegan incluso a imponer también el aborto.
Incluso en los países más desarrollados se intenta imponer el aborto como si ello fuera un progreso cultural.
En países subdesarrollados se está imponiendo la esterilización sin el consentimiento de los interesados, en ocasiones, como condición para las
ayudas económicas al desarrollo.
Se olvida que la apertura a la vida está en el centro del verdadero desarrollo.

No sabemos lo que pasará en Europa dentro de varios años. Mueren más que nacen.


LA GLOBALIZACION
Definición
Los problemas del capitalismo se complican con la globalización que es el signo de los tiempos presentes. La globalización no es a priori ni buena ni mala. Será lo que la gente haga de ella (42)
El Papa resumen este proceso: Ha de entenderse como un proceso socioeconómico, pero no es ésta su única dimensión. Tras este proceso más visible hay realmente una humanidad cada vez más interrelacionada; hay personas y pueblos para los que el proceso debe ser de utilidad y desarrollo, gracias a que tanto los individuos como la colectividad asumen sus respectivas responsabilidades. La superación de las fronteras no es sólo un hecho material, sino también cultural, en sus causas y en sus efectos. Cuando se entiende de una forma determinista, se pierden los criterios para valorarla y orientarla. (42).
La globalización no se puede entender de una manera determinista, siguiendo la teoría de la mano invisible, es necesario que sea gobernada por los Estados.
El criterio fundamental que debe guiarla es la unidad de la familia humana y su crecimiento en el bien… Hay que esforzarse incesantemente para favorecer una orientación cultural personalista y comunitaria, abierta a la trascendencia, del proceso de integración planetaria.
Mientras que los hombres no descubran que somos hermanos sin distinción de razas y que formamos una comunidad en la que no somos números sino personas, los hombres no podemos formar esa familia y fraternidad universal y abierta a Dios. A la globalización económica le faltaría su alma y su sentido.
La globalización afecta a la economía, a nuestras vidas, a la forma de vivir y pensar. Por los medios de comunicación las fronteras se han abierto. Mi yo se ve invadido por otros yos, que, aunque lejanos, por el turismo me los encuentro, en la paya, en las plazas de las grandes ciudades, en la montaña, en el tren etc. Sus pensamientos, sus modos de pensar, sus costumbres, sus vestimentas se me presentan cada segundo en los foros que frecuento o en las pasarelas de la moda. Vivimos en una aldea global. Una aldeana viste como una neoyorquina. En el pueblo más remoto se rueda la misma película que en Paris. A las pocas horas de recoger una cestita de fresas en Cádiz, éstas se están vendiendo en Berlín o en el Japón. Por internet, en dos segundos, me pongo en comunicación con una universidad americana y japonesa. Con la globalización se han roto todas las barreras y fronteras: Ideológicas, religiosas, económicas, culturales, raciales, políticas, etc. Todo se globaliza y cambia de un día para otro a un ritmo feroz. Nos adentra en un mundo multicéntrico, en el que aparecen nuevos grupos y organizaciones internacionales, con las que podemos comunicarnos con una gran facilidad, y que nos enriquecen o destruyen. Estos grupos son religiosos, de ocio, de investigación, de intercambio, culturales, deportivos etc.
Esta globalización de los medios, está rompiendo el pensamiento único, que nos imponían las ideologías. Estamos en una sociedad intercomunicativa e interactiva, donde todo lo comunicamos, de todo nos enteramos al minuto. Cada vez estamos más dirigidos desde el poder, porque una oleada inmensa de pensamientos nos aturde cada día y nos bombardea. No obstante siguen siendo las grandes oligarquías económicas y políticas, las que manejan los medios y cada día intentan lavar muestro cerebro para que pensemos como ellos.
Consecuencias positivas y negativas
La dimensión mundial de la cuestión social ha traído consigo la dimensión global de la economía. Ello va a traer consecuencias positivas y negativas.
Dice el Papa: El proceso de globalización, adecuadamente entendido y gestionado ofrece la posibilidad de una gran distribución de la riqueza a escala planetaria como nunca se ha hecho antes; pero, si se gestiona mal, puede incrementar la pobreza y la desigualdad, contagiando además con una crisis a todo el mundo. Es necesario corregir las disfunciones, a veces graves, que causan nuevas divisiones entre los pueblos y en su interior, de modo que la redistribución de la riqueza no comporte una redistribución de la pobreza, e incluso la acentúe, como podría hacernos creer una mala gestión de la situación actual(42).
En este mundo globalizado no podemos ser islas. En este nuevo proceso los Estados han perdido gran parte de su poder para gestionar sus propios asuntos. Esta tendencia la estamos viviendo en estos momentos en Europa.En la realidad actual de la economía , en parte, ha estado muy determinada por la globalización.. Es un proceso de libertad e integración de todos los mercados en los diversos aspectos: Trabajo, bienes, servicios, tecnología y capitales. La globalización puede tener otros aspectos culturales, tecnológicos, científicos, sociales etc. La globalización supone abrir las fronteras en lo económico y pasar de una economía nacional a una economía globalizada. En una economía globalizada se reducen los costes y los productos financieros pueden llegar a todos los rincones del mundo con muy poco coste.
Se da un salto de las empresas nacionales o multinacionales a las globales. . Sus equipos de dirección, sus investigaciones, sus centros de trabajo están diseminados por el mundo. Para entenderlo se suele poner el ejemplo de la Nestlé, cuya casa central está en Suiza, pero está implantada en 150 países. En la dirección sólo tiene dos suizos. Los otros ocho son extranjeros, incluido el Presidente que es alemán. Este proceso integrador se ha podido hacer por la tecnología actual en las comunicaciones, gracias al trasporte, y a que las fronteras nacionales han ido cayendo. No obstante hay aún muchas dificultades que superar para llegar a una globalización completa tanto en el mundo financiero como comercial, como en los aspectos culturales.
La movilidad laboral está incidiendo en este proceso, ya que ha roto todas las fronteras. Por estos motivos hay economistas partidarios de ella, mientras que otros están en contra: Los que están en contra (globofobia) consideran que los estados están perdiendo su soberanía. Por otra parte, se trata de un proceso inabarcable, ya que no hay autoridad mundial, que pueda poner orden en este proceso tan complejo. Se están creando grandes dictaduras económicas, que controlan y dirigen los mercados sin escrúpulos, pensando sólo en la ganancia, que han motivado la actual crisis, sin que los estados puedan poner freno a sus abusos y desmanes.
Como consecuencia de un afán de lucro y ganancia, las multinacionales están destruyendo el ambiente, con los graves problemas, que se van a generar en las futuras generaciones.
Es defendida por la mayoría de los economistas actuales.(globofilia). Paul Krugman (1999) dice: La globalización es positiva para el crecimiento del bienestar mundial y va ayudar a una convergencia económica hasta ahora no soñada. No obstante sus costes y beneficios no se van a distribuir justamente.
El Papa dice: Oponerse ciegamente a la globalización sería una actitud errónea, preconcebida, que acabaría por ignorar un proceso, que tiene también aspectos positivos, con el riesgo de perder una gran ocasión para aprovechar las múltiples oportunidades de desarrollo que ofrece (42)
Tiene también sus aspectos negativos: Dice Atiglitz que para millones de personas la globalización no ha funcionado. La situación de muchas de ellas de hecho empeoró y vieron cómo sus empleos eran destruidos y sus vidas se volvían inseguras. Se han sentido cada vez más impotentes frente a fuerzas cada vez más sin control. Han visto debilitadas sus democracias y sus culturas. Juan Urrutia Elejalde en su libro el Capitalismo que viene (p.521) hace este interesante análisis: hemos visto que la globalización, la sociedad del conocimiento y los TIC, con lo que representa cada una, traen consigo cambios significativos en las instituciones básicas del capitalismo. La propiedad permanece en el centro del sistema y es imprescindible, pero ha de plantar cara a los intentos de extender su ámbito en demasía. La empresa va a ser mucho menos permanente, variando rápidamente de acuerdo con la introducción de nuevos bienes. Los mercados se van complementando y el Estado no sólo tendrá menos competencias, sino que tendrá un tamaño menor.
Aspectos morales
La globalización política está incidiendo en la democratización del mundo y en la admisión de nuevos valores. La apertura de los mercados puede favorecer a los pobres, si las nociones ricas no buscan sólo la ganancia y la rentabilidad. Sin embargo la integración del mundo, en una política más unitaria en busca del bien común de la humanidad, cada vez se ve más lejana por el egoísmo de los bloques, de las naciones y de los grupos.
La tecnología y la ciencia se extienden por todo el universo, apenas acaban de nacer.
Una sociedad que olvida los valores morales de la solidaridad y fraternidad termina desintegrándose. Por desgracia este mundo cada vez más globalizado está lleno de egoísmos locales, nacionales e internacionales.
Cuando el único móvil del trabajo y de la economía en las multinacionales es la eficacia y la ganancia, y se olvidan que la economía está al servicio del hombre y de su dignidad, el hombre se trasforma en un simple instrumento de su codicia. En estas multinacionales anónimas, que no tienen nombres, sino sólo gestores, que viven lejos de la empresa y que sólo tienen que dar cuentas a los accionistas, se pierden las relaciones sociales de las que habla el Papa. Las dislocaciones están sembrando el paro.
La globalización ha escapado al control de los gobiernos al ser global. Es necesario que los Estados democráticos, como después veremos, regulen en la medida de lo posible los mercados internacionales. Los mercados se desarrollan mejor con la mínima intervención, dicen la mayoría de los economistas, pero su intervención es necesaria en muchos aspectos. Los gobiernos del G20 aún no han determinado una normativa concreta, por las dificultades que entraña. En una economía globalizada son necesarias unas normas, asumidas por todos. Esto va a ser difícil. El siglo XXI no será, como el XX, una batalla por el dogmatismo ideológico, sino por los ideales pragmáticos y la apertura de los mercados: Dice el Papa: Debemos ser protagonistas, no las víctimas, procediendo razonablemente, guiados por la caridad y la verdad (42)
Con un mundo que está desterrando a Dios de sus instituciones y vaciándolo de los valores morales, no podemos conocer cuál va ser el final.
Economía abierta
Los economistas han constatado que una economía abierta progresa más que una economía cerrada, ya que se abren los mercados y el intercambio es más enriquecedor. Una empresa de ámbito global tiene una gran capacidad de investigación, de desarrollo, de innovación, de competitividad, de producción y de gestión. Hoy más que nunca tienen un valor muy importante los factores I+D+I, ya que el conocimiento de cara al futuro es lo más importante en una empresa para poder competir. Las tecnologías tienen un valor decisivo para producir más, mejor y más barato de cara al comercio internacional. De lo contrario habrá que acudir al pago de patentes. Por estos motivos se está imponiendo la globalización a pesar de las dificultades, que encuentra en su lento caminar. Los nuevos inventos están revolucionando la las comunicaciones y los futiros la energía y el campo de la salud.
Necesita regularización
La liberalización y la globalización de capitales están expuestas a serios problemas. Tendrán que atenerse a unas normas configuradas por la comunidad internacional, basadas no únicamente en la ganancia. Dice Jeffrey Sanchs: El capitalismo global es seguramente el arreglo institucional más prometedor para la prosperidad mundial, que haya visto la historia. Pero el mundo va a necesitar sabiduría y fuerza para explorar sus beneficios potenciales, y para ello debe liderar un sistema abierto basado en reglas estables sobre la base de principios que sean mundialmente aceptados (1997)
El Papa hace este llamamiento: Se podrán superar (los peligros), si se toma conciencia del espíritu antropológico y ético que en el fondo impulsa la globalización hacia metas de humanización solidara. Desgraciadamente éste espíritu se ve con frecuencia marginado y entendido desde perspectivas ético culturales de carácter utilitarista e individualista. La globalización es un problema multidimensional y polivalente, que exige ser comprendido, en la diversidad y unidad de todas las dimensiones, incluida la teológica. Esto consentirá vivir y orientar la globalización de la humanidad en términos de racionalidad, comunión y participación (42).
El problema es cuál debe ser esta autoridad, que confeccione estas normas.
Hasta ahora han sido los Estados Unidos, los que con su poder económico, imponían estos criterios. En parte esta crisis se ha motivado por la falta de control en Estados Unidos. No podemos olvidar que el dólar es la única moneda con la que se opera en todo el mundo. En todos los bancos del mundo el dólar es la moneda más apreciada. Algunos economistas se han preguntado ¿no sería bueno que hubiera una moneda única en el mundo. El G20 se ha comprometido a reformar el FMI y el BM.
No deja de ser una utopía, ya que ello no es posible, mientras no haya una única autoridad mundial. Estos son los problemas, que se va a plantear la globalización en los próximos años. El Papa opta, porque sea la ONU la que controle la globalización, como después veremos. Lo explica de esta forma: Además de la articulación de la autoridad política, en el ámbito local, nacional e internacional, es uno de los cauces privilegiados para orientar la globalización económica y también el modo de evitar que ésta mine de hecho los fundamentos de la democracia (41).
La dislocación y sus problemas.
La deslocalización de las empresas está creando aspectos negativos y positivos en el mercado laboral. El Papa, al hablar de la globalización, no quiere tratar todos los aspectos, que conlleva. La G. tiene muchas facetas en el plano cultural y educativo, en las costumbres, en el arte, en la ciencia y en la técnica, en el cine, en la moda etc. Este proceso de globalización abarca múltiples facetas, pero el que más resonancia está teniendo es la globalización en la economía. Vamos a un mercado mundial único. El Papa dice los siguiente: El mercado, al hacerse global, ha estimulado, sobre todo en los países ricos, la búsqueda áreas en las que emplazar la producción a bajo coste con el fin de reducirlos precios de muchos bienes, aumentar el poder de adquisición y acelerar por tanto el índice de crecimiento, centrado en el mayor consumo en el propio mercado interior. Consecuentemente el mercado ha estimulado nuevas formas de competencias entre estados con el fin de atraer centros productivos de empresas extrajeras adoptando diversas medidas, como una fiscalidad favorable y la falta de reglamentación del mundo del trabajo (25)

Esto en una terminología económica se llama dislocación de empresas. Una empresa española se traslada a un país del tercer mundo, donde los salarios son bajísimos y donde la fiscalidad es muy escasa. Esta multinacional podrá competir en el mundo en un mercado libre con otras empresas del mismo género ubicadas en países donde los costes son mayores. ¿Qué sucede? La dislocación de la actividad productiva puede atenuar en el empresario el sentido de responsabilidad respecto a los interesados, como los trabajadores, los proveedores, así como al medio ambiente y a la sociedad más amplia que los rodea, a favor de los accionistas, que no están sujetos a un espacio concreto y gozan por tanto de una extraordinaria movilidad (63).

El país receptor se beneficia con la nueva empresa que se abre en su territorio, ya que da trabajo a miles de parados, pero por otra parte deja a otros muchos parados en el lugar de origen. Hay una ventaja para el consumidor, ya que podrá comprar el producto más barato por la competencia desatada. Hay otra parte negativa, ya que la empresa, a pesar de ganar más, sigue pagando un jornal miserable, explotando al obrero, aunque este se beneficie en relación a los otros miembros de su comunidad. Los economistas a nivel mundial no se ponen de acuerdo para solucionar el tema, ya que no se suele admitir el proteccionismo. Hoy, para superar este problema, se habla del I+D+I, como medio de no quedarse atrás.

El Papa urge a que se creen organismos o sindicatos de ámbito internacional que calibren las injusticias producidas por estas distorsiones
En la época de la globalización, la economía refleja modelos competitivos vinculados a culturas muy diversas entre sí. El comportamiento económico y empresarial que se desprende tiene en común principalmente el respeto a la justicia conmutativa. Indudablemente la vida económica tiene necesidad del contrato para regular las relaciones de intercambio entre valores equivalentes. Pero necesita igualmente leyes justas y formas de redistribución guiadas por la política, además de obras caracterizadas por el espíritu del don. La economía globalizada parece privilegiar la lógica del intercambio contractual, pero directa o indirectamente demuestra que necesita a otras dos, la lógica de la política y lo lógica del bien sin la contrapartida (37).

La dislocación de la actividad productiva puede atenuar en el empresario el sentido de responsabilidad respecto a los interesados, como son los trabajadores, los proveedores, así como el medio ambiente y la sociedad más amplia que los rodea, tanto en el país a quo como en el país ad quem, ya sólo está pendiente de agradar a los accionistas que no están sujetos a un espacio concreto y gozan por tanto de una extraordinaria movilidad.

Las multinacionales están trasladando muchas de sus empresas filiales a otros lugares, donde la mano de obra es mucho más barata, manteniendo intacto el proceso de distribución global. Al abandonar la empresa filial, donde estaba afincada, se pierde empleo de una manera alarmante. Miles de obreros se quedan con las manos cruzadas. Los gobiernos tienen que gastarse millones como subsidio de paro. La deslocalización tiene otra cara positiva, ya que beneficia a la nación en que se ha instalado y produce más ganancia en la empresa. La solución a ello, es un problema pendiente.
El proceso de globalización en las empresas es muy complejo. Los economistas ponen un ejemplo relacionado con la muñeca Barbie: La materia prima para la muñeca Barbie (plástico y plomo) se obtienen de Taiwan y de Japón. El ensamblaje se hace en Indonesia, Malasia y China. Los moldes provienen de Estados Unidos así como las pinturas para decorarla. China suministra el tejido de algodón para los vestidos. Las muñecas se exportan desde Hong Kong a un precio de dos dólares unidad, que cubre los 35 centavos de mano de obra de China, los 65 centavos de dólares de los materiales, y el resto cubre los costes de trasporte, administración y beneficio empresarial. Las muñecas se envían a Estados Unidos, donde se venden a diez dólares, de los que el diseñador (la empresa Metted) obtiene un beneficio de un dólar y el resto cubre el trasporte, el marketing y la distribución. A pesar de su dislocación y desintegración, la mayor parte del valor añadido se origina en Estados Unidos. Las muñecas se venden en todo el mundo a una tasa de dos muñecas por segundo. Metted vendió en 1995, por este concepto, el importe de 1.400 millones de dólares.
Las multinacionales de coches funcionan igual, con una diferencia, ya que el proceso técnico tiene mucha importancia en la competencia.
Otra consecuencia de la dislocación es que la actividades industriales de la OCDE hayan caído del 30 por 100 de PIB en 1960 al 20 por 100 en 1995, El empleo industrial ha caído del 28 en 1970 al 17 en 1995. La industria va en busca de jornales baratos. En los países desarrollados el tejido industrial se está desmontando y desapareciendo las chimeneas.
El obrero del Norte no puede competir con los países en los que la mano de obra es muy barata, a no ser que baje su salario para que no se vaya la empresa o se tecnifique de tal manera que los pecios se abaraten y pueda competir con la mano de obra barata. Hay una lucha de los gobiernos para evitar estas fugas continuas. En Linares lo estamos viendo con la fábrica de coches.
El impacto de la globalización sobre el empleo ha sido impresionante. Ni los políticos, ni los sindicatos han podido predecir las consecuencias de este proceso, ya que hasta ahora los paros han sido absorbidos por los servicios. La dislocación se produce sobre todo en empresas que necesitan mucha mano de obra, como la confección de juguetes, y calzados.
No obstante el control de la propiedad, de la marca, del diseño, de la calidad, del marketign y de la financiación sigue en manos de las empresas matrices.
El empleo
La solución en esta competición de los mercados, vendrá por el conocimiento. En cuanto más preparación técnica haya en los obreros y más estructuras tanto estatales como particulares de investigación, desarrollo e innovación técnica, más posibilidades tendrán las empresas de subsistir en el futuro. Ello va a llevar en el futuro a una cualificación técnica muy importante. Admiro a Estados Unidos, que acaparan la mayor parte de los Nobel y raro es el día, que en los periódicos no aparece un descubrimiento científico en sus centros de investigación, que son muchos.
Las multinacionales
Como apuntamos anteriormente las multinacionales están teniendo un gran protagonismo en este proceso de globalización. También es verdad que piensan más en la ganancia que en los obreros. Con su ansia insaciable de dinero, en muchos lugares han destruido el ambiente y han mandado al paro a miles de obreros en sus procesos de dislocación. .
El Papa hace esta llamada; Los recursos disponibles para sacar a estos pueblos de la miseria son hoy potencialmente mayores que antes, pero se han servido de ellos potencialmente los países desarrollados, que han podido aprovechar mejor la liberación de los movimientos de capitales y de trabajo. Por tanto, la difusión de ámbitos de bienestar en el mundo no debería ser obstaculizada en proyectos egoístas, proteccionistas o dictados por intereses particulares,
La experiencia está demostrando que las empresas para ser más competitivas tienen que ser cada vez más globales, más grandes y estar implantadas en la mayor parte de países o regiones. Las empresas filiales están agrupadas junto a una central o matriz, que normalmente queda destinada al diseño, al estudio de las nuevas tecnologías, al control de calidad de los materiales, a la marca, al estudio de los mercados, a la publicidad, a la financiación, y a la distribución y sobre todo a la investigación.
Dice un economista: El hecho de que las multinacionales son responsables hoy de dos tercios de las exportaciones mundiales de bienes y servicios y de cerca de un 10 por ciento de todas las ventas domésticas mundiales, lo que da una idea de su importancia creciente.
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Las multinacionales difunden la tecnología a través del mundo. Gastan mucho dinero en investigación, ya que su éxito dependerá de las tecnologías punta que posean.
Los sistemas de comunicación a través de internet, van a facilitar los intercambios necesarios de estas filiales con la matriz, ya que al estar instaladas en diversos países con distintas lenguas, se está imponiendo el inglés, como lengua del comercio global.
De las quinientas empresas más grandes del mundo, 222 son de Estados Unidos, 130 de la Unión Europea, 71 del Japón; 28 de Asia excepto Japón, 8 de Iberoamérica, 8 de África y 33 del resto del mundo.
Las empresas tienden a fusionarse, aunque habrá que evitar se trasformen en monopolios, mediante la oportuna legislación
Las multinacionales y las haciendas nacionales
Las multinacionales escapan a los impuestos en diversos países desplazando los beneficios a los paraísos fiscales. La recaudación de impuestos para los Estados será cada vez más difícil con el desarrollo de internet y del comercio electrónico, ya que es fácil ocultarlo. El dinero circula con mucha facilidad dentro de la red y termina en paraísos fiscales sin que nadie pueda controlarlo. Los Estados tampoco podrán controlar los pagos o ingresos realizados por el comercio electrónico. El G20 ha tratado el tema e intenta resolverlo.
Se están planteando muchas tensiones entre las multinacionales y los Estados por el poder que llegan a tener éstas. En la actual crisis se debería establecer regulaciones de tipo internacional para evitar estos conflictos. Los Estados no llegan a comprender que las empresas son las que tienen que regular sus economías para que sean competitivas. Las empresas deben tener en cuenta los problemas humanos tan serios, que pueden crear a un Estado por su excesivo afán de lucro.
Las empresas, por otra parte, trasladan su residencia a países con menor prisión fiscal. Por esto los gobiernos, al tomar sus decisiones políticas no sólo deben pensar en la opinión púbica interior, sino también tener en cuenta la incidencia que pueden tener en las multinacionales.
Con una normativa económica clara y estable, las multinacionales invierten más fácilmente, ya que hay más credibilidad y estabilidad.
Los Estados, ante este frenesí de competitividad, cada vez tendrán menos ingresos para atender a los gastos sociales. Hay quienes aseguran que posiblemente en el futuro la sanidad y otros gastos sociales serán gestionados por los particulares en este proceso globalizador.
Es curiosa la comparación de los diversos países en los gastos sociales en la actualidad. Alemania dedica el 21,8 por 100 de su PIB; Estados unidos el 14, y el Reino Unido el 15; España el 19,2. Esto tiene sus consecuencias para la competitividad de las empresas a escala local, ya que a mayor gasto se necesitan mayores impuestos. Con excesivos gastos las empresas son menos competitivas, ya que tienen que pagar más impuestos. La solución que vienen dando es mayores impuestos sobre el consumo que sobre el trabajo.
El gran peligro actual lo encontramos en el ilimitado poder de las multinacionales, que operan a escala mundial y que no son reguladas por nadie. Los Estados se ven limitados por estos poderes y su forma de gobernar tiene que tener en cuenta unas nuevas coordenadas.
La globalización en el campo económico ha tenido aspectos positivos, pero ha dejado en la cuneta a muchos pueblos, que no han podido tomar este tren. Basta pensar en la crisis financieras de Méjico (1994), Asia (1997) y Argentina (2001). Es necesario que los ricos ayuden a los pobres en este proceso y que se abran los mercados.
Este proceso es tan rápido que en la nueva economía electrónica global los gestores de fondos, bancos, empresas, al igual que millones de inversores individuales, pueden transferir cantidades enormes de capital de un lado del mundo a otro con el botón de un ratón. Al hacerlo pueden desestabilizar lo que podían parecer economías sólidas y a prueba de bomba, como sucedió en Asia. La globalización no es un mal como algunos opinan. Reduciendo a esto al plano económico está haciendo que la investigación a escala mundial avance a un ritmo que no ha hecho en otros momentos. Muchos pueblos no tienen acceso al desarrollo o por la inmoralidad de sus gobernantes, o por la falta de cultura, o porque no han tenido la ayuda necesaria. No es culpa de la globalización.
Europa tiene que unirse, si no quiere sucumbir a este proceso, ya que si no progresa en los campos de la investigación, el desarrollo y la innovación se verá afectada por la dislocación de muchas de sus industrias. Este es el gran problema de España.
Angela Merkel afirma: Europa tiene que ser capaz de abrirse y no cerrase al futuro. Reconoció la Presidenta que el término globalización aterra a mucha gente, pero afirma que está convencida de que la globalización ofrece al mundo de hoy más oportunidades que riesgos.
Acaba de publicarse en España un libro de Tomas Friedman, periodista del New Cork Times y premio Pulitzer, en el que se aborda la globalización. El libro ha sido muy leído. Para él será un elemento positivo en el progreso del mundo, aunque está teniendo aspectos negativos, como la dislocación de muchas empresas y la competencia de países emergentes como China e India, que está causando serios problemas a muchas industrias europeas y norteamericanas. No obstante será la técnica, la investigación, el desarrollo y la innovación las que alentarán una producción más cualificada. Para él la solución no está en levantar barreras, sino en ser más competitivos. Aboga por terminar cuanto antes con la dependencia del petróleo.
SOLIDARIDAD UIVERSAL E INDIVIDUALISMO (43).

En la sociedad en que vivimos se proclama a toda costa un sinfín de derechos, pero se olvidan los deberes. Hay una exacerbación de los derechos. La exacerbación de los derechos conduce al olvido de los deberes.

Los estados y los organismos internacionales siguen creando nuevos derechos arbitrarios y voluptuosos y olvidan algunos derechos fundamentales fundados en la misma naturaleza del hombre. Los pobres están exigiendo a los países ricos que la comunidad internacional asuma como un deber ayudarles a ser artífices de su destino, es decir, a que asuman a su vez deberes. Compartir los deberes recíprocos moviliza mucho más que la mera combinación de derechos. (43)

En ocasiones se subvenciona el vicio, lo superfluo, lo esperpéntico y no nos acordamos que la solidaridad universal es una deber para todos. No podemos olvidarnos de los que mueren de hambre, y no tienen agua potable, ni instrucción básica, ni cuidados sanitarios.

Por esto dice el Papa que tenemos que reflexionar sobre estos deberes.
Estos derechos deben estar fundados en la misma naturaleza humana, ya que si se fundamentan solo en las deliberaciones de una asamblea de ciudadanos, pueden ser cambiados en cualquier momento y consiguientemente se relaja en la economía común el deber de respetarlos y tratar de conseguirlo.

CRECIMIENTO DEMOGRÁFICO (48)

El desarrollo está ligado al crecimiento demográfico, ya que sin hombres, la economía no pude funcionar.
El aumento de la población dice el Papa, no es causa del subdesarrollo
Es preocupante la disminución de la natalidad, especialmente en los países desarrollados. No es el momento de hacer un análisis de las causas de ello, Siento uno escalofrío sólo en pensar lo que puede pasar en Europa dentro de cincuenta años. En la actualidad hay muchos estudios serios, que predicen ese futuro. Los estados no ponen manos a la obra para evitarlo, ayudando a las familias, creando centros infantiles para las distintas edades, o concediendo ventajas fiscales a las familias con varios hijos.

Muchos matrimonios no pueden tener hijos porque no encuentran guarderías infantiles en dónde dejarlos y en el mismo trabajo encuentran dificultades para atenderlos. Los divorcios están produciendo muchos traumas en los hijos. A los partidos les está faltando una seria política familiar, ya que no llegan a comprender que en la familia está la base de la sociedad futura. No olvidamos que los hijos serán el futuro. En España el aborto no sólo es un crimen, sino que está incidiendo de una manera muy negativa de cara al desarrollo futuro de España.
Las cifras de crecimiento en Europa causan terror: Según las estadísticas comparadas del 2008: Francia tiene un índice de crecimiento superior al resto de Europa, salvo Irlanda: Cada mujer francesa tiene una media superior a los dos hijos, mientras que la alemana no pasa de 1.37, la española se estanca en 1.46, la inglesa alcanza el 1. 94, la italiana no va más allá del 1.41.
Además de otras razones, hoy es un problema para la mujer la fecundidad al no tener donde dejar los hijos pequeños, ya que no hay guarderías, ni reciben ayudas para la maternidad etc. En Francia han comprendo que la fecundidad es un motor económico de cara al futuro. A este capítulo dedicó Francia en el año 2008, 70.000.000 millones de euros.
Está faltando, dice el Papa, una paternidad responsable, ya que muchas veces la poca natalidad responde a egoísmos y comodidades de la sociedad..
La sexualidad está quedando reducida a un mero hecho hedonista y lúdico, favorido e impulsado por los Estados.
No es correcta la planificación forzada de la natalidad en algunos países del mundo. Dice el Pontífice: La apertura moralmente responsable a la vida es una riqueza social y económica.

La disminución de los nacimientos, a veces por debajo del llamado índice de reemplazo generacional, pone en crisis incluso a los sistemas de asistencia social, aumenta los costes, merma la reserva del ahorro y, consiguientemente, los recursos financieros necesarios para las inversiones, reduce la disponibilidad de los trabajadores cualificados y disminuye la reserva de cerebros a los que recurrir para las necesidades de la nación.
Además las familias pequeñas o muy pequeñas a veces corren el riesgo de empobrecer las relaciones sociales y de no asegurar formas especiales de solidaridad
Es necesario proponer a las nuevas generaciones la hermosura de la familia y del matrimonio, su sintonía con las exigencias más profundas del corazón y de la dignidad de la persona.

En esta perspectiva, los estados están llamados a establecer políticas que promuevan la centralidad y la integridad de la familia, fundada en el matrimonio entre un hombre y una mujer, célula primordial y vital de la sociedad en el respeto de su naturaleza relacional.

En este proceso de globalización se está produciendo un trasvase de unos pueblos a otros. Ello tiene sus ventajas e inconvenientes. Se está produciendo una universalización cultural, como consecuencia de la globalización. Lo cual es bueno y malo.
Al mismo tiempo millones de personas dejan sus raíces y son sometidas a unos procesos de integración, difíciles de realizar, ya que en su mayor parte termina en ghettos.
Sería mejor promover el desarrollo en estos países. Cuando lee uno las grandes cifras de este proceso queda impresionado.
Las proyecciones de la FNUAP indican que a mediados del siglo XXI, el total de la población del mundo llegará a 9.000 millones de habitantes, de los que África tendrá el 23 por 100 del total en comparación con el nueve por ciento en 1960; Asia un 55 por 100; Iberoamérica un nueve por 100 y los países de la OCDE un 13 por 100; Europa que en 1960 tenía el 20 por 100 de la población mundial, caerá a menos del 7 por 100 en 2050.
Europa se está despoblando y no está dando ni un paso pequeño para evitarlo.
Por otra parte las nuevas técnicas permitirán en los próximos años el alargamiento de la vida del hombre sobre la tierra.
Movilidad laboral
Como consecuencia de lo dicho anteriormente, en los próximos años va a aumentar la movilidad de los trabajadores, de los bienes y servicios, de la tecnología y del capital. Ello va a traer consigo una movilidad en la emigración de los países pobres a los ricos y de los técnicamente cualificados a los países pobres, llevando las últimas técnicas.
Los precios serán más homogéneos en el mundo al estar los mercados más abiertos. Nacerá en el futuro la especialización por sectores de acuerdo con las mayores posibilidades de cada región. Esta especialización se hará en conformidad con las materias primas de cada lugar. Occidente tiene la posibilidad de ayudar al tercer mundo a que se dote de la técnica necesaria para que su agricultura sea más productiva, para que su sanidad avance, como dice el adagio inglés: Trade is better than aid ( Es mejor enseñar a comerciar que dar limosnas..) o el castellano, es mejor enseñar a pescar que darle un pez. Este intercambio ayudará a los pobres a subir su nivel de vida, ya que dada la movilidad de los capitales, se verán beneficiados de ello. Así poco a poco se va a la convergencia social. La movilidad en un sentido amplio es como el alma de la globalización. La movilidad está haciendo el mundo pequeño. A pesar de ello sigue habiendo muchos interrogantes, ya que en este mundo siguen muy vivos los egoísmos nacionales y están desapareciendo unas coordenadas éticas

CONCENTRACIÓN EN LAS GRANDES CIUDADES
El proceso de industrialización que nació en Inglaterra, trajo consigo la huida del hombre rural a la ciudad. En el pueblo, bajo la misma torre, los hombres y las mujeres vivían encerrados en sus tradiciones. El trabajo del campo era duro. Sus horizontes muy cerrados. Con el nuevo proceso de globalización su vida ha cambiado de una manera radical. Se han creado las grandes metrópolis y el campo está quedándose vacio. Estos cambios tan radicales están cambiando nuestra vida y está produciendo un paso del hombre rural al mundo urbano.
A principios del siglo XX el 68 por 100 en el Japón trabajaba en la Agricultura; en Estados Unidos el 44 por 100; en Gran Bretaña el 20 por 100.En la actualidad este porcentaje ha disminuido quedando reducido al 5 por ciento en el Japón, al 3 por 100 en Estados Unidos y al 2 por 100 en la Gran Bretaña. En estas naciones han aumentado los servicios. El campo se está despoblando. La agricultura apenas puede cubrir los gastos por falta de mecanización, por su atraso técnico, por falta de capital, y por su escasa investigación. Es de esperar que las nuevas generaciones, que han adquirido un nivel cultural más amplio, tomen el timón y el mundo rural se renueve y se desarrolle..

ECONOMIA Y ETICA (45)

La economía tiene necesidad de la ética para su correcto funcionamiento, no de una ética cualquiera, sino de un ética amiga de la persona.
Después de la actual crisis económica, nunca se ha hablado tanto como ahora de la ética en la empresa, de las finanzas, de los intercambios comerciales etc. En todos los ámbitos del actuar humano, estamos percibiendo la necesidad de que prevalezcan unos principios o valores, que regule estas relaciones entre los hombres. Es necesario que comprendamos que el otro no es un enemigo o alguien, al que no nos importa engañar, si esto va redundar en beneficio propio.
La teoría económica del liberalismo no tenía en cuenta los principios morales, ya que consideraba que las reglas de la economía son tan deterministas, que es suficiente que el mercado funcione para que todo sea correcto. Hoy percibimos con más claridad que son necesarias otras mediaciones éticas, filosóficas e incluso religiosas.

Toda la Encíclica nos presenta esta proyección humana en nuestras relaciones: Una ética económica que prescinda de la dignidad del hombre y de que el hombre es imagen de Dios pierde su sentido y puede y se presta a ser instrumentalizada.
La economía por su propia naturaleza debe ser ética.

ECOLOGÍA Y DESARROLLO

RELACION DEL HOMBRE CON EL AMBIENTE NATURAL (48)

Nuestro mundo es una obra maravillosa de Dios. Dios nos ha dado tanta belleza para que la cuidemos, la contemplemos y la usemos. No podeos destruirla, porque detrás de nosotros vienen nuevas generaciones: El ambiente es un don de Dios para todos y su uso representa para nosotros una responsabilidad para los pobres, las generaciones futuras y toda la humanidad

Cuando el hombre deja de ver la naturaleza bajo un sello y proyecto divino,
ha roto el ensueño poético al recorrer las montañas y los valles; Cuando se considera la naturaleza y en primer lugar al ser humano, fruto del azar o del determinismo evolutivo, disminuye el sentido de responsabilidad en las conciencias

Cuando descubrimos la presencia de Dios en el mundo y en nosotros, no tenemos más remedio que decir como Francisco de Así, cuando daba gracias a Dios por el pan, por el hermano lobo, por la caricia del viento: El creyente reconoce que la naturaleza es maravilloso fruto de la intervención creadora de Dios, que el hombre puede utilizar responsablemente para satisfacer sus legítimas necesidades materiales e inmateriales, respetando el equilibrio inherente a la creación misma.

Cuando contemplo una rosa, cuando subo a una montaña, cuando huelo un jazmín, descubro el amor maravilloso de Dios, que pintó nuestras tierras de tantos colores, unas veces rojos, otras amarillas o azules: Sólo los místicos, como Juan de la Cruz, han podido sentirlo en los más profundo de su ser: La naturaleza es expresión de un proyecto de amor y de verdad. Ella nos precede y nos ha sido dada por Dios como ámbito de vida. Nos habla del Creador y de su amor a la humanidad. La naturaleza está a nuestra disposición no como un montón de deshechos esparcidos al azar, aino como un don del Creador que ha diseñado sus estructuras intrínsecas para que el hombre descubra las orientaciones que se den seguir para guardarla y cultivarla.

Decía un poeta que el hombre es un artista que está en el centro del universo como criatura de Dios. Al crearlo le dijo, tienes que transformar la tierra, humanizar el mundo y divinizarlo. Con tu mente prodigiosa descubre sus misterios, y hazlo más habitable. Con tu corazón hazlo más cálido, sin odios, sin venganzas. No destruyas tanta belleza; pero el hombre no terminó de entender este mensaje: El hombre interpreta y modela el ambiente natural mediante la cultura, la cual es orientada a su vez por la libertad responsable, atenta al dictamen de la ley moral. Por tanto los proyectos para un desarrollo humano integral no pueden ignorar a las generaciones sucesivas, sino que han de caracterizarse por la solidaridad y la justicia intergeneracional, teniendo en cuenta los múltiples aspectos, como el ecológico, el jurídico, el económico, el político y el cultural.
Hay una íntima relación entre el desarrollo y la tutela del ambiente y el cambio climático. Si este desarrollo no es armónico, destruimos la creación con nuestro poder tecnológico

LA ENERGIA (49)

El Papa sólo pretende hacer algunas consideraciones morales sobre el tema. La energía hoy en día es uno de los problemas más importantes, que tiene planteado la humanidad del cara al siglo XXI. Las fuentes de energía tradicionales se terminarán pronto. Por esto es el campo en el que los estados se están volcando más en sus centros de investigación, intentando buscar nuevas alternativas en las energías eólicas y solares y en las posibilidades del hidrógeno.

El Papa constata que el acaparamiento de los recursos energéticos no renovables, especialmente el petróleo, en manos de las multinacionales, ha sido una de las causas más importantes de la crisis actual por sus exorbitados precios, y ha sido un obstáculo para el desarrollo de los países pobres. Estos no tienen medios económicos para acceder a las fuentes energéticas no renovables y existentes, ni para financiar la búsqueda de fuentes nuevas y alternativas.

La energía y los problemas ambientes están íntimamente unidos. Estas energías no renovables están por otra parte contaminando el ambiente y haciendo la tierra cada vez más inhabitable La acumulación de estos recursos es causa frecuente de conflictos, incluso dentro de la misma nación. A las energías nucleares, se les tiene miedo por los peligros que conllevan y por la dificultad de guardar los residuos. La nueva tecnología parece ser que es más segura.

Dice el Papa: La comunidad internacional tiene el deber imprescindible de encontrar los medios institucionales para ordenar el aprovechamiento de los recursos no renovables, con la participación también de los países pobres y planificar conjuntamente el desarrollo.

Es necesario reducir el gasto de la energía y buscar energías alternativas. Es necesaria una redistribución planetaria de los recursos energéticos de manera que los países que no los tienen puedan acceder a ellos


NUESTRA HERENCIA A LAS NUEVAS GENERACIONES (50).

El hombre con su progreso técnico puede producir en la tierra cada vez más productos y más baratos. Ello ayudará a erradicar el hambre del mundo y a ayudar a los países pobres a usar estas técnicas: Es lícito que el hombre gobierne responsablemente la naturaleza para custodiarla, hacerla más productiva y cultivarla, también con métodos nuevos y tecnologías avanzadas, de modo que pueda acoger y alimentar dignamente a la población que habita.

La tierra es la patria de la humanidad. Dios la ha puesto al servicio del hombre y todos los hombres tienen el derecho primario al trabajo y a no morir de hambre o de sed, como un derecho primario. El acaparamiento exclusivo de estos bienes por parte sólo de algunos, debe ser un peso de conciencia para los gobiernos mundiales. La propiedad tiene una función social. No deja de ser vergonzoso, que se destruyan los alimentos para que suban los precios, mientras que millones de personas mueren de hambres: En la tierra hay lugar para todos: en ella toda la familia humana debe encontrar los recursos necesarios para vivir dignamente, con la ayuda de la naturaleza misma, don de Dios a sus hijos, con el tesón del propio trabajo y de la propia inventiva.

La técnica está avanzando tanto que el hombre puede destruir la naturaleza y gastar los recursos actuales de una manera desmesurada. Es necesario que pensemos en las futuras generaciones. La ONU, en conformidad con los miembros que la integran, debe tener muy presente este problema de la ecología, especialmente la protección del ambiente, intentando parar el saqueo de las multinacionales: Pero debemos considerar un deber muy grave el dejar la tierra a las nuevas generaciones en un estado en el que puedan habitarla dignamente y seguir cultivándola.
Ello comporta el compromiso de decidir juntos después de haber ponderado responsablemente la vía a seguir, con el objetivo de fortalecer esa alianza entre ser humano y medio ambiente que ha de ser reflejo de creador de Dios, del cual procedemos y hacia el cual caminamos.
La protección del entorno, de los recursos y del clima requiere que todos los responsables internacionales actúen conjuntamente y demuestren prontitud para obrar de buena fe, en el respeto de la ley y la solidaridad con las regiones más débiles del planeta.
El concepto de eficiencia no es axiológicamente neutral.

ES NECESARIO REVISAR EL ESTILO DE VIDA (51)

Empieza el Papa enunciando un principio, en el que no pensamos: El modo en que el hombre trata el ambiente influye en la manera en que se trata a sí mismo y viceversa.
Es necesario un cambio en los estilos de vida de las personas y de las comunidades, en el consumo y en las necesidades concretas y sobre todo tener presente ese deber moral de distinguir en la acciones humanas el bien del mal para redescubrir así el vínculo de comunión que une a la persona y lo creado (Discurso en la Fao).
No respetamos la tierra en que vivimos. Un árbol es un ser viviente, un ave es un regalo de Dios, el agua clara que corre por nuestros ríos es fuente de vida y de verdor, una flor es un canto a la belleza y vamos por tierra, con la hoz en la mano, destrozándolo todo. Todo lo ha puesto Dios en las manos del hombre para que descubramos tanta hermosura y gustemos, como sustento, tanta maravilla creativa.

Esto, exige, dice el papa: Que la sociedad actual revise su estilo de vida, en muchas partes del mundo, que tiende al hedonismo y al consumismo, despreocupándose de los daños que de ello se derivan.

La ambición le lleva a consumir más y más, a tener cuanto más mejor, a malgastar sin necesidad, a vivir en un goce permanente. Mas droga, más alcohol, más sexo, más estrépito y vértigo, más coche, más goce. Se han perdido los controles y está despareciendo el sentido moral.

Ante tanto despilfarro, debemos acordarnos de lo que tienen hambre, ante tanto lujo; pensar en los que están desnudos, ante tanta indiferencia; pensar que todos somos hermanos, ante tanta insolidaridad; pensar que debemos vivir en comunión, ante tanto destrozo y odio; pensar en la belleza y grandeza de lo que destruimos. El Papa hace una llamada en este sentido: Es necesario un cambio efectivo de mentalidad que nos lleve a adoptar nuevo estilos de vida, a tenor de los cuales la nueva búsqueda de la verdad, de la belleza y del bien, así como la comunión con los demás nos determinen las opciones de consumo, de los ahorros y de las inversiones.
Podemos decir que los Estados tienen mucha culpa de estos procesos, ya que tienen en sus manos muchos poderes, para solucionar estos problemas. Es verdad, pero también cada uno de nosotros tenemos mucha culpa.

El hombre está destruyendo el mundo y no piensa que se está destruyendo a si mismo…Cuando se respeta la ecología humana, en la sociedad, también la ecología ambiental se beneficia.

, Mientras que el hombre no destierre la guerra y nazca la paz, no se salvaguarda la naturaleza. La guerra lo destruye y arrasa todo.
Cuando el agua del mar y de nuestros ríos estén contaminados y no hacemos el menor esfuerzo en limpiarlos y depurarlos, se convierten en un desierto y en un lodazal, en el que no es posible la vida. Para muchos pueblos estos recursos son indispensables. Se gastan millones en cosas superfluas.

Es necesario un convenio pacífico entre todos los hombres de buena voluntad a escala mundial para defender la tierra, el agua, el aire y los recursos que ella nos da como dones de la creación, que pertenecen a todos.

Es necesario que exista una ecología del hombre bien entendida…Cuando se respeta la ecología humana en la sociedad, también la ecología ambiental se beneficia,…El sistema ecológico se apoya en un proyecto que abarca tanto la convivencia social como la buena relación con la naturaleza. Si el hombre no está educado en un gran respeto al medio ambiente y a la naturaleza y a una convivencia con un sistema de valores en el mismo sentido, perjudica a la naturaleza y a sí mismo, ya que hace la tierra inhabitable. Es muy necesaria la educación.

El Papa habla de ecología humana. El hombre este sufriendo en si mismo esta contaminación. La tierra está sembrada de productos tóxicos, que llegan desde la cadena vegetal y animal al hombre. ¡Cuantos conservantes destruyen nuestros riñones, pulmones e hígados!.

Aunque la instrucción es necesaria, el problema decisivo es la capacidad moral global de la sociedad. Si no se respeta el derecho a la vida y a la muerte natural, si se hace artificial la concepción, la gestación y el nacimiento del hombre, si se sacrifican embriones humanos a la investigación, la ciencia común acaba perdiendo el concepto de ecología humana y con ello de la ecología ambiental. Es una contradicción pedir a las nuevas generaciones, el respeto al ambiente natural, cuando la educación y las leyes no les ayudan a respetarse a sí mismos.

El libro de la naturaleza, esto es, hay unos valores naturales inscritos en la misma naturaleza humana, inmutables tanto en el concepto de vida humana como en la sexualidad, el matrimonio, la familia, las relaciones sociales, que están en la base del desarrollo humano integral y los estamos conculcándolos.

Si queremos defender el ambiente hay que superar la mentalidad actual, que envilece a la persona, trastorna el ambiente y daña a la sociedad.

NO SOMOS UNA ISLA (53).

El hombre no puede estar solo. La soledad puede enriquecer al hombre, cuando la busca. La soledad en libertad lleva al hombre a encontrarse consigo mismo, a construir un mundo con sentido y a no estar a la intemperie. Pero el hombre es rer relacional. El yo lleva al egoísmo, el nosotros nos hace comprender que somos una familia. Tenemos necesidad de ser amados. El individualismo nos hace egoístas, ya que sólo nos miramos a nosotros y no miramos a los demás. El capitalismo radical nos hace egoístas, ya que sólo se piensa en la eficacia. El hombre es naturaleza, pero también historia y comunidad. Mi historia no es sólo mía. Es la historia de los demás. En esta larga historia otras han entrado a formar parte de mi vida y yo de la suya. Ya no hay sólo un yo, hay un nosotros.
El vivir en comunidad nos enriquece, nos perfecciona, nos hace salir de nuestro egoísmo. La palabra, la sonrisa, los gestos del otro rompen nuestro caparazón y nos penetran como una lluvia nueva de amor, de comprensión, de ternura, que nos humanizan cada vez más.
Hoy la humanidad aparece mucho más interactiva que antes; esa mayor vecindad debe transformarse en verdadera comunión. El desarrollo de los pueblos depende sobre todo de que se reconozcan como parte de una sola familia, que colaboran con verdadera comunión y está integrada por seres que no viven simplemente uno junto a otro.
Las ideologías y utopías falsas terminan alienando al hombre al radicalizar sus posturas y absolutismos.

Me impresionó un personaje de Graham Greene, que aprisionado por miles de personas en el metro de Paris, exclamaba: ¡Jamás me he sentido tan solo ¡
En nuestro mundo urbano muchos sienten esta soledad. Vivimos apiñados, y pasamos junto a otros sin un saludo, sin una sonrisa, Muchos ancianos, solos,
sin nadie a su lado, lloran en su soledad. Faltan manos tendidas y abrazos calurosos.

Formamos la gran familia humana. Debemos integrarnos bajo el signo de la solidaridad en lugar de la marginación. No seremos capaces de hacerlo hasta que no comprendamos la dignidad humana y trascendente del hombre:

Las relaciones humanas ayudan a madurar nuestra identidad personal.
El hombre se enriquece en su relación con el otro.
En esta sociedad global, en la medida en que vayamos conociendo otros pueblos, nos enriquecemos, al comprender su forma de vivir, sus costumbres, su arte, su literatura. Ese diálogo es una experiencia vital, para comprendernos y amarnos
La familia es la base de esta comunidad universal. Es la primera comunidad de vida y amor en la tierra.
Dios es amor y en la Trinidad tenemos el ejemplo relacional de lo que tiene que ser nuestra vida.

Tenemos que evitar un peligro. Es necesaria la unidad, pero sin olvidar que somos diversos. La homogenización destruye la singularidad. La absorción mata a los pueblos, por la prepotencia de los poderosos.

La unidad en lo religioso puede llevarnos a un sincretismo, ya que la libertad religiosa no significa indiferentismo religioso y no comporta que todas las religiones sean iguales.
El discernimiento sobre la contribución de las culturas y de las religiones es necesario para la construcción de la comunidad social en el respeto del bien común, sobre todo para quien ejerce el poder político.
El hombre es comunidad por definición, pero en su libertad es necesario que el hombre se esfuerce en construir es mundo más humano y fraternal. Corre el peligro de encerrarse en si mismo y dejar que sean otros los que lo edifiquen.

DIOS EN LA ESFERA POLITICA (56)

Hoy más que nunca es necesario un dialogo entre fe y razón. Si falta ello puede ser muy gravoso para el desarrollo de la humanidad. El cristianismo tiene mucho que aportar en este dialogo.
El Papa no pretende hacer un estudio pormenorizado del tema, ya que éste es uno de los temas estrella de su pontificado y que impregna toda la Encíclica

La religión cristiana y las otras religiones pueden contribuir al desarrollo solo si Dios tiene un lugar en la esfera púbica, con especial referencia a la dimensión cultural, económica y, en particular, política.

La negación del derecho a profesar públicamente la propia religión y a trabajar para que las verdades de fe inspiren también la vida pública, tiene consecuencias negativas sobre el verdadero desarrollo..

La exclusión del ámbito público, así como el fundamentalismo religioso por otro lado, impiden el encuentro entre las personas y su colaboración para el progreso de la humanidad.

La vida pública se empobrece de motivaciones y la política adquiere un aspecto opresor y agresivo.

Se corre el riesgo de que no se respecten los derechos humanos, bien porque se les priva de su fundamento transcendental, ben porque no se reconoce la libertad personal.

En el laicismo y en el fundamentalismo se pierde la posibilidad de un diálogo fecundo y de una provechosa colaboración entre la razón y la fe y esto vale también para la razón política, que no debe creer omnipotente..

La religión tiene siempre necesidad de ser purificada por la razón para mostrar su rostro auténticamente humano.

La ruptura del diálogo supone un coste para humanidad..

Podríamos extendernos explicando estos puntos, que llamo axiomas, en los que se recoge de una manera precisa el pensamiento del Papa. Solo quiero insistir en un punto. Es necesario que los católicos seamos capaces de establecer plataformas, que puedan llegar a la sociedad civil. No teneos púlpitos: La radio, la televisión, internet se han ido a otras manos. Por desgracia no hay una cultura católica, ni pensadores católicos, casi me atrevería a decir ni teología católica. Los que hay cada uno está en su árbol y no se atreven a hablar no sea que el vendaval los tire del árbol. El cristianismo, en este mundo secularizado, tendría que aportar muchos valores a este mundo. ¿Hemos pensado en formar políticos con criterios católicos? ¿Estamos formando periodistas? Estamos formando plataformas de actuación para fomentar la unidad entre los católicos,, defender la familia, y nuestros valores? Estamos contribuyendo a que los católicos no quieran implicarse en política. Damos la impresión que la política es para los arribistas, para los corruptos, para los que no tienen principios morales.
El compromiso es muy importante para un católico, ya que la sociedad necesita a muchos en vida pública, que sean testigos valientes de su fe.

DIALOGO ENTRE FE Y RAZÓN (57)

El diálogo ayuda a trabajar en común por la justicia y la paz entre la humanidad.
Todo lo que existe en la tierra debe ordenarse al hombre como su centro y culminación.
Es necesario tener en cuenta el principio de subsidiariedad
La subsidiaridad, al reconocer que la reciprocidad forma parte de la constitución interna del ser humano, es el antídoto más eficaz contra cualquier forma de asistencialismo paternalista y totalitarismo.

Es necesario articular y coordinar .los diversos niveles y grupo, mediante el diálogo y buscar la unidad en aquellos principios básicos, que son la fuente de la convivencia humana.
.
Para no caer en un poder monocrático, el gobierno de la globalización debe ser de tipo subsidiario, articulado en múltiples niveles y planos diversos, que colaboren recíprocamente y dialoguen para ponerse de acuerdo..
La globalización necesita ciertamente de una autoridad, que plantee los problemas que deben resolverse a escala global.
Dicha autoridad deberá tener en cuenta el principio de subsidiaridad y división de poderes para no herir la libertad de los agentes y ser más eficaz. Si no actúa así y no tiene en cuenta el parecer de los entes intermedios, termina en una dictadura.

PRINCIPIO DE SUBSIDIARIDAD EN LAS AYUDAS INTERNACINALES Y RESPETO A LAS CUTURAS (58)

El principio de subsidiaridad debe estar muy unido con las ayudas al desarrollo, ya que podemos caer en un puro paternalismo, si no contamos con el ayudado, como agente propio de su desarrollo.
Puede favorecer la dependencia y la explotación en los países que reciben la ayuda, cuando la ayuda responde a intereses políticos o económicos.
Hay que implicar a los gobiernos interesados, a los agentes económicos locales, a las agencias culturales de la sociedad civil, a sociedades intermedias incluidas las iglesias locales.

Es necesario buscar programas integradores y compartidos por las bases con una educación cultural paralela al desarrollo económico..
Ayudar a los pobres a ser autónomos y parte activa de su propio desarrollo.
Favorecer el ingreso de sus productos en los mercados internacionales, como fuente de ingresos para elevar el nivel de vida.
La cooperación debe tener no solo una dimensión económica, sino un encuentro cultural y humano para ayudarles en el desarrollo.
Las sociedades técnicamente avanzadas no deben confundir el propio desarrollo tecnológico con una presunción de superioridad cultural, sino que deben redescubrir en los mismos virtudes a veces olvidadas, que las han hecho florecer a lo largo de la historia (59).

Las sociedades en crecimiento deben permanecer fieles a lo que hay de verdaderamente humano en sus tradiciones, evitando que superpongan automáticamente a ellas las formas de la civilización tecnológica globalizada.
En todas las culturas se dan singularidades y múltiples convergencias éticas, expresiones de una misma naturaleza humana, querida por el creador y que la sabiduría ética de la humanidad llama derecho natural.
Dicha ley moral universal es fundamento sólido de todo diálogo cultural, religioso y político, ayudando al pluralismo multiforme de las diversas culturas. Por lo tanto la adhesión a esta ley escrita en los corazones es la base de toda colaboración social constructiva.
En todas las culturas hay costras que limpiar y sombras que despejar. .La fe cristiana que se encarna en las culturas, trascendiéndolas, puede ayudarlas a crecer en la convivencia y en la solidaridad universal, en beneficio del desarrollo comunitario y planetarios.

DIALOGO ENTRE CULTURAS (59)

La cooperación para el desarrollo no se puede ver sólo desde un punto de vista económico. Es necesario un encuentro previo entre las diversas culturas.
Los que van a ayudar al desarrollo deben tener en cuenta la identidad cultural de los pueblos, a los que ayudan
Las sociedades desarrolladas no deben confundir el propio desarrollo tecnológico con una presunta superioridad cultural, ya que en sus culturas y costumbres se encuentran muchas virtudes y valores humanos, que no se deben erradicar.
Hay unos ámbitos culturales y universales, que convergen en todas las civilizaciones, porque están fundamentadas en la misma naturaleza del hombre.
Gracias a esta convergencia el diálogo se hace más fluido y fácil.
No es fácil encontrar costumbres y sombras, que van en contra de estos principios universales, que es necesario erradicar.


ACCESO A LA EDUCACIÓN (61)

La educción es necesaria para el desarrollo.
Por educación hay que entender no solo como la instrucción y formación para el trabajo en plano técnico, sino como formación completa de la persona, que comprenden múltiples campos.
La visión relativista, hoy tan de moda, puede crear serios problemas, especialmente en el orden moral, distorsionando la cultura y costumbres locales,.


El FENOMENO DEL TURISMO (61 B)

El turismo puede ayudar al desarrollo económico y cultural.
En ocasiones puede transformarse en una forma de explotación y degradación moral.
Algunas experiencias empresariales pueden ser significativas.
En otros casos es un elemento poco educativo, ya que fomenta la inmoralidad (turismo sexual)
El turismo se plantea a veces de manera consumista y hedonista, como una evasión, sin ser un encuentro de culturas. Promover turismo para conocimiento mutuo, es un factor integrante.
El turista deja dinero, y ayuda al desarrollo.
Los estados deberían favorecerlo.

LAS MIGRACIONES (62)

Las emigraciones en todo el mundo, pero especialmente en Europa, tiene unas dimensiones extremas.
En Europa residen en la actualidad unos once millones de emigrantes regularizados y se calculan en varios millones los ilegales.
La población de la UE asciende en el año 2000 a 376, 6 millones de habitantes y representan el 6, 2 por ciento de la población mundial-. Sin embardo su peso relativo se espera que en el 2050 será de 4.

EL Papa trata muy brevemente del problema de las migraciones, uno de los problemas, que más dificultades están presentando en esta economía globalizada. Por un parte con su trabajo están ayudando al desarrollo de los pueblos a los que emigran y gracias a su trabajo están mandando remesas de dinero a sus lugares de origen, tan necesitados de ello.
Emigrar a una nación ajena trae consigo muchos problemas;
Dejar a la familia en sus lugares de origen.
Afrontar el serio problema, para personas incultas, de aprender un idioma y poder comunicarse con los receptores.

Incorporarse a un cultura nueva, con unas costumbres distintas, con otra manera de concebir la vida en lo religioso, en lo social y en las costumbres. Con frecuencia la integración total es muy difícil, por no decir imposible, dadas las
radicales diferencias culturales y religiosas entre los dos pueblos.
Las dificultades, por razones legislativas, que las familias acompañen a los emigrantes.
El Papa hace una llamada a los gobernantes que a nivel internacional se den normas comunes para todas las naciones y a las naciones receptoras que acojan con amor a estos emigrantes, que les acompañen en su trayecto de incorporación.

Se establezcan acuerdos entre los gobiernos para que la emigración esté más controlada y los ciclos migratorios se establezcan de acuerdo con unos contratos de trabajo, en los que de antemano se determinen sus condiciones.
No deben ser considerados como una mercancía o un mera fuerza de trabajo. Todo emigrante es una persona humana que, en cuanto tal, posee derechos fundamentales inalienables que han de ser respetados por todos y en cualquier situación.


POBREZA Y PARO (63)

Todo hombre tiene derecho a un trabajo digno y decente. El paro y el hambre como consecuencia de ello, son los dos grandes problemas de la humanidad. Esta es una aspiración universal, que llevan los hombres en su corazón, el tener un trabajo digno y decente. Es función de los estados trabajar para que ello sea una realdad.
El trabajo tiene muchas exigencias que enumera la Encíclica.


ORGANIZACIONES SINDICALES (64)

El Papa, como siempre ha hecho la iglesia, defiende a los sindicatos, ya que de hecho han ayudado a evitar los abusos del capital. El Papa afirma:

1.-Que las organizaciones sindicales están llamadas a hacerse cargo de los nuevos problemas de nuestra sociedad, superando las limitaciones propias de los sindicatos de clase.

2.- Ayudan a establecer los puentes tan necesarios, hoy más que nunca, entre trabador y consumidor. Existe un abismo entre lo que se paga al productor y lo que paga al consumidor, por el excesivo gasto, que existe en la intermediación.

3.-Es necesario que las organizaciones sindicales no sólo defiendan los intereses de sus afiliados, sino que dirijan su mirada hacia los no afiliados y en particular hacia los trabajadores de los países en vías de desarrollo, donde tantas veces se violan los derechos sociales.

4.-Sigue siendo válida la tradicional enseñanza de la iglesia, que propone la distinción de papeles y funciones entre sindicatos y política. Esta distinción permitirá a las organizaciones sindicales encontrar en la sociedad civil el ámbito más adecuado para su necesaria actuación en defensa y promoción del mundo del trabajo, sobre todo a favor de los trabajadores explotados y no representados, cuya amarga condición pasa desapercibida tantas veces ante los ojos distraídos de la sociedad.
Los sindicatos deben ser apolíticos.

ORDENACIÓN DE LA FINANZAS. LOS MICROCRÉDITOS (65.).

Es necesario cuidar los desajustes que se `pueden producir entre una economía especulativa y una economía real con el fin de que se dedique a producir mejor riqueza y desarrollo.
La economía y las finanzas deben moverse dentro de un campo ético. en el que predomine la dimensión humanitaria. Los agentes económicos han de descubrir el fundamento ético de su actividad para no abusar de aquellos instrumentos sofisticados con los que se podría traicionar a los ahorradores..
Recta intención, transparencia y búsqueda de los buenos resultados son compatibles y nunca se deben separar.
Es preciso que el intento de hacer el bien no se contraponga a la al de la capacidad efectiva de producir bienes.
Si el amor es inteligente, abe encontrar también los modos de actuar según una conveniencia previsible y justa, como demuestra de manera significativa muchas experiencias en el campo del crédito cooperativo.
Se deben promover la financiación para proyectos de desarrollo, favorecidas por entes públicos o privados.
Los microcréditos están dando buen resultado.
Alaba a los montes de piedad que ha evitado la usura y desesperación de muchas familias.

ASOCIACIONES DE CONSUMIDORES (66)

El Papa analiza muy brevemente el nuevo fenómeno de las asociaciones de consumidores, cuya finalidad es defenderse de los precios abusivos y de la escasa calidad de algunas mercancías. Otra finalidad suya es educar al consumidor para ayudarle a que las compras las haga con racionalidad. Hace una afirmación que a algunos puede extrañar que el comprar no es sólo un hecho económico, sino moral. Alaba a las cooperativas y aconseja comprar productos del tercer mundo, como medio para ayudarles en su desarrollo.

NACIONES UNIDAS (67).

Ante la crisis actual en la que nos encontramos es necesaria una autoridad internacional. No hay ningún bloque, ni siquiera en G20, que pueda establecer normas o regulaciones de tipo internacional para dirigir la economía a escala global. Solamente podrán hacerlo las Naciones Unidas, pero es necesario reformarla. Debe haber una autoridad pública mundial que se pueda imponer a todas las naciones, aún con la fuerza. Tal vez esto, por hoy sea imposible, pero es necesario que la humanidad vaya a esto. Ya Juan XXIII lo había deseado.
El Papa en la Encíclica da unas orientaciones e este sentido, sin entrar a exponer la reforma estructural de la ONU..

Debería atenerse a los siguientes principios:
regularse por el derecho, o normas que de común acuerdo se dieran las naciones, que pertenezcan a la organización.
Atenerse de manera concreta a los principios de subsidiaridad, esto es no querer acaparar todo el poder, sino valerse de organismos intermedios, que el ayuden en esta labor.

Estar ordenada a la realización del bien común o lo que es lo mismo, no dejarse llevar por los egoísmos de los más fuertes.
Comprometerse a la realización de un auténtico desarrollo humano integral inspirándose en los valores de la caridad en la verdad. Si no se esfuerza en un desarrollo integral de la persona, teniendo en cuenta los valores morales y los principios del derecho natural, no habría auténtico desarrollo. Un desarrollo económico es bueno, pero se le falta el aspecto humanizador es incompleto.

Su autoridad:
Debe ser reconocida por todos y no quedarse únicamente en buscar un equilibrio de fuerzas, en el que ganarían los más fuertes con su veto
Gozar de poder efectivo para garantizar a cada uno la seguridad, el cumplimiento de la justicia y el respeto de los derechos.

Sin entrar en detalles técnicos, sus funciones deberían ser estas
que con vistas a un ordenamiento político y económico incremente o oriente la colaboración internacional hacia el desarrollo económico de todos los pueblos,
gobernar la economía mundial,
sanear las economías afectadas por la crisis,
prevenir su empeoramiento y mayores desequilibrios consiguientes,
lograr un oportuno desarme integral, la seguridad alimenticia y la paz,
Garantizar la salvaguardia del ambiente
Regular los flujos migratorios
Facultad de hacer respetar sus propias decisiones a las diversas partes.
Coordinar las medidas adoptadas en los diversos foros internacionales
Tengo pocas esperanzas de esta reforma de las naciones unidas por el egoísmo de unas y otras. Por desgracia en nuestra sociedad se ha impuesto la ley del más fuerte. Y los más fuertes en un futuro van a ser Estados Unidos y Chica. ¿Permitirán que hablen los más débiles tengan voz? Estoy sin embargo convencido, como decía Monnet: Nada es posible sin el hombre; nada es duradero sin las instituciones.

LA TÉCNICA

DESARROLLO DE LOS PUEBLOS (68)


Esté ligado al desarrollo de cada hombre.
Cada hombre es libre y responsable de su destino.
Este desarrollo no se puede hacer según nuestro capricho.
Cada uno construye su yo de acuerdo con si mismo.
La persona se degrada cuando ésta pretende ser la única creadora de si misma.
También el desarrollo de los pueblos se degrada, cando la humanidad piensa que puede recrearse utilizando los prodigios de la tecnología.
Lo mismo sucede con el desarrollo económico que se manifiesta ficticio y dañino cuando se apoya en los prodigios de la finanzas para sostener un crecimiento antinatural y conformista.
Ante esta pretensión prometeica, hemos de fortalecer el aprecio por una libertad no arbitraria, sino verdaderamente humanizada por el conocimiento del bien que la precede.
Para alcanzar este objetivo es necesario que el hombre entre en si mismo para descubrir las normas fundamentales del derecho natural que Dios ha inscrito en su corazón.

PROGRESO TECNOLÓGICO (69)

El avance de la técnica ha traído a la humanidad muchos bienes.
No olvidemos que la técnica es hechura del hombre y está en función suya.
La técnica se inserta en el mandato de cultivar y custodiar la tierra (Gen.2, 5) La técnica está al servicio del hombre.


AUTOSUFICIENCIA DE LA TÉCNICA (70)

La técnica no es autosuficiente. No solo hay que preguntarse el cómo, sino el porqué.
El proceso de globalización podría sustituir las ideologías por la técnica, transformándose ella misma en un poder ideológico, subvirtiendo los valores de un humanismo integral: En este caso cada uno de nosotros conocería, evaluaría y decidiría los aspectos de su vida, desde un horizonte cultural tecnocrático, al que perteneceríamos estructuralmente sin poder encontrar jamás un sentido, que no sea producido por nosotros mismos.

El verdadero desarrollo no consiste principalmente en hacer. La clave del desarrollo está en una inteligencia capaz de entender la técnica y de captar el sentido plenamente humano del quehacer del hombre, según el horizonte de sentido de la persona considerada en la globalidad de su ser.
La técnica atrae fuertemente al hombre, porque lo rescata de las limitaciones físicas y le amplia el horizonte. Pero la libertad humana es ella misma cuando responde a esta atracción de la técnica con decisiones que son fruto de la responsabilidad moral.

En nuestra sociedad todo está dirigido al homo técnicus y se termina en la ignorancia, porque solo aparece una dimensión muy importante en el hombre, pero incompleta. Esta faltando un auténtico humanismo: Es necesario el uso ético y responsable de la técnica.
Tenemos que convencerlos que la técnica no tiene una autonomía total, sino que está subordinada a otros muchos aspectos tanto éticos como ambientales.
La técnica se está trasformando en una ideología, ya que todo lo mira desde la perspectiva de lo útil sin encontrar un sentido que esté por encima de nosotros mismos. Entonces la verdad coincide que lo factible: Pero cuando el único criterio de la verdad es la eficacia y la utilidad, se niega automáticamente el desarrollo.

La técnica está al servicio del hombre, ya que sus frutos dependen de la responsabilidad humana y de unos criterios humanos que la avalen. En la misma educación, si todo lo dirigimos al homo técnicus, el resultado son hombres a los que les falta un humanismo, que sea capaz de integrar todos los aspectos de la vida.

PLANIFICCIÓN DEL DESARROLLO Y DE LA PAZ (71)

El desarrollo no depende únicamente de la técnica.
Con frecuencia es considerado como un problema de ingeniería técnica, de apertura de mercados, de bajada de impuestos, de inversiones productivas, o de reformas institucionales..
Todo esto es necesario y ayuda en gran manera. Pero el desarrollo no estará plenamente garantizado por fuerzas, que en gran medida son autómatas e impersonales, o provengan de las leyes de mercado o de políticas de carácter internacional. El desarrollo es imposible sin hombres rectos, sin operadores económicos y agentes políticos que sientan fuertemente en su conciencia la llamada al bien común.
.
Se necesita tanto la formación profesional como la moral.
Cuando el criterio de acción para el empresario es el máximo beneficio, para el político la consolidación en el poder; y para el científico el resultado de sus descubrimientos no hay desarrollo

Los flujos de conocimientos técnicos aumentan la producción, pero en beneficio de sus propietarios, mientras que la situación real de las poblaciones que viven bajo y casi siempre al margen de estos flujos, permanece inalterable, sin posibilidades reales emancipación.


LA PAZ Y LA TÉCNICA (72)

La paz no es un producto de la técnica, ni de la guerra.
Es verdad que la construcción de la paz necesita contactos diplomáticos, intercambios económicos y tecnológicos, encuentros culturales, acuerdos en proyectos comunes, compromisos compartidos para alejar las amenazas de tipo bélico o cortar de raíz las continuas tentaciones terroristas.
Pero es necesario que todo esto se sustente en los valores de la verdad y de la vida.
Es necesario oír la voz de las naciones interesadas y tener en cuenta la situación para poder interpretar de manera adecuada sus expectativas.
Todo ello debe estar unido al esfuerzo anónimo de tantas personas que trabajan decididamente para fomentar el encuentro entre los pueblos y favorecer la promoción del desarrollo partiendo del amor y de la comprensión recíproca.

La técnica puede llevar a la guerra. En nuestro mundo hay una carrera por armamentos cada vez más sofisticados. Las naciones desarrolladas venden armas a los pueblos, y se gastan el dinero de los hambrientos, en luchas por el poder, masacrando a miles de personas en esta espiral de la violencia.

LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN SOCIAL (73)

No pretende el Papa hacer un estudio exhaustivo sobre el tema. Sólo da unas pautas de reflexión muy interesantes.
La familia humana no puede hoy prescindir de ellos.
Los medios nunca son neutrales
Con frecuencia se subordina a intereses económicos, políticos, o para dominio de los mercados por la propaganda o Imponiendo parámetros de carácter ideológico y político.
Con frecuencia determinan los cambios en el modo de concebir y entender la realidad y la persona humana misma.

Es necesario reflexionar sobre la globalización, y el desarrollo solidario de los pueblos y educar al pueblo por estos medios.
El sentido y la finalidad de los medios deben buscarse en su fundamento antropológico.
Deben ser ocasión de humanización. Valores universales. Manipulación y mentira no favorecen la libertad.
Deben estar centrados en la dignidad de la persona y de la fraternidad universal.


LA BIOETICA Y LA CIENCIA (74)

El nombre de bioética es relativa reciente. Lo usó por primera vez el científico Van Reusselaer Potter, profesor de la Universidad de Wisconsin en EU.
Este gran científico en los estudios de la biología, compendió que se necesitaban unas mediaciones. Después de jubilarse en 1982, se dedicó a estos estudios de ética.
Hay muchas definiciones sobre los diversos aspectos de esta ciencia. La define como el estudio sistemático de la conducta humana en el ámbito de las ciencias de la vida, examinada a la luz de los valores y principios,

Esta ciencia nueva está suscitando muchas esperanzas y muchos interrogantes. Puede ayudar a la salud de los hombres, pero hay aún, en muchas de las investigaciones científicas, especialmente genéticas, muchas incógnitas. Cada mañana que abrimos el periódico, nos encontramos algún invento en esta dirección. Nunca se han hecho tantas investigaciones sobre este tema y nunca se han suscitado tantas utopías para curarse de muchas enfermedades que hasta ahora son incurables. Uno se queda admirado de la potencialidad del hombre, de lo fácil que es manipular la vida animal, las plantas e incluso al mismo hombre. Su poder del hombre es tan ilimitado que con la bomba atómica podría destruir el mundo.
Nos preguntamos…¿Hay un límite? ¿Hasta dónde podemos llegar? Poter aconseja que pongamos un puente hacia el futuro. El hombre tiene que estar presente en este futuro, conjugando el saber ético y el científico. La ciencia tiene sus límites éticos. Juan Pablo II pone estos límites: Respeto a la dignidad del ser humano, conservación y defensa de la vida, preservación del ecosistema y respetar la diversidad. Tenemos que preguntarnos de dónde venimos y a dónde vamos. ¿Qué sentido tiene nuestra vida?

Dice el Papa: En la actualidad la bioética es un campo prioritario y crucial en la lucha cultural con la técnica y la responsabilidad moral, y en el que está en juego la posibilidad de un desarrollo moral e integral..

El Papa hace una llamada indirecta al tema del origen del mundo y del hombre, por los interrogantes, que ha planteado sobre Dios y le hombre. Quiero hacer un breve comentario sobre el particular.
F. Nietzsche dijo que Dios había muerto. No necesitamos a Dios para responder de dónde venimos y cómo surgió el universo. A estas preguntas responde hoy en día la ciencia. En cuanto al origen del universo la ciencia nos dice que el mundo nació gracias al BIG-BANG, que hizo que la materia concentrada, por una gigantesca explosión empezara a expandirse y crear el inmenso universo que podemos contemplar hoy en día y que cada vez iremos escudriñando más y más a medida que la ciencia nos ayude a mirar al universo con unos ojos cada vez más grandes y poderosos. No necesitamos, dicen, de la creación de Dios para comprender la existencia del cosmos, ya que la materia es eterna y seguirá existiendo siempre por sí misma y para sí misma.

Esta teoría no es incompatible con la fe en su aspecto científico. La ciencia puede demostrar que el mundo tuvo un principio y que sigue expandiéndose, pero no puede dar respuesta a las causas, por las que empezó a existir. La materia no es eterna, nos dice la razón. Tuvo que tener un principio, y ese principio es Dios, que la potencializó para que siguiera el camino de su trasformación y evolución en los tiempos. Los científicos dicen que este principio tuvo lugar hace 15.000 millones de años. Cada día los nuevos telescopios nos van descubriendo la inmensidad del universo y ese maravilloso espectáculo de los millones de estrellas y galaxias, que se pasean por el espacio inconmensurable.

El profesor Ayala nos dice: La ciencia es perfectamente compatible con la religión. Asegura: Una nos dice qué y cómo somos, la otra por qué estamos aquí y adonde iremos luego (Creacionismo, cristianismo y evolución, Ed. Alianza)

Los científicos no dejan de preguntarse:
¿De dónde proviene el universo? ¿De la nada? ¿La materia es eterna?. La materia no puede ser eterna, e infinita y necesitó alguien que la sacara de la nada y la expansionara. Hay necesariamente una fuerza previa e independiente del universo, explican los científicos. Es necesario un creador fuera del espacio y del tiempo. Este es Dios.
¿De dónde salió esa inmensa energía que produjo el BIN-BANG?
A estas preguntas la ciencia no pude responder. Juan pablo II decía: Al expresar mi admiración y mi aliento hacia estos pioneros de la investigación científica, a los cuales la humanidad debe tanto de su desarrollo actual, siento el deber de exhortarlos a continuar en sus esfuerzos, permaneciendo siempre en el horizonte sapiencial, en el cuál los logros científicos y tecnológicos están acompañados por los valores filosóficos y éticos, que son una manifestación característica e imprescindible de la persona humana.

El científico es muy consciente de que la búsqueda de la verdad no termina nunca, remite a algo que está por encima del objeto inmediato de los estudios a los interrogantes que abren el acceso al Misterio. El mismo Benedicto XVI lo explica de esta forma: el mundo, lejos de tener su origen en el caos, se parece a un libro ordenado: es un cosmos. A pesar de algunos elementos irracionales, caóticos y destructores en los largos procesos de cambio en el cosmos, la materia como tal se puede "leer". Tiene una "matemática" ínsita. Por tanto, la mente humana no sólo puede dedicarse a una "cosmografía" que estudia los fenómenos mensurables, sino también a una "cosmología" que discierne la lógica interna y visible del cosmos.
El Mismo Teilhard de Chardin postulaba un evolucionismo teleológico, es decir, un enfoque muy original de la teoría de la evolución. A la concepción materialista del darwinismo y del positivismo, opuso una cosmología que no sólo aceptaba el evolucionismo, sino que lo extendía a la realidad espiritual. Es decir, no se queda en una interpretación puramente mecanicista y materialista del cosmos.
“Creo, dice, que el Universo es una Evolución. Creo que la Evolución va hacia el Espíritu. Creo que el Espíritu se realiza en algo personal. Creo que lo Personal supremo es el Cristo-Universal” Según Teilhard, la materia originaria contiene ya en sí la “conciencia” como elemento organizativo, por el que la evolución se configura como un proceso no puramente mecanicista, sino teológico.
En cuanto al origen del hombre, dicen los agnósticos, no necesitamos a Dios, ya que la ciencia nos dice que estamos en el mundo gracias a la evolución. Es un hecho tan constatable que hoy nadie puede dudar que los hombres somos la última cadena, pero somos pura materia en una evolución tan perfecta, que gracias al desarrollo de nuestro cerebro hemos podido conquistar el mundo y ser los señores de él. Somos pura materia, aunque muy compleja. Después de la muerte, la nada. Dios es un estorbo para nuestra libertad. Por esto no necesitamos de Dios, ni creemos los mitos y las supersticiones de la creación del mundo en siete días, ni entendemos la creación del hombre plasmado del barro por las manos de Dios y el soplo divino.

Nosotros decimos que la evolución es compatible con la fe. Es un hecho histórico comprobado por la ciencia. No es una hipótesis, como dice Juan Pablo II. El evolucionismo es una teoría filosófica con muchos fallos como teoría. Si no se admite un fundamento, no es posible la existencia del hombre y éste es Dios, el creador de la materia.. La forma en que se fue produciendo esta evolución, sigue siendo muy discutida entre los científicos. Darwin en su libro sobre el origen de las especies lo achacaba a la selección natural. Los científicos han intentado explicarlo con múltiples teorías. Los adelantos en el estudio de la genética empiezan a explicarnos mejor estos cambios. Hay evidentemente una teleología que explica la evolución.

La teología católica admite que en un momento determinado de la evolución Dios infundió en el hombre el alma, ¿Cuándo se produjo? Tampoco la ciencia puede responder a ello de una manera definitiva. ¿Cuándo se produjo la separación de los primates, tan parecidos a nosotros? Hasta ahora la ciencia no ha podido responder, ya que en esa cadena evolutiva de millones de años, es muy difícil encontrar fósiles muy antiguos. En la prensa aparecía hace unos días un esqueleto, con cinco millones y medio de antigüedad, que podría ser uno de nuestros antepasados. No deja de ser una teoría, aún no comprobada científicamente, ya que se necesitarían más muestras.

El Papa resumen estos procesos de esta forma: Hay una razón abierta a la trascendencia y una razón cerrada en la inmanencia. Pero la cerrazón a la trascendencia tropieza con la dificultad de pensar cómo es posible que de la nada haya surgido el ser y de la casualidad la inteligencia. La fe y la razón deben de estar unidas para comprender este misterio. Atraída por el puro quehacer técnico, la razón sin la fe se ve avocada a perderse en la ilusión de su propia omnipresencia. La fe sin la razón corre el riesgo de alejarse de la vida concreta de la persona (74).

LA TIRANIA DE LA TÉCNICA (75)

La cuestión social se está trasformando en la actualidad en una cuestión antropológica, ya que implica no sólo el modo de concebir la vida, sino cada día más expuesta por la biotecnología a la intervención del hombre.
El hombre está absolutizando la ciencia hasta el extremo que no tiene límites éticos para entrar en el misterio de la vida, manipulando y despreciando, sin sentido moral, la dignidad de la persona humana y el respeto a lo más sagrado, que es la vida. Y esto lo hace con una indiferencia y arbitrariedad totales, sin pensar en las consecuencias que puede tener para la humanidad y para el mismo hombre. El hombre cree haber desvelado cualquier misterio, puesto que se ha llegado ya a la raíz de la vida. Es aquí donde el absolutismo de la técnica encuentra su máxima expresión. Pensad en la fecundación in vitro, la investigación con embriones, células madres, la clonación, la hibridación humana, la eugenesia etc. Y todo ello baja capa de progreso en los derechos,

Por otro lado se está abriendo paso a una mens autanasica, manifestación no menos abusiva del dominio sobre la vida, que en ciertas condiciones, ya no se considera digna de ser vivida.
Detrás de esta postura materialista, se descubren planteamientos que niegan la dignidad humana. El hombre no es una cosa, es una persona que hay que respetar. Se puede destruir al arbitrio de quien la maneja. El hombre está enzarzado en cuestiones secundarias, en disputas puramente semánticas, en trivialidades sin fuste y olvida los problemas esenciales de la humanidad: Dice el Papa: Mientras los pobres del mundo siguen llamando a las puertas de la opulencia, el mundo rico corre el peligro de no escuchar ya estos golpes a su puerta, debido a una conciencia incapaz de reconocer lo humano.

A pesar de este grito de los hambrientos, no se escucha su voz. Los hombres siguen segando la vida de los que nacen y pensando en mandar al otro mundo a los que ya no son útiles, ni producen. Estorban.

NEUROLOGIA Y PSIQUISMO (76)

La neurología es una ciencia moderna, que intenta explicarnos cómo funciona nuestro cerebro. Para los materialistas el cerebro ha evolucionado desde hace millones de años hasta llegar a la complejidad actual. Esta evolución es maravillosa y en los fósiles encontrados hasta ahora, nos prueban que la capacidad craneal ha ido creciendo, de menos a más, en los últimos milenios. A pesar de esta perfección, dicen que no deja de ser pura materia, que termina desintegrándose en la muerte, como cualquier animal. La muerte es el fin de todo, esto, es la nada-

La filosofía nos dice que el hombre trasciende la materia y emerge por encima de la materia, ya que no hay ningún ser que pueda con su mente pensar, reflexionar sobre sí mismo y dar un sentido a su vivir. La teología católica lo explica al decirnos que esta trascendencia es debida a que el hombre tiene un alma espiritual, infundida por Dios en un momento de la evolución y que el hombre, por este motivo, no es sólo cuerpo, sino que es espíritu. Hay en él no sólo una dimensión somática, sino también espiritual, el alma. No podemos aún decir con precisión , cundo se produjo esta eventualidad, aunque, junto a los fósiles, aparecen signos de racionalidad.

La ciencia está avanzando en el conocimiento de los mecanismos del cerebro. Se ha comprobado que muchas enfermedades, actuaciones humanas, comportamientos, y emociones etc. están situadas en ciertas zonas del cerebro y que muchos comportamientos nuestros tienen un reflejo en él. Cuando era joven presencié una autopsia de un amigo que murió de accidente. Cuando el forense, levantó el cráneo y quedó a la vista la masa encefálica, me preguntó que si bebía mucho. Le respondí que sí y me enseñó los signos trazados en el cerero de su adicción. Fue una experiencia desagradable, que hoy no la haría. Incluso se está hablando de una neuroteología, con el fin de estudiar la influencia que tienen las vivencias religiosas, especialmente místicas en el cerebro. Con el tiempo se irá ampliando este conocimiento y ello nos ayudará a comprender mucho mejor al hombre, pero nunca podrá encontrar el alma en los pliegues de sus lóbulos y neuronas, porque ello está fuera de su campo. Esta simbiosis entre cuerpo y espíritu es tan total que el espíritu depende del cuerpo. Si mi cerebro ha recibido un traumatismo, sus funciones intelectivas desaparecen. Decía el científico William Grassie que la mente no existe sin el cerebro funcional, pero no se podrá explicar nunca la conciencia en base a la descripción reduccionista del cerebro.

El neurofisiólogo español, el Dr. Álvaro Pascual-Leone, profesor de la Universidad de Harvard, utiliza la estimulación magnética para cartografiar el cerebro y ha observado que con la admisión de nuevos conocimientos se producen cambios en la anatomía cerebral, como ya había predicho Cajal.

La ciencia se pregunta el cómo se realizan los fenómenos, pero no puede explicar el por qué, ya que ello está fuera de su ámbito. La Biblia no pretende darnos una lección de ciencia, sino que de una manera simbólica nos quiere explicar que venimos de Dios y vamos a Dios, con el ropaje de los conocimientos científicos, que tenía el hombre en aquellas lejanas épocas.

El hombre ha subido a la luna y queremos dar un salto a Marte, y el cerebro, que lo tenemos tan cerca, lo tenemos casi sin explorar por las dificultades técnicas, que encontramos para entrar dentro de él,
Juan Pablo II estimulaba a los científicos, a que siguieran explorando ese mundo tan desconocido y misterioso del cerebro. Veía la necesidad hermenéutica rigurosa para la interpretación de la palabra inspirada. Conviene delimitar bien el sentido de la escritura, descartando interpretaciones indebidas en las que se le hace decir lo que no tiene intención de decir. Para discutir en el campo propio de su objeto, el exegeta y el teólogo deben mantenerse informados de los resultados que les vienen de las ciencias de la naturaleza (Discurso pronunciado en 1996 en una conferencia organizada por el Observatore Romano)

El mismo Papa recuerda que Pio XII había dicho que no había oposición entre la fe y la evolución en la Encíclica Humani Generis)

El materialismo percibe todos los problemas del hombre desde un punto de vista neurológico.
Con el materialismo se pierde la interioridad del hombre. El hombre está bloqueado y predeterminado por sus cromosomas, por su herencia genética, con escasas posibilidades para su libertad y responsabilidad. El hombre no es sólo psique, ya que tiene un alma espiritual, una inteligencia para entender y un corazón para amar. No hay que fijarse únicamente en el desarrollo humano, sino también en el bien espiritual del hombre. El hombre es materia, pero es también espíritu. Si falta el desarrollo espiritual para ser cada vez más, baja muchos escalones en su ser. Si el hombre ha nacido solo para tener y gozar pierde lo fundamental en su existir. Si el hombre sólo mira a la tierra y deja de mirar a Dios, que es el que llenará la plenitud de su existencia, se pierde en una noche oscura. Lejos de Dios, dice Benedicto XVI el hombre se hace inquieto y frágil. El hombre es libre y no está determinado por su psique, por sus neuronas o por cromosomas, aunque puedan tener un gran influjo en él. La psicología actual, gracias al avance de las ciencias ha crecido en sus diversas ramas, especialmente en la empírica, y nos ofrece unos conocimientos mucho más profundos sobre el ser humano, no sólo en relación a sus enfermedades, sino a los factores o causas que las determinan.
La Iglesia asume estos nuevos conocimientos, como podemos ver en el can. 1095 del código de derecho canónico en lo referente a las nulidades matrimoniales.

El trasfondo de esta manera de concebir al hombre influye mucho en su desarrollo: El problema del desarrollo está relacionado con el concepto que tengamos del hombre, ya que nuestro yo se ve reducido muchas veces a la psique, y la salud del alma se confunde con el bienestar emotivo. Estas soluciones tienen su origen en una profunda incomprensión de lo que es la vida espiritual y llevan a ignorar que el desarrollo del hombre y de los pueblos depende también de las soluciones que se dan a los problemas de carácter espiritual. El desarrollo debe abarcar, además de un progreso material, uno espiritual, porque el hombre es uno en cuerpo y alma, nacido del amor creador de Dios y destinado a vivir eternamente

Una sociedad, que enmarca el desarrollo en tener más y más y en el goce y las satisfacciones corporales, termina destruyendo al hombre como vemos que sucede a los drogadictos, a los alcohólicos, a los neuróticos y depresivos, tan frecuentes en nuestra días. Cuando una sociedad no favorece los valores del espíritu, pierde la alegría de vivir: El vacío en el que alma se siente abandonada, contando incluso con numerosas terapias para el cuerpo y para la psique, hace sufrir. No hay desarrollo pleno ni un bien común universal sin el bien espiritual y moral de las personas, consideradas en su totalidad de alma y cuerpo.


ABSOLUTIMO DE LA TÉCNICA (77)

Es necesario superar la concepción puramente materialista de vida. Si nuestro horizonte quedo cerrado bajo las estrellas y vemos únicamente el horizonte de la ciencia, de lo que tenemos cerca, de lo que experimentamos, nuestra vida pierde sentido, ya que la dimensión humana queda truncada y reducida a lo puramente material. La dimensión espiritual y su crecimiento son absolutamente necesarios para el crecimiento armónico de la persona. No todo se puede explicar por un conocimiento puramente mecanicista o técnico del universo, ya que el hombre es el único ser que trasciende la materia. Conocer y amar, sentir y contemplar es un don prodigioso, que sólo el hombre es capaz de hacer y que es difícil de explicar desde la materia. Por esto dice el Papa: Se necesitan unos ojos nuevos y un corazón nuevo, para superar la misión materialista de los acontecimientos humanos y para vislumbrar en el desarrollo ese algo más que la técnica no puede ofrecer,
No se puede negar lo mucho que la técnica ha ayudado al desarrollo y bienestar humano, pero no podemos caer en el tiranía de la técnica, que debe estar al servicio del hombre.
Nadie puede discutir que las nuevas biotecnologías van a revolucionar en próximos años las relaciones económicas y morales entre los hombres..
Las Nuevas biotecnologías nos están ayudando a producir más alimentos para el sustento de la humanidad, a mejorar las razas de animales, como base de nuestro alimento y los sistemas de producción agrícola e incluso a producir nuevos productos agrícolas, por mutación de los presentes.
La biotecnología está siendo capaz de modificar la materia, la estructura genética e incluso pretende producir sintéticamente nuevos organismos biológicos y llegar a descifrar los enigmas de la vida.
Tiene la posibilidad de clonar organismos humanos, conoce el genoma humano y a través de las células madre, se abre un inmenso campo para curar enfermedades; puede modificar los organismos humanos y transferir genes de un organismo a otro.
Ha empezado una competición universal en este campo, con el gasto de sumas enormes de dinero, porque sabe el hombre que la superación de la crisis económica está precisamente en la investigación, el desarrollo y la innovación. Y este está siendo el mayor campo de investigación.
Está atendiendo a criterios meramente económicos de ganancias y no teniendo presente que todo tiene que ir dirigido al bien del hombre y que hay barreras que no se pueden franquear.
El Papa nos dice que Pablo VI, en la encíclica “Populorum progressio, había reconocido e indicado el horizonte mundial de la cuestión social. Continuando por el mismo camino, también yo he experimentado la necesidad de dedicar la “Caritas in veritate" a la cuestión, que en nuestro tiempo "se ha convertido radicalmente en una cuestión antropológica", es decir, afecta a la misma manera de concebir al ser humano, que cada vez está más en manos del mismo hombre por las modernas biotecnologías (Cf. ibídem 75). Las soluciones a los problemas actuales de la humanidad no sólo pueden ser técnicas, sino que deben tener en cuenta todas las exigencias de la persona, que está dotada de alma y cuerpo, y que de este modo deben tener en cuenta al Creador, Dios. De hecho, podría diseñar oscuros escenarios para el futuro de la humanidad "el absolutismo de la técnica", que encuentra su máxima expresión en algunas prácticas contrarias a la vida. Los ataques que no respetan la verdadera dignidad de la persona, incluso cuando parecen motivados por una "opción de amor", en realidad son el fruto de "una concepción materialista y mecanicista de la vida humana", que reduce el amor sin verdad a "un envoltorio vacío que se rellena arbitrariamente" (Cf. n. 6) y que, de este modo, puede implicar efectos negativos para el desarrollo humano integral.

Sólo el hombre, como criterio ultimo, podrá unificar la actuación de los técnicos. Solo él puede dar sentido a la totalidad. ¿Puede también la ciencia beneficiarse de este intercambio? Parece que así debería ser. Pues la ciencia se desarrolla mejor cuando sus conceptos y conclusiones se integran en la gran cultura humana y en su interés por el sentido y el valor últimos…..Pueden también llegar a apreciar, que estos descubrimientos no pueden ser un sustituto genuino del conocimiento de lo verdaderamente último. La ciencia puede liberar a la religión del error y de la superstición; la religión puede purificar a la ciencia de idolatría y falsos absolutos. Cada una puede atraer a la otra hacia un mundo más amplio, un mundo en el que ambas pueden florecer.

UN HUMANISMO INTEGRAL (78)
J.Maritain escribió dos libros muy importantes, uno titulado Humanismo integral (1936) y Cristianismo y democracia (1943). Ambos libros coinciden con el principio y el final de la segunda guerra mundial. Hastiado de que las democracias burguesas habían quedado vaciadas de sentido, escribe estos dos libros, en los que intenta comunicarnos que si Occidente quiere salir de ese letargo, es necesario que abrace un humanismo integral. Debe volver a sus raíces grecolatinos y bíblicos. El ateísmo y el agnosticismo le han apartado de Dios.
Pablo VI conocedor de la doctrina de Maritain y además amigo suyo asumió en sus escritos muchos aspectos de su doctrina. En sus visitas de éste al Papa hablaron mucho de estos temas. Repite muchas frases de éste. Hay que fomentar una civilización del amor, una democracia personalista, un desarrollo pleno del hombre bajo de la primacía de la espiritualidad, alcanzada en Jesucristo, buscar una visión integral del hombre y del universo. Basta leer la Populorum progessio y la Evangelii Nunciandi para ver el sello de Maritain.
Pero va ser Juan Pablo II el que va a desarrollar más profundamente esta doctrina: No se construye una sociedad digna de la persona sobre la destrucción, la represión y la discriminación. En Rio de Janeiro dice: La cultura debe cultivar al hombre y a cada hombre en toda la extensión de un humanismo integral y pleno, en el cual todo hombre y todos los hombres sean promovidos a la plenitud de cada dimensión humana. La cultura tiene el propósito esencial de promover el ser del hombre y de proporcionarle los bienes necesarios para el desenvolvimiento de su ser individual y social.” (Discurso de Juan Pablo II en el Encuentro con Eminentes Personalidades de la Cultura. Río de janeiro, 1 de Julio de 1980)

Benedicto XVI se plantea el estudio de la ciencia económica desde este humanismo integral, sobre la base de la Populorum Progressio. La razón esgrimida es que la economía actual, en este mundo globalizado, está fuera del alcance del hombre, por su amplitud inabarcable. Es una fuerza invisible, que se mueve por sí misma como un rio sin diques, que el hombre no puede ni gobernar ni encauzar. Hay un trasfondo de egoísmo y eficacia incontrolables.
A estos planteamientos responde que es verdad que la teoría económica tiene sus leyes, sobre todo en el marco macroeconómico, pero es posible una regulación y si los que la gobiernan, no optan por un humanismo integral, que haga más justa la economía, entraríamos en una espiral destructora, sin poder controlar el poder económico en beneficio del bien común.
El Papa se hace una pregunta para responder a esto. ¿Qué es lo primero, el hombre o la economía? Evidentemente responde que es el hombre. No el hombre en abstracto, sino el hombre concreto, que sufre, que pasa hambre, que va al cine, que está en paro. Si la economía no tiene mediación alguna, y en lugar de sierva se trasforma en dueña del mundo, no sabemos a dónde vamos. La economía no es la dueña del hombre ni de su destino.
A algunos puede parecer utópico lo que dice el Papa, pero también las utopías son metas por las que podemos correr.
El fundamento del humanismo cristiano hay que ponerlo en el valor incondicional de la persona. Lo que cuenta es el hombre, cada hombre, cada agrupación de hombres, hasta la humanidad entera (GS.22)).
Benedicto XVI evoca lo dicho por Pablo VI cuando habla de este tema: En los designios de Dios, cada hombre está llamado a promover su propio desarrollo, porque la vida de cada hombre es una vocación. El trabajo es la tarea más importante que el hombre, por vocación, tiene que desarrollar como una llamada de Dios. El trabajo es una llamada de Dios y es fuente de santificación para el hombre. Es necesario que crezca en humanidad, que cada vez sea más persona en un sentido integral, que se cultive en todas las esferas de su ser y sepa dar sentido de su vida en la tierra. No ha nacido para dar culto a Epicuro o vivir cantando en el verano como la cigarra. Juan Pablo hizo esta afirmación: El marxismo se hundió por la debilidad de su antropología. Carlos Marx redujo el ser humano a su función económica, olvidándose de su cultura, sus ilusiones, y sus sueños. Sobre todo del sueño de su libertad. Por este motivo el humanismo es integral.
Ese desarrollo integral de la persona es la que lo hace más hombre y dueño de su propio destino.
Esta idea la complementa el Papa cuando afirma: El desarrollo humano integral en el plano natural, al ser respuesta a una vocación de Dios creador requiere una autentificación en un humanismo trascendental, que da al hombre su mayor plenitud; esta es la finalidad suprema del desarrollo personal.
Con Dios el hombre se supera a sí mismo, rompe los egoísmos, se abre a los demás y madura en su paso por el mundo. Sin Dios el hombre no sabe dónde ir ni tampoco logra entender quien es. (78) Sin Dios el hombre es un ser que termina en el polvo de la nada. Con Dios es un hombre abierto a la Esperanza. Sin Dios es un ser solitario sin horizontes infinitos. Sin Dos el hombre no puede comprender que los hombres somos hijos de Dios y formamos una familia humana. Nuestra apertura a Dios no ayuda a amar más a los hermanos. Los místicos están más cerca de Dios y también más cerca de los hombres. Cristo es la medida de lo humano y tenemos que estar orgullosos de que Cristo nos acompañe en el camino.
El hombre en su camino cuenta con Dios para hacer el mundo más justo, humano y fraternal,

Benedicto XVI desde otra perspectiva afirma que la cultura actual, perfectamente marcada por un subjetivismo, que desemboca a veces en un individualismo extremo o en un relativismo, impulsa a los hombres a convertirse en única medida de sí mismos, perdiendo de vista otros objetivos que no están centrados en su propio yo, trasformado en único criterio de valoración de la realidad y de sus propias opiniones (Mensaje dirigido a los miembros de las Academias pontificias: por un humanismo nuevo, 5-Nov.2005)
.
La cultura actual nos ha llevado al subjetivismo e individualismo y nos ha hecho olvidar nuestra dimensión comunitaria. El capitalismo ha favorecido nuestra egolatría. El relativismo, con la negación de la existencia de valores, ha convertido el mundo en una anarquía. La libertad se ha trasformado en libertinaje. El multiculturalismo nos ha llevado a minusvalorar nuestra herencia cultural. Por el pragmatismo estratégico se pacta con quien sea. Sólo hay un interés el económico y mantenerse en el poder. La mentira, la calumnia, la destrucción del enemigo se propaga en los fuertes medios de comunicación.
Frente a unos valores sólo existe el pragmatismo de estar sentado en el sillón años y años. ¿Dónde queda la justicia? Donde queda la honradez y la verdad?
¿Qué va quedando de la sociedad?

El hombre es responsable y libre de responder a esta llamada divina. Sólo en un régimen de libertad el hombre es el protagonista de su desarrollo y de su crecimiento personal. Sin libertad el hombre se ve asfixiado por los totalitarismos, incluso democráticos y termina siendo esclavo, como demuestra la experiencia.
Es necesario respetar la verdad. La Iglesia, con el evangelio de Jesús en la mano y acompañando con Cristo a los hombres, les ayuda a descubrir el sentido de su vida en la tierra y a decir a los hombres que Cristo es el camino, la verdad y la vida. En Cristo encontramos nuestro modelo, y al seguirlo somos más hombres y estamos más cerca de ellos. Cristo es el hombre perfecto hacia el que debe tender con todo su corazón, con toda su mente y con todas su fuerzas, para realizar plenamente la existencia, para responder con alegría y entusiasmo a la altísima vocación inserta en su corazón (GS. 22).
Esta perspectiva trascendente del hombre hoy no está de moda.
Pablo VI pedía un mundo más humano para todos, un mundo en que todos tengan que dar y recibir, sin que el progreso de los unos sea un obstáculo para el desarrollo de los otros (39).

La solidaridad entre los hombres se limita y éste deja de ser protagonista, o cuando el estado lo asfixia con su absolutismo o el mercado lo tiraniza sin tenerlo en cuenta: Cuando la lógica del mercado y el estado se ponen de acuerdo para mantener el monopolio de sus respectivos ámbitos de influencia, se debilita a la larga la solidaridad en las relaciones entre los ciudadanos, la participación y el sentido de pertenencia, que no se identifica con el dar para tener, propio de la lógica de la compraventa, ni con el dar por deber, propio de la lógica de las intervenciones públicas, que el estado impone por ley

. ¿Cómo conseguir el desarrollo? No es suficiente el funcionamiento de la economía con sus normas y reglas, en la que el obrero es un número Es necesario que existan unas relaciones mucho más cálidas en las relaciones humanas: La victoria sobre el subdesarrollo requiere actuar no solo en la mejora de las transacciones basadas en la compraventa, o en las transferencias de las estructuras asistenciales de carácter público, sino sobre todo en la apertura progresiva en el contexto mundial a formas de actividad económica caracterizada por ciertos márgenes de gratitud y comunión. .Las relaciones sociales amigables en las relaciones económicas, no se imponen a la fuerza, deben nacer de lo más profundo del corazón y del respeto mutuo: Estado, sociedad y mercado. El binomio exclusivo mercado y estado corroe la sociabilidad, mientras que las formas de economía solidaria, que encuentran su mejor terreno en la sociedad civil, aunque no se reducen a ella, crean sociabilidad. El mercado de la gratuidad no existe y las actitudes gratuitas no se pueden prescribir por ley. Sin embargo tanto el mercado como la política tienen necesidad de personas abiertas al don recíproco (39). El Papa hace una contraposición entre un humanismo sin Dios y otro con Dios. A muchos puede parecer excesiva la respuesta del Papa, ya que pueden El Papa hace esta disección en su respuesta: La cerrazón ideológica a Dos y el indiferentismo ateo, que olvida al Creador y corre el peligro de olvidar también los valores humanos se presentan hoy como uno de los mayores obstáculos para el desarrollo. El humanismo que excluye a Dios es un humanismo inhumano. Nos pueden parecer excesivas las afirmaciones del Papa, pero pensar, que en siglo pasado, el marxismo y nazismo que se apartaron de Dios, y llenaron los cementerios de muertos. Como contraposición solamente un humanismo humano abierto al Absoluto nos puede guiar en la realización y promoción de formas de vida social y civil en el ámbito de la estructura, de las instituciones, la cultura y el ethos, protegiéndonos del riesgo de quedar apresados por las modas del momento. Cuando el hombre ama Dios, Éste le sostiene en la dura lucha por la justicia, el orden, y el desarrollo económico. El amor de Dios nos ayudar a salir de lo que es limitado y no definitivo, nos da valor para trabajar sin interés y seguir en busca del bien de todos. El amor de Dios nos ayudar a vivir la gratuidad, dar sin esperar, trabajar sin recompensas humanas, a despojarnos de los egoísmos tan instalados en la sociedad capitalista, y a gastar la vida al servicio de los demás Cuando la economía tiene como fin sólo, como dice Max Weber al auri sancta fames, la fraternidad y la solidaridad dejan de existir y todo se trasforma en rapiña, robo y corrupción. El amor a Dios no hace vivir en su plenitud la esperanza más grande que el hombre puede esperar en la tierra, que es el goce pleno de Dios pensar que su postura es fundamentalista.

jueves 5 de noviembre de 2009

CONGRESO DE JURISTAS CATOLICOS

CONGRESO DE JURISTAS CATOLICOS.

En este congreso se han dicho estas cosas: Estamos asistiendo en España a la suplantación de unas nuevas leyes, que destruyen nuestra historia pasada. La voluntad de la mayoría palamentaria se impone sin tener en cuenta que hay unos valores, que cualquier legislación debe tener en cuenta (41).
Su postura es que lo religioso debe reducirse a la esfera de lo privado. Sólo hay una ética publica: La que nos proponen los parlamentos. Los católicos no tiene derecho a proponer sus ideas en el debate público, aunque el estado, con su omnipotencia, en todo tiene el derecho a imponer a la sociedad su nueva ideología. Así en una sociedad, que admite el derecho a la vida como un derecho fundamental de la persona, no se puede admitir el aborto, aunque esté aprobado por la mayoría. No se podría imponer la esclavitud en una nación, autorizar la muerte de los enfermos terminales o la poligamia ,aunque lo decretara la mayoría, ya que ello va en contra de derechos fundamentales de la persona. El subvertir el concepto de matrimonio de nuestra tradición para definirlo como la unión de dos personas del mismo sexo, es igualmente un contrasentido..

Como consecuencia están negando la objeción de conciencia, que ha sido denegada por el tribunal supremo con motivo de la asignatura para la educción para la ciudadanía.

miércoles 21 de octubre de 2009

CONCLUSIONES DEL G20 EN PITTSBURGH

CONCLUSIONES DEL G20 EN PITTSBURGH (28-SEPT.09).

1.-El G20 será EL organismo internacional, que gestione la presente crisis económica.
Hay entre los asistentes una uniformidad en revocar las medidas de protección hasta que la crisis haya pasado.
Existe un compromiso formal de crear empleo de calidad.

2.-Medidas regulatorias

Todos los países en crisis están de acuerdo, ante el derrumbe del socialismo real, que el mercado libre seguirá existiendo en el mundo occidental, Hasta la misma China Comunista sólo pide retoques al capitalismo. El G20 no ha podido ponerse de acuerdo en muchos aspectos por las dificultades que conllevan. Se han limitado en establecer unos principios generales.
La ONU no sirve como organismo regulador y los grupos y naciones no quieren que nadie meta las narices en sus problemas y menos aún que tenga autoridad para dar orientaciones e imponer multas. Por esto se ha limitado a decir de una manera genera que es necesario reforzar la medidas regulatorias de los sistemas financieros globales: Gestión de riesgos en los bancos, actuación contra los mercados de derivados, herramientas de contabilidad más precisas, mayor trasparencia, incrementar la solvencia de los bancos, reformar la compensación de los ejecutivos, continuar la presión sobre los paraísos fiscales.
Además de estas medidas reguladoras es necesario que la economía tenga un transfondo moral, llamado capitalismo ético.. Son muy necesarios estos principios: La honradez frente a la mentira, el trabajo frente a la holgazanería, el sacrificio frente al hedonismo, la autoridad frente a la autarquía, la transparencia frente a la corrupción y el ocultismo, la ejemplaridad de los políticos en la gestión pública, la honestidad de trabajar por el bien común frente al egoísmo, austeridad frente al derroche en los gobernantes, esfuerzo y trabajo frente a ganancias rápidas y sin esfuerzo, llenas de astucia y engaño.. También influye en no funcionamiento correcto de las democracias que ha estrangulado el sistema judicial y educativo y no han sido capaces de librarse de la corrupción, de la mentira y de la manipulación. Locke hablaba de esfuerzo, mérito y trabajo

3.-En cuanto a la compensación de los ejecutivos. Es necesario:

A.-Evitar bonos garantizados y millonarios.
B.-Hacer que una parte significativa de la compensación, se cobre de una forma dilatada, o mediante acciones.
C.-Las políticas de compensación deben ser transparentes
D. Limitar la compensación variable en función de las ganancias netas de la compañía
E.-Los supervisores de las políticas de compensación deben tener potestad de modificarlas, cuando se considere necesario


3.-EL FONDO MONETARIO INTERNACIONAL:

Reformar el fondo monetario internacional. Los países sobre representados cederán un tanto por ciento de su cuota de voto a los países con economías emergentes para reflejar el peso actual en la economía mundial. Será labor del fondo monetario internacional el análisis, asesoramiento y la elaboración de informes sobre el estado de las reformas.

4.-BANCO MUNDIAL

Se cederá el tres por ciento de la cuota de voto a los países emergentes. Sera la labor del BM llevar a cabo políticas que promuevan la reducción de los desequilibrios con los países mas pobres.

5.-RELACIÓN CON LAS MÁS POBRES

Apoyar a los más vulnerables. Tomar acciones para que las diferencias con los países más pobres disminuyan. Fondos de ayuda, grupos de apoyo.
Como vemos son buenas palabras. El G20 está siendo insensible ante los mas de 1.000 millones, que pasan hambre en el mundo.

6.-PROTECCIONISMOS

Luchar contra el proteccionismo. Son muy escuetas las palabras, ya que el tema del proteccionismo es tan complejo, que se han limitado e admitir el principio general. La dislocación de las empresas , las fronteras completamente libres crean muchos problemas en el mundo desarrollado o en vías de desarrollo. Hemos visto desmoronarse la industria automovilista americana ante la nipona y la agricultura ante el empuje de pueblos, que trabajan con jornales de hambre. Creo que a la larga se impondrá una regulación, aunque la mayor parte están de acuerdo. Occidente piensa defenderse con la I+D+i, pero ello es posible en algunos campos. En otros, no. Además en este mundo globalizado, las invenciones técnicas corren por el mundo a la velocidad de internet. La imitación es fácil, incluso por medio del espinaje.

7.-ECOLOGIA

Gestión eficiente de las fuentes de energía y cambio climático. Mas verdes, crecimiento más sostenible.

martes 13 de octubre de 2009

EL CRUCIFIJO EN LAS ESCUELAS

EL CRUCIFICO EN LA ESCUELA
La futura ley de libertad religiosa no permite que los crucifijos presidena las aulas de las escuelas, aunque admitirá que las alumnas musulmanas asistan a clase con el velo islámico.
Para el Ministro de Justicia el objetivo básico de la ley es que haya un deslinde claro entre lo religioso y lo público. Para él el crucifico vulnera los derechos fundamentales reconocidos en los artículos 14 y 16, 1-3, de la Constitución Española, que garantiza los derechos fundamentales como la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y comunidades. Alude a continuación a la laicidad y neutralidad del Estado, que serían atropellados.

De hecho, en muchos colegios públicos, los crucifijos hace tiempo que han han desaparecido. El intentar quitarlos de los centros privados de carácter confesional seria ir contra la libertad de estos centros.

.¿Son válidas las razones aducidas para quitarlos ?

El Estado español es aconfesional y debe tener en cuenta la confesión que profesan la mayoría católica, según dice la misma Constitución.
Los crucifijos no molestan, ya que la mayoría de los podres están de acuerdo con su presencia. Si molestan a una minoría, que se creen escuelas para esta minoría. En Asia en las escuelas están los Budas y no los quitan, aunque asistan católicos a esas escuelas.
¿Por qué no respetan el principio de reciprocidad? Los árabes no quitan de las escuelas los signos religiosos del Islam. ¿Qué sucedería, si alguien intentara quitarlos?

No perciben que nuestra tradición tiene raíces cristianas. El crucifijo no se puede ocultar a los niños, porque está colocado en nuestras torres, nuestra Semana Santa nos muestra en la calle estos símbolos, que tanto les molestan. Nadie, sea de la religión que sea, debe molestarse por ver salir a la calle los signos religiosos de nuestra cultura: Las iglesias, los conventos, los catedrales, las parroquias, las procesiones. Un japonés no puede entender los valores de la civilización cristiana, al contemplar el museo del Prado, si no conoce el significado de estos signos. Muy poco le diría un crucificado de Valazquez o del Greco, si no conoce esta historia. Si a un niño árabe no se le explica el significado de muchos signos religiosos cristianos, no se integrará en nuestra cultura, ya que nunca la entenderá. La integración en el respeto a los demás es también muy importante. De lo contrario vivirá encerrado en su fundamentalismo religioso. Nuestro arte tanto pictórico como escultural, no se puede entender sin esos Cristos crucificados y sin esas cruces, que la mayor parte de las mujeres llevan en su pecho. La cruz está presente en nuestro arte, en nuestros templos y en nuestras calles. A nadie se le ocurriría mandar al trastero estos símbolos, no sólo religiosos, sino de un gran valor artístico. La figura de Cristo muerto en la cruz está presente en todos los ámbitos. A nadie se le ocurriría prohibir las procesiones de nuestra semana santa, pero hay algunos que quieren prohibir los crucifijos, y luego son los primeros en llevar a hombros por nuestras calles en la Semana Santa estos Cristos de pasión..
Las Cruces, que tienen una resonancia religiosa y cultural, nos están hablando de esfuerzo, de fraternidad, de sacrificio, de `paz, de perdón, y de servicio, que es lo que simboliza la cruz. Sería absurdo, que en aras de la neutralidad, la igualdad o la libertad religiosa, el gobierno se olvidara de las raíces cristianas de España y y no tuviera en consideración que la mayor parte de los españoles se identifican con estos signos.

El trasfondo de esta postura negativa la encontramos en la concepción que el gobierno tiene de lo religioso, heredado de las teorías marxista o masónicas. Para el relativismo, todas las religiones y culturas son iguales. Un igualitarismo, que no tiene en cuenta nuestra historia, y nuestras raíces responde a una postra relativista, que la mayoría no comparte. Es importante ser tolerantes, pero sin caer en un frenesí fundamentalista e ideológico.. A mi no me molestan los Budas, ni los signos religiosos árabes. ¡Y encima nos piden que en nuestra tierra quitemos los nuestros en aras de una nueva ideología relativista..
. La neutralidad se está deformando y se esgá entendiendo como una nueva ideología para zaherir al catolicismo. No creo que en aras de esta neutralidad, se les ocurriera prohibir la semana santa. Llevada esta postura hasta sus últimas consecuencias los políticos deberían cambiar sus nombres de pila por otros de la mitología griega o latina, Por otra parte la existencia de un crucifijo en una clase, no va contra la neutralidad del Estado, como quieren hacer ver algunos grupos apuntados al relativismo radical. La laicidad positiva es respetuosa, tolerante y dialogante. Con esta ideología quisieran reducir la libertad religiosa al ámbito de lo privado..
En Italia, que se planteó el tema, en órganos superiores, el problema se resolvió de otra manera distinta. El Consejo de Estado dijo: Que el crucifijo expresa el elevado fundamento de nuestros valores civiles: Precisamente los valores que configuran la laicidad del ordenamiento del Estado…Estos valores son la Igualdad, la paz; la separación entre la Iglesia y el Estado se fundan históricamente en el cristianismo y de ahí que el crucifijo tenga un valor educativo.

El magistrado de la Audiencia Nacional D. Luis Requero se preguntó: Hasta qué punto es conveniente que España, a través de este tipo de hechos, vaya desprendiéndose de su identidad y de los aspectos de su cultura, que le han dado sentido y que la caracterizan como nación.

El Tribunal Constitucional de Alemania rechazó un recurso que quería suprimir la bendición de la mesa en una escuela infantil.

El Tribunal Supremo de los Estados Unidos dictó una sentencia, en virtud de la cual, en la apertura de las sesiones legislativas de la Cámara, se debía decir una oración pública.
Naciones que no creo sean menos democráticas que la nuestra.
En muchos países árabes existe tolerancia cero y no hay ni el menor asomo de reciprocidad.. Los cristianos o se sienten perseguidos o no puede hacer el menor singo de proselitismo en público y a veces ni en lo privado.
El gobierno olvida que el velo es un elemento religioso y no solo cultural, como han dicho los franceses.

viernes 26 de junio de 2009

LA LAICIDAD EN ESPAÑA



CONCEPTO DE LAICIDAD

En esta ciudad secular nace el concepto de laicidad con distintas caras, esto es, se puede entender de muchas maneras, según sea la relación, que el Estado tiene con la religión. Podemos hacer el siguiente esquema que nos ayudará a comprender mucho mejor el problema.
Las relaciones entre la religión y los gobiernos, de una manera global podemos resumirlas en este esquema, que desarrollaremos posteriormente punto por punto.

1. La laicidad en Rusia. Se trata de un laicismo ateo, con una dictadura, que quiere suprimir la religión.
2. La laicidad en el nacismo. Es un laicismo ateo, cuyo Dios y religión es la raza aria. Es un totalitarismo en el que no cabe la libertad religiosa.
3. La laicidad en Inglaterra y en Suecia: Estado confesional con libertad religiosa. Hay un gran respeto a todas las religiones.
4. En Arabia Saudi: Teocracia fundamentalista. Confesionalidad religiosa, sin libertad religiosa. Estado totalitario.
5. En Francia, laicismo, con libertad religiosa, cuyo concepto en la actualidad está evolucionando.
6. En España, Italia, Alemania, Portugal etc.: Estado aconfesional, con libertad religiosa.. Estado democrático, con tendencias en algunos de ellos a un laicismo más o menos radical.

Etimología
Vamos a intentar desarrollar este esquema, teniendo en cuenta la doctrina de la iglesia y especialmente la opinión de Benedicto XVI..
La palabra laico era lo opuesto a clérigo en el antiguo derecho canónico.
Posteriormente, cuando los Estados, se separaron de la Iglesia, se empezaron a llamar laicos, confesionales o aconfesionales.
La palabra griega, laos, es la que ha dado origen a una serie de palabras, que han ido perdiendo su sentido originario, y en el decurso del tiempo han adquirido unos matices distintos. Durante la exposición, los iremos matizando.
Laico, en latín laicus, que es el término de donde derivan directamente estas palabras.
Laicidad, en latín laicitas
Laicismo, laicismus en latín
Aconfesional (sin confesión religiosa) es el estado que no profesa ninguna religión
También, aunque con significados distintos se habla de secular, secularismo, secularización, secularidad. Aunque sus significados son distintos hay una cierta unidad ideológica con los anteriores.
La palabra laicismo proviene originariamente de laicos, derivado de laos, que significa pueblo. En el derecho canónico es lo opuesto a clérigo. Laico era el que estaba en el siglo (secular) frente a clérigo que vivía en el ámbito de lo religioso. El significado evoluciona, por influjo de la Ilustración, y se entiende como opuesto a lo religioso, o, lo que es lo mismo, hay dos mundos, el laico (la sociedad civil) y el religioso, separados, cada uno con una dinámica propia y distinta. Con lo cual se supera la teocracia del antiguo régimen, donde el altar y el trono estaban íntimamente unidos. El concepto primario que define la laicidad es la separación entre ambos poderes, con la libertad religiosa y de cultos como trasfondo. A ello hay que añadir otros aspectos de la libertad y la tolerancia,
Significado en el tiempo

El laico o el simple fiel en la iglesia, no perteneciente ni al clero ni al estado religioso. Es un peón a pie, que vive el siglo sin haber recibido ninguna orden sagrada ni hecho una profesión en una Orden o Congregación religiosa. En los tiempos modernos, por influjo de liberalismo, la iglesia y el estado se separaron y a partir de la Revolución Francesa. El laicismo empieza a tener carta pública en Francia.
Empezó a tener un carácter negativo, esto es exclusión de la religión y de sus símbolos de la vida pública mediante su confinamiento al ámbito de lo privado y a la conciencia individual. Así ha sucedido que al término laicidad, aunque se ha usado con el mismo concepto de laicismo, en el momento presente se le está dando un significado distinto. Ahora se habla de laicidad positiva frente a laicidad negativa (laicismo) (Unión de juristas católicos italianos 9 dic. 2006).

Concepto
La laicidad es una consecuencia de la separación de la Iglesia y el Estado, de la proclamación de la libertad religiosa y de la libertad de cultos. Estos son los tres principios, que definen la laicidad, con otros conceptos de los que hablaremos posteriormente.


Estado laicista.
Francia fue un Estado laicista, como hemos visto en el trabajo sobre el laicismo en Francia. El laicismo es ateo o agnóstico con diversos matices, según se trate del laicismo proveniente de la revolución francesa, o tenga influencias de la masonería o del socialismo-marxista o fascista. Su ideología es como una nueva religión, que se intenta imponer a la sociedad. Es intolerante e irrespetuoso, tanto con lo religioso como con otras ideologías discrepantes. Tiene sus dogmas, sus principios y su liturgia. El laicismo persigue a la Iglesia. Para el laicismo la fe es irracional, y no debe entrar en el debate público.
Los Obispos Franceses, que tanto han sufrido el envite de este laicismo, ya en 1945 decían a este propósito: Si por estas palabras se entiende proclamar la soberana autonomía del Estado en su dominio del orden temporal, su derecho a regir sólo toda la organización política, judicial, administrativa, fiscal, militar etc. declaramos netamente que esta doctrina es plenamente conforme con la doctrina de la Iglesia. La laicidad del Estado puede ser entendida en el sentido de que, en un país dividido por las creencias, el Estado debe dejar a cada ciudadano practicar libremente su religión. En este sentido también es conforme al pensamiento de la Iglesia
En Rusia
En Rusia, con el marxismo, se implanta un estado laicista ateo, que quiere exterminar y ahogar lo religioso, ya que la religión es el opio del pueblo. Sólo existe lo público, ya que la persona no cuenta en el sistema La enseñanza religiosa se barre de las escuelas públicas En el estado solo existe la ideología marxista. La religión es perseguida y los cristianos encarcelados. Se llevó por delante millones de vidas. Este laicismo evidentemente es distinto del de las democracias liberales, al ser más radical por estar suprimidos todos los derechos fundamentales.
Aunque quiso ahogar a lo religioso, de sus cenizas y de las catacumbas ha salido el mundo ortodoxo ruso con más fuerza que antes..
Para el marxismo el fin justifica los medios. La moral no existe. De lo cual se deduce un laicismo arrollador.
Fundamentalismo teocrático
En Arabia Saudí y en los países árabes los Estados son confesionales. No existe la libertad religiosa. Los estados son totalitarios, aunque sean repúblicas. El Islán llena la vida tanto política como religiosa de sus ciudadanos. La persecución de la Iglesia es mayor o menor, según el país, pero en todas ellas sólo puede existir en el ámbito de lo privado. La religión domina todos ámbitos civiles y religiosos

El laicismo en las democracias occidentales
Francia ha sido el modelo que ha intentado imponer en muchos países occidentales. Con diferencias esenciales de unos a otros, especialmente el modelo de 1905.
Las líneas siguen siendo las mismas. Un laicismo, que acepta la religión sólo como hecho privado, como una secta en el mercado de los sentimientos religiosos, o como una vaga y genérica mística. Las tres modalidades niegan a la religión una dimensión pública.
Este laicismo radical es ateo, agnóstico y dogmático, y quiere imponer a la sociedad sus dogmas. Odia a las religiones, especialmente a la Iglesia Católica. No lucha abiertamente contra lo religioso por razones estratégicas, pero quiere recluir la religión a la intimidad de las conciencias y al recinto de sus templos. Le molesta que lo religioso tenga incidencia en lo público, y se oponga a su cosmovisión. Te respetan la vida y no te matan, pero te amordazan en la medida que pueden hacerlo, reduciendo al opositor al silencio. Les molesta que la sociedad sea religiosa y prometen, que si siguen en el poder, cambiarán radicalmente a la sociedad, Invaden la sociedad con su ideología laicista y quieren transformar el mundo.
Esta concepción laicista y dogmática no ha querido admitir en la nueva constitución las raíces cristianas de Europa, como hecho histórico, entre otras razones, porque para ellos las únicas raíces hay que ponerlas en un laicismo sin Dios, en la razón. Esta sociedad laica, determina sus dogmas y obliga a que todos los ciudadanos se dobleguen ante ellos. Admiran el matrimonio entre los homosexuales, como un nuevo derecho. Con una estrategia medida al milímetro, de sensibilización de lo social, orquestada por los medios de comunicación. Incluso, hablan de un derecho de la mujer al aborto, cuando lo que se están haciendo es segar el derecho a la vida.
No admiten, de hecho, la libertad de opinión ni la discrepancia, aunque la tienen continuamente en sus labios, Te permiten que hables en un ámbito íntimo, pero si lo haces en público, todos se echarán encima. Con lo cual se desprecia la libertad de opinión y la objeción de conciencia, a la que todo ciudadano tiene derecho en una democracia. Si dices que están en contra del matrimonio homosexual, todos los radicalistas te gritarán. En una democracia hay que respetar todas las opiniones.
La religión tiene que encerrarse en la esfera de lo privado. Lo cual no está reñido con que por su arraigo y hoy también por razones estratégicas, se celebren en determinadas fechas procesiones y otras manifestaciones religiosas populares. No se trata de actos religiosos, dicen, sino culturales.
Para los defensores de este laicismo, la religión es un obstáculo para la emancipación de la mujer. Para ellos no hay normas morales, ya que todo es relativo y cambiable. Dios no existe, sólo el hombre es el señor y dueño del mundo. S Dios existe, el hombre no puede sentirse feliz. El monoteísmo nos lleva al fundamentalismo religioso. No existen normas absolutas. Han dado un paso a los revolucionarios del XIX, que admitían una moral universal, y posteriormente una ética civil.
En España
Estado aconfesional
El artículo 16 de la Constitución se dice, entre otras cosas, tras proclamar que "ninguna confesión tendrá carácter estatal": Que "Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia católica y las demás confesiones".
En un Estado aconfesional nada impide que se establezcan una línea de colaboración entre ambas potestades por medio de Concordatos o Acuerdos. La laicidad justa es la libertad de religión. El Estado no impone una religión, sino que deja espacio libre a las religiones con una responsabilidad hacia la sociedad civil, y, por tanto permite a estas religiones, que sean factores en la construcción de la sociedad civil.
Muchos Estados democráticos admitieron la libertad de conciencia y de cultos a ciertas minorías religiosas, con el fin de evitar disturbios. A partir de este momento la unidad del Estado no se afianza en la unidad de la fe, como había sucedido en el antiguo régimen. El Estado se llama aconfesional y define sus principios de acción en conformidad con los principios de lo que llamaban la recta razón. Ello postula la incompetencia y no injerencia del Estado en la acción de las Iglesias.
Esta democracia laica-aconfesional es respetuosa con todas las religiones y se limita a articular las diversas confesiones religiosas en orden al bien común. No invade la sociedad ni es impositiva. Debe tener en cuenta las características de la sociedad, aunque admita un pluralismo y multiculturalismo Es respetuosa con los diversos estratos sociales tanto religiosos como profanos. Su actitud es neutral, ya que no apuesta por ninguna de ellas. Su fin es articular la variedad social, defender la práctica de todos los derechos humanos sin distinción. Los diversos grupos deben ser tolerantes y romper cualquier tipo de fanatismo. Este Estado aconfesional es el que existe en España, según la Constitución. También este modelo existe en Portugal, Italia, Bélgica, Alemania etc
Posteriormente se promulgó la ley orgánica sobre la libertad religiosa, de 3 de julio de 1980._
En el artículo primero reafirma en el párrafo primero este derecho de esta forma: El Estado garantiza el derecho fundamental a la libertad religiosa y de culto, reconocida en la Constitución. Las creencias religiosas no constituirán motivo de desigualdad o discriminación ante la ley. No podrán alegarse motivos religiosos para impedir a nadie el ejercicio de cualquier trabajo o actividad o el desempleo de cargos o funciones públicas. Ninguna confesión tendrá carácter oficial.
El artículo 2 explica el ámbito de esta libertad.
A. Profesar las creencias religiosas, que libremente elija o no profesar ninguna, cambiar de confesión o abandonar la que tenía, manifestar libremente sus propias creencias religiosas o la ausencia de las mismas o abstenerse de declarar sobre ellas.
B. Practicar los actos de culto y recibir asistencia religiosa de su propia confesión, conmemorar sus festividades y celebrar sus ritos matrimoniales, recibir sepultura digna, sin discriminación por motivos religiosos y no ser obligado a practicar actos de culto o a recibir asistencia religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones.
C. Recibir e impartir enseñanza e información religiosa de toda índole, ya sea oralmente, por escrito o por cualquier otro procedimiento, elegir para sí, y para los menores no emancipados e incapacitados, bajo su dependencia, dentro y fuera del ámbito escolar, la educación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones.
D. Reunirse o manifestarse públicamente con fines religiosos y asociarse para desarrollar comunitariamente sus actividades religiosas de conformidad con el ordenamiento jurídico general y lo establecido en la presente Ley Orgánica.
En el párrafo segundo afirma el derecho, que en virtud de la libertad religiosa, tienen las Iglesias, Confesiones y Comunidades religiosas a establecer lugares de culto o de reunión con fines religiosos, a designar y formar a sus ministros, a divulgar o propagar su propio credo y a mantener relaciones con sus propias organizaciones o con otras confesiones religiosas sea en territorio nacional o en el extranjero.
En el mismo artículo 2, en el apartado dos se dice: Asimismo comprende el derecho de las Iglesias, las Confesiones y Comunidades religiosas a establecer lugares de culto o de reunión con fines religiosos, a designar y formar sus ministros, a divulgar y propagar sus propio creo y a mantener relaciones con sus propias organizaciones o con otras confesiones religiosas, sea en territorio nacional o en el extranjero.
En el mismo artículo 2 tres se dice: Para la aplicación real y efectiva de estos derechos los poderes públicos adoptarán las medidas necesarias para facilitar la asistencia religiosa en los establecimientos públicos, militares, hospitalarios, asistenciales, penitenciarios y otros bajo se dependencia, así como la formación religiosa en centros docentes públicos.
Se crea una comisión gestora.
Disposición transitoria primera:
El Estado reconoce la personalidad jurídica y la plena capacidad de obrar de las entidades religiosas, que gozan de ella en l fecha de entrada en vigor de la presente ley. Transcurridos tres años, sólo podrán justificar su personalidad jurídica, mediante la certificación de la inscripción en el Registro a que esta ley se refiere.
Disposición transitoria segunda:
Las Asociaciones Religiosas que al solicitar su reconocimiento legal, de conformidad con lo establecido en la ley 44-1967, de 28 de junio, hubieran hecho expresa declaración de ser propietarios de bienes inmuebles o de otra clase, sujetos a registro público, para la plena eficacia de su transmisión, cuya titularidad dominical aparezca a nombre de terceros, y aquellos que habiendo ya formulado ante la administración esta declaración patrimonial solicitan inscripción legal con arreglo a lo prevenido en la presente ley, podrán en el plazo de un año, regularizar su situación patrimonial, otorgando los documentos en que se reconozca la propiedad a favor de los mismos, de aquellos bienes que figuran a nombre de personas interpuestas o utilizando cualquier otro procedimiento legal para justificar adecuadamente su dominio, hasta obtener la inscripción a los títulos en el Registro de la Propiedad con la exención de toda clase de impuestos, tasas y arbitrios que con tal motivo se originen. Julio 1980. A. Suarez. El Rey.
El Gobierno de Zapatero quiere cambiar esta ley, que está muy bien reestructurada, en conformidad con los principios que en la actualidad están vigentes en Europa. En el presente están en el candelero los siguientes temas.
Supresión de los signos Religiosos
La ley de la la libertad religiosa está suscitando en el momento presente algunas críticas a la presencia de signos religiosos en la sociedad civil. Vamos a ver algunos ejemplos.
El crucifijo
La Asociación Cultural Laica de Valladolid, cuyo Presidente es Carlos Parrado, después de tres años de pleitos, ha conseguido del juez del contencioso administrativo n. 2 de Valladolid, Alejando Valentín, una sentencia (14-nov-07), en la que el juez establece que los directores del colegio tienen la obligación de retirar los símbolos religiosos de las aulas y espacios comunes. El crucifijo tiene una connotación religiosa, aunque también otras, dice el juez.
La argumentación del juez es ésta..La presencia de estos símbolos en las zonas comunes del centro educativo público, en el que reciben educación menores de edad, en plena fase de formación de su voluntad e intelecto, puede provocar en estos el sentimiento de que el Estado está más cercano a la confesión, con la que guardan relación los símbolos presentes en el centro público, que a otras confesiones respecto de las que no está presente ningún símbolo.
Para el juez la decisión del Consejo Escolar vulnera los derechos fundamentales reconocidos en los artículos 14 y 16, 1-3, de la Constitución Española, que garantiza los derechos fundamentales como la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y comunidades. Alude a continuación a la laicidad y neutralidad del Estado.
El Estado español es aconfesional y debe tener en cuenta a la mayoría católica, ya nadie debe escandalizarse de ello. Es lo que ha dicho el Consejo Escolar, que representa a la mayoría de los alumnos.
El juez no ha tenido en cuenta que la mayor parte de los padres de los alumnos estaban en contra de su decisión y que la Junta estaba siguiendo el criterio de que son los consejos escolares de cada centro los competentes para mantener o retirar los símbolos religiosos, tal como se deduce de la ley orgánica de educación.
Con esta postura radical en busca de la confrontación estos grupos están erosionando al mismo partido socialista, que debe defender la tolerancia de todos en bien de una convivencia pacífica. No perciben que nuestra tradición tiene raíces cristianas. El crucifijo no se puede ocultar a los niños, porque nuestras torres, nuestra Semana Santa nos muestra en la calle estos símbolos, que tanto les molestan. Nuestro arte religioso tanto pictórico como escultural, no se puede entender sin esos Cristos crucificados y sin esas cruces, que la mayor parte de las mujeres llevan en su pecho. La cruz no es sólo un elemento religioso, sino cultural, ya que no pueden conocer el sentido de nuestra obras de arte, si no saben que el cristianismo hubo un Cristo que murió en la cruz y eso es lo que significan esas pinturas. Las Cruces, que tiene una resonancia religiosa, nos están hablando de esfuerzo, de sacrificio y de servicio, que es lo que simboliza la cruz. Sería absurdo, que en aras de la neutralidad, el gobierno tirara todo ello a la basura. Lo que sucede es que la neutralidad se está trasformando en una nueva diosa, que quiere solucionarlo todo.
La sentencia no tiene valor, ya que va ser recurrida.
Por otra parte la existencia de un crucifijo en una clase, no va contra la neutralidad del Estado, como quieren hacer ver algunos grupos apuntados al relativismo radical, por el odium fidei. En Italia, que se planteó el problema, en órganos superiores, en un estado también laico, el problema se resolvió de otra manera distinta. El Consejo de Estado dijo: que el crucifijo expresa el elevado fundamento de nuestros valores civiles: Precisamente los valores que configuran la laicidad del ordenamiento del Estado…Estos valores son la Igualdad, la paz, la separación entre la Iglesia y el Estado se fundan históricamente en el cristianismo y de ahí que el crucifijo tenga un valor educativo. El magistrado de la Audiencia Nacional D. Luis Requero se preguntó: Hasta qué punto es conveniente que España, a través de este tipo de hechos, vaya desprendiéndose de su identidad y de los aspectos de su cultura, que le han dado sentido y que la caracterizan como nación.
La postura del Juez es una postura laicista, porque quiere imponer a los padres su postura radical de lo no religioso.
El crucifijo muy pronto intentará quitarse también no solo de las escuelas, sino de otros ámbitos públicos estatales.
Construcción de mezquitas
En España, en la actualidad hay 100 mezquitas, aunque no todas están regularizadas. La mayoría no tienen imanes autorizados. Hay un millón de musulmanes en España. Según Mohamed Karchich, secretario de la Federación Islámica en España, muchas de las mezquitas clandestinas son un foco de yihadismo, donde se forman y se reclutan a muyahidines para luchar en Irak y Afganistán. Muchos imanes no suficientemente preparados son nombrados por los países, que construyeron las mezquitas. Para evitar esto en Francia el Estado controla la formación de los imanes, ya que estos centros tienen además otros fines sociales. Pueden ayudar a constituir ghetos sociales en los suburbios, que impidan la integración, como ha sucedido en Francia. Putín ha denegado el permiso a Arabia Saudí para construir una mezquita en Rusia, sino no le admite edificar iglesias ortodoxas en Arabia en virtud del principio de reciprocidad.
En este momento en Italia, ha salido a la luz un proyecto de ley con el fin de regular la edificación de las mezquitas. En una entrevista, que hacen a Roberto Cota, presentador del proyecto, hace estas afirmaciones: No se trata de racismo, sino de mejorar una situación que se ha vuelto insostenible, porque no hay reglas y estos centros carecen de control. Para conceder la autorización necesitan: Autorización por parte de la región, un referéndum en cada lugar en que se va a construir, saber de donde vendrá la financiación, que se alejen a más de un kilometro de otras construcciones religiosas, el idioma de las mezquitas debe ser el italiano. A otros aspectos del problema responde de esta manera: Quede claro que no somos un partido católico, pero los principios católicos son propios de nuestra comunidad. No puede estar al mismo nivel el Crucifico y el Corán. Lo más sorprendente es que ellos defienden sus tradiciones y nosotros no. Vamos, que en muchos países islámicos no nos dejan levantar una iglesia y nosotros les tenemos que dejar hacer de todo. Lo que no pueden pretender es que sus reglas se conviertan en nuestras.. Para él estos centros no tiene carácter exclusivamente religioso: No son centros de culto, se convierten en centros políticos, y ahí está el peligro como se ha demostrado. Le entrevista la termina de esta manera; Vivimos un periodo histórico particular…o nos rendimos y dejamos de alguna forma que nos dominen, cancelando nuestra identidad o ponemos nosotros las reglas.
La navidad
Los Belenes están desapareciendo del ámbito público. Parece ser que la conmemoración de estas fiestas, con signos públicos religiosos, molestan. Temen herir la sensibilidad de los musulmanes y agnósticos. La sociedad española no les importa. ¿Son tan tolerantes los islamistas? Al margen de cualquier creencia religiosa, la Belenes, con todos los valores culturales que encierra el nacimiento de Cristo, son signo de nuestra identidad histórico-religiosa. Francisco de Asís que fue el primer belenista, se admiraba de que Jesús había elegido para nacer una cueva y no un palacio, la pobreza de un pesebre y no una cuna de flores. El cántico de los Ángeles respiraba paz: Gloria a Dios en la tierra y paz a los hombres de buena voluntad Allí descubría a un carpintero, a una sencilla campesina israelí y en ese marco a un niño recién nacido e indefenso, que era Dios. En este marco se había producido el misterio más grande de la humanidad, que Dios se hiciera hombre y se quedara a vivir entre nosotros. Nuestros niños no deben perder esta referencia en esta sociedad de la opulencia, en la que tanto tenemos que compartir.
Los juramentos
Paso a paso se intentará suprimir los signos religiosos en los juramentos de los servidores del Estado, cuando lo mejor sería que cada cual jure como quiera. Esto estaría de acuerdo con las creencias de cada uno. Buscar la uniformidad, es querer a asociarnos a todos a su laicismo totalizante. No por ello el Estado deja de ser laico.
Los funerales de Estado
Algunos enfatizan en que no se deben organizar funerales de Estado. Estos funerales los organizan los familiares de los difuntos, que se profesan católicos y desean despedir a sus difuntos con una misa. A estas misas pueden asistir quienes quieran: Autoridades civiles, ateos, o de cualquiera otras creencias. Nadie, en un estado democrático, se puede obligar a que se monte un entierro civil a un creyente, ya que se deben respetar las creencias de casa uno. A mi no me molesta asistir a una boda civil o ir a una capilla protestante, si se entierra un amigo. Si un difunto se profesa agnóstico o perteneciente a otra confesión religiosa, debe hacerse, según el criterio de la familia, o un entierro civil o un entierro de acuerdo con el rito de su confesión. En esto consiste la libertad religiosa. Con lo fácil que es, que si uno es cristiano se organice un acto religioso o si no es creyente un acto civil y si es mahometano, un servicio islámico.. Creo que en esto está la auténtica laicidad y libertad. En la laica Francia puede asistir el Presidente de la República al entierro de Mitterrand en Nostre Dame de París o al funeral por Juan Pablo y nosotros nos escandalizamos de ello. Queremos de nuevo resucitar la guerra de los muertos de la II república. La asistencia a un funeral tiene dos vertientes, rogar a Dios por el difunto y acompañar a los familiares en su dolor. Un no creyente puede asistir por el segundo motivo y de hecho hay muchos que así lo hacen. Al acto se pueden unir voluntariamente los que quieran. A un entierro civil, pueden asistir libremente los que quieran, incluso los católicos. Al entierro organizado por otras iglesias cristianas, pueden asistir los católicos, no creyentes etc. Estamos haciendo problema de lo que no es problema y crear tensiones sin necesidad. En el fondo es el laicismo, que quiere imponer su laicismo impositivo a todos. En esta sociedad plural, tiene más sentido la tolerancia y el respeto.
Las autoridades civiles en las procesiones
Después del Concilio han existido distintos posicionamientos en las diócesis sobre la asistencia de las autoridades civiles a las procesiones, celebraciones patronales, romerías y otros actos de la religiosidad popular. En una primera etapa, pareció bien a los sacerdotes, que las autoridades no asistieran a las procesiones, ya que entonces se quería que hubiera una purificación de la religiosidad popular en este campo. Las autoridades civiles, especialmente las de izquierda, aunque no eran partidarias de la asistencia a ellas, empezaron a asistir, sobre todo en aquellas procesiones, que tenían, una base popular. Fueron conscientes de que el no asistir, les restaba votos, aduciendo que asistía a un acto cultural. En el momento presente no se plantea ningún problema, ya suelen asistir todos los grupos políticos. Recuerdo que el antiguo alcalde de Madrid, Tierno Galván, con su medalla de San Isidro al cuello, asistía a las procesiones de esta fiesta, aunque se profesaba agnóstico. Lo justificaba diciendo que como alcalde tenía la obligación de acompañar a su pueblo en estos momentos festivos y religiosos. Un político, decía, tiene que ser respetuoso con las creencias de todos. No creo que conculcara la laicidad, ni que escandalizara a nadie, ya que todos conocíamos su postura religiosa. Claro que si no asistía no pasaba nada. Había comprendido un hecho sociológico muy importante: Lo profunda que es esta religiosidad popular, que llega a definir la identidad de un pueblo e incluso de una nación. Los Obispos en la actualidad se han acercado también más a esta religiosidad popular. Los elementos histórico-culturales, que tienen estas tradiciones religiosas, tienen siglos a sus espaldas. Pensad en el Corpus de Toledo, Granada y Sevilla o en las procesiones de Semana Santa. Un alcalde, aunque no se católico, que suprima la Cabalgata de Reyes o el Belén de nuestra tradición es un insensato. No obstante merece mi respeto, si no quiere asistir. Nadie debe criticarle. Si un no creyente asiste a la procesión del Corpus de Toledo, yo no lo censuro, aunque no tenga fe, con tal que lo haga con respeto.
Otro tema distinto es el de la asistencia obligatoria de los militares a las procesiones. Estos pueden acogerse a la objeción de conciencia. Los superiores no deben obligarles a asistir. El Tribunal Constitucional admitió su objeción en Valencia. La .asistencia de la tropa, si la autoridad militar no se decide suprimirla, debe ser libre y voluntaria.
Radicalismo naciente en España
En España, aunque nuestra Constitución es aconfesional, algunos grupos radicalizados de la izquierda, quieren imponer un laicismo radical. Postura que no es compartida por muchos socialistas.
El Presidente del Gobierno anunciaba que iba a promover Leyes, progresistas, laicas y modernas. Posteriormente en la Asamblea Francesa dirá: La tarea de la política no es la búsqueda de la verdad, sino del acuerdo sobre la realización y actuación de sus valores. Cuando el Presidente dijo estas palabras, no terminé de entenderlas, pues creí que les daba una interpretación no correcta.
Leyendo un artículo de Gregorio Peces Barba lo entendí mejor. Éste decía: El Papa se tiene que enterar que la moralidad que aplica el Estado Español en un sistema democrático es la ética pública, cuyo principio fundamental es el de las mayorías y la soberanía popular.
El Presidente viene a decir lo mismo que Peces Barba, con la diferencia, que éste lo dice más claro. Sólo hay una ética pública que es la del Estado, que a su vez se determina por la mayoría de votos en el parlamento sin tener en cuenta ningún otro presupuesto, ni histórico, ni cultural, ni religioso, ni racional.
La conclusión a que se llega es que no es necesario buscar la verdad, sino el consenso. Es decir se trata de una democracia deliberativa, que busca estratégica y pragmáticamente el acuerdo, que es la base del obrar. Se confunde la moral con el derecho, o mejor la moral queda reducida al derecho de la soberanía, o la ética pública.
Dicho de otra manera más clara, sin tergiversar su pensamiento, sólo hay una moral pública, que es la que se establece por el consenso de las mayorías y la soberanía popular en el parlamento. La historia del pensamiento europeo, los valores conseguidos en este largo proceso histórico, sus raíces greco-romanas, sus orígenes cristianos, sus costumbres y celebraciones, sus símbolos hay que echarlos al basurero.
En toda nuestra tradición los maestros salmantinos fundaban la teoría del ius gentium en el derecho y la ley natural, inscrita por Dios en el ser personal y social del hombre, y reconocible objetivamente por éste en el sagrario de la conciencia como una exigencia ética primordial.
El positivismo y el relativismo
Con ello podemos caer en un positivismo jurídico como una única fuente de la convivencia, ya que no existen principios previos a lo aprobado por el parlamento, que es el reflejo de la soberanía popular. Lo cual lleva a una confusión entre la moral y el derecho y nos hace caer en un relativismo moral y jurídico. El positivismo jurídico de Kelsen, defendido en Italia por Bobbio, es o debe ser el criterio definitivo del obrar, ya que sólo existe la ley positiva. Los derechos se fundan en ello y no en la dignidad de la persona humana.
Este relativismo ha sido defendido por el filósofo americano Rorty: En nuestros días el tiempo ha huido. Ahora todo es evento, si es que hay evento alguno, ya que todo es opinable. Atrás quedó la era de la fe y la era de la razón. Hoy vivimos la era de la interpretación, donde nada es lo que parece, porque todo se ha vuelto irreconocible, incognoscible. Las cosas ya no existen en la realidad y de ninguna manera cabe disputar acerca de contenidos cognoscitivos. Es preciso empezar a acostumbrarse a no sorprenderse de nada.
Su ideología es como una religión que se intenta imponer a la sociedad. Es intolerante e irrespetuoso, tanto con lo religioso como contra otras ideologías discrepantes, aunque esa oposición la haga con buenas palabras y según unas estrategias definidas. Esta postura termina dañando a la misma democracia, porque se queda vacía de valores
La postura de nuestro Presidente ha sido muy criticada por el historiador Stanley G- Payne en estos términos.
[1]: “Zapatero introdujo una novedosa forma de izquierdismo en España que ni se parece al antiguo revolucionarismo ni a la socialdemocracia constructiva de Felipe González. Se trata de un nuevo izquierdismo basado en la corrección política internacional y en unas extrañas ideas de multiculturidad, atomización de la cultura y la sociedad y reconstrucción de España en interés de una especie de ilusorio y renacido frente popular con el que consolidar su poder político..El frente popular está en Cataluña. La ilusión de Zapatero es una alianza multipartidista contra la derecha…Su política nacional está destinada a la caza de aliados. En la presentación de su libro “40 preguntas sobre la guerra civil española, publicado en la Esfera de los libros, en una entrevista que le hacen en ABC, el 22 del 11 de 2006,

Dios se destierra de la sociedad. La única razón del vivir es la satisfacción y el hedonismo. El sexo es el ídolo, colocado en el pedestal de la Historia. A la familia tradicional, portadora de los valores tradicionales, hay que destruirla. El hombre moderno entra en un vacío moral, cuyas consecuencias de futuro son impredecibles.
No obstante es ilógico el defender que si Dios no existe, todo está permitido. Este laicismo relativista no admite principios absolutos, ni ningún otro criterio objetivo al que tenga que someterse, salvo aquello a lo que se haya llegado por el consenso.
El hombre lleva grabado en lo más profundo de su corazón lo que debe hacer y obrar.
[2]
En esta concepción relativista no hay lugar para Dios, y para unos valores absolutos.[3] En la sociedad no hay mensajes éticos, las raíces de nuestra cultura se olvidan, los signos religiosos son mitologías que hay que olvidar.
El concepto neutralidad, se identifica en ocasiones como una ideología que corta la libertad de los otros por medio de la política. ¿Por qué razón, en aras de la neutralidad del Estado, se puede imponer llevar el velo en la escuela? ¿Es que es la única expresión de la racionalidad?
El entonces Cardenal Ratzinger, con su autoridad, explica este proceso:
[4] El laicismo ya no es aquel elemento de neutralidad que abre espacios de libertad a todos. Comienza a trasformase en una ideología que se impone a través de la política y no concede espacio público a la vida católica y cristiana, que corre el riesgo de convertirse en algo puramente privado y en el fondo mutilado.
En este sentido existe una lucha, y debemos defender la libertad religiosa contra la imposición de una ideología que se presenta como si fuese la única voz de la racionalidad, cuando es expresión de un cierto racionalismo.
El Cardenal Gerlier lo condenaba claramente en 1945: Si la laicidad del Estado es una doctrina filosófica, que contiene toda una concepción materialista y atea de la vida humana y de la sociedad, si estas palabras quieren definir un sistema de gobierno político que impone esta concepción a los funcionarios hasta en su vida privada, a las escuelas del Estado, a toda la nación, nos alzamos con todas nuestras fuerzas contra esta doctrina, la condenamos en nombre de la verdadera misión del Estado y de la misión de la Iglesia.
En fin si la laicidad del Estado significa la voluntad del Estado de no someterse a ninguna moral superior y no reconocer más que su interés como regla de su acción, afirmamos que esta tesis es extremadamente peligrosa, retrógrada y falsa.
Peligrosa porque justifica todos los excesos del despotismo y conduce directamente a la dictadura.
Retrógrada porque nos vuelve a una concepción del Estado pagano del que fuimos liberados por el cristianismo.
Falsa en fin, porque nada puede prevalecer sobre la moral y el derecho, porque la simple legalidad no es, por si misma, el derecho.

Consecuencias:
Está demostrado, que una democracia, no puede subsistir, a no ser que no quiere caer en el vacío, si no admite unos valores, basados en el mismo hombre y no en meras normas temporales, hechas al compás de las conveniencias o por puras estrategias políticas en busca del voto. Si ya no hay más moral y más derecho, que el que emiten los parlamentos, termina desapareciendo la responsabilidad moral y sólo queda el poder coercitivo del Estado. ¿Qué queda de la conciencia? ¿Qué queda de la responsabilidad del hombre ante sí mismo? ¿Qué queda de los valores y de los elementos culturales nacidos en los tiempos a partir de nuestras raíces? ¿Qué queda del esfuerzo, del trabajo, del respeto, de la autoridad de los padres, de la honradez etc ¿

El hombre queda frente a si solo, como hacedor de su historia. Sólo el decide lo que es bueno y lo que es malo. Y decidir lo que se debe hacer. Las consecuencias para la humanidad fueron trágicas con el nacimiento del nazismo y el marxismo, que, al tirar por la borda todos los valores de nuestra civilización, hicieron que corrieran ríos de sangre por los campos del mundo.
Martín Heidegger, el filósofo del existencialismo, tenía que reconocer al final de su vida, en 1976: Sólo Dios puede todavía salvarnos.

BENEDICTO XVI Y LA LAICIDAD

La palabra laicidad la usa por primera vez Pio XII, hablando de una laicidad del Estado sana y legítima (A.A.S., 1958, 220).
La Congregación para la doctrina de la fe (24-11-2002) dijo: La laicidad entendida como autonomía de la esfera civil y política de la esfera religiosa y eclesiástica-nunca de la esfera moral-es un valor adquirido y reconocido por la Iglesia y pertenece al patrimonio de la civilización alcanzado. En consecuencia, la laicidad es también la actitud autónoma de quien respeta las verdades del conocimiento natural del hombre sin prescindir de la enseñanza moral y social de la Iglesia.
Juan Pablo II en una carta dirigida al Episcopado francés (11-2-05) dice: La laicidad pertenece a la doctrina social de la Iglesia, en cuanto que responde a una justa separación de poderes, implica la aconfesionalidad del Estado, está en consonancia con la autonomía temporal, hace posible la cooperación y permite la actuación de los cristianos en la vida pública.
No ha escrito Benedicto XVI una síntesis articulada de la laicidad. Ha tratado el tema de una manera esporádica en diversos artículos y entrevistas.
Para él la sana laicidad consiste en que tanto las religiones como el estado se rijan por sus propias normas. Estas normas del Estado no deben olvidar las instancias éticas fundamentales, derivadas de la misma naturaleza humana.
En el siguiente texto aclara de una manera global el sentido de esta palabra: Es necesario el establecimiento en Europa de una laicidad sana, para construir una sociedad en la que convivan pacíficamente tradiciones, culturas y religiones diferentes. Separar la vida pública de todo valor de las tradiciones significaría meterse en un camino cerrado y sin salida. La sana laicidad comporta que cada realidad temporal se rija por sus propias normas, las cuales, sin embargo, no deben olvidar las instancias éticas fundamentales, cuyo fundamento reside en la misma naturaleza humana. Cuando la Iglesia católica, a través de sus legítimos pastores, apela al valor de estos principios fundamentales, enraizados en la herencia cristiana de Europa, se mueve únicamente por el deseo de garantizar y promover la dignidad inviolable de la persona y el auténtico bien de la sociedad,
El laicismo, dentro de las diversas vertientes, se caracteriza fundamentalmente , porque no admite a Dios en la sociedad.. Excluye a la religión y a sus símbolos de la vida pública: oficinas, escuelas, tribunales, hospitales, cárceles. En las escuelas públicas están de más el crucifijo, los Belenes, el rezar etc.
Para esta concepción sólo hay una moral laica, una conciencia laica, una política laica. No hay una moral absoluta. No admite ninguna relevancia política ni cultural a la religión. Nuestro pasado con sus raíces cristina hay que dejarlo en el cajón, porque ya no me sirve
La religión queda reducida el ámbito de lo privado La laicidad es un concepto nuevo, que en el presente se está modelando.
Este laicismo agresivo el Papa lo describe de esta forma: Existe una agresividad ideológica secular, que puede ser preocupante. En Suecia, un pastor protestante, que había hablado sobre la homosexualidad, basándose en un pasaje de la sagrada escritura ha pasado un mes en la cárcel. El laicismo ya no es aquel elemento de neutralidad, que abre espacios a la libertad de todos. Comienza a transformarse en una ideología que se impone a través de la política y no concede espacio público en la visión católica y cristiana, que corre el riesgo de convertirse, en algo puramente privado y en el fondo mutilado. En este sentido existe una lucha y debemos defender la libertad religiosa contra la imposición de una ideología, que se presenta como si fuera la única voz de la racionalidad (Entrevista de a Benedicto XVI en la República, 19-Nov.2004).
En la misma entrevista, cuando este laicismo se identifica con un Estado, lo condena de esta manera: El laicismo, dado que se ha de considerar una doctrina más, sería ilegítimo por parte del Estado su promoción indiscriminada…No puede el Estado asumir la defensa del laicismo.
Este tipo de laicismo se trasforma en una nueva doctrina o nueva religión, que el Estado no debe imponer a la sociedad.
A esta laicidad el Papa la venía llamando laicidad sana y abierta. Últimamente la llama positiva.
El Concilio ha tratado el tema de la autonomía de la sociedad civil en la GS. N. 36: Las cosas creadas y las sociedades mismas gozan de leyes y valores propios que el hombre ha de descubrir, aplicar y ordenar paulatinamente (GS.36).

La laicidad es positiva, porque es una llamada al diálogo, a la tolerancia, al respeto, a la apertura y a la cooperación mutua.
Como consecuencia el Papa distingue dos campos. Uno político y otro religioso. Ambos son distintos, ya que la función de la iglesia no está en el campo político, ni la del el Estado en lo religioso: Lo Argumenta de esta manera: El cristianismo era desde el principio una religión universal; por tanto no se identificaba con el Estado y estaba presente en todos los Estados.
Es verdad que hubo momentos históricos en que el trono y altar estuvieron unidos, pero ya Jesús había dicho: Dad al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
La libertad religiosa
El Papa tiene en cuenta la doctrina del Concilio sobre la libertad religiosa. Una declaración compleja, que muchos no han leído.
Sin entrar a hacer un estudio exhaustivo del concepto de libertad religiosa, que está en el trasfondo de este estudio, me limito a sacar a la luz en síntesis lo que establece la Declaración universal de los derechos humanos de las Naciones Unidas de 1948. El Concilio tuvo muy presente esta declaración al elaborar la DH.
En el artículo 2.1 establece que toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamadas sin distinción alguna (…) de religión.
El articulo 18 indica también que toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión. Este derecho incluye la libertad de cambiar de religión y creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia.
El límite que ponen todas las constituciones es el orden público.
La Iglesia católica en la Declaración Dignitatis humanae define la libertad religiosa de esta manera: El Concilio Vaticano II declara que la persona humana tiene derecho a la libertad religiosa. Esta libertad consiste en que todos los hombres han de ser inmunes de coacción, sea por parte de personas particulares, como por grupos sociales, y de cualquier potestad humana y esto, de tal manera que, en materia religiosa, ni se obligue a nadie a obrar contra su conciencia, ni se le impida que actúe contra ella en privado y en público, sólo o asociado con otros, dentro de los límites debidos.(2)
En las Constituciones actuales el límite sigue siendo el orden público. El límite lo sitúa el Concilio dentro de los límites debidos. Con la palabra deber se quiere evitar una arbitrariedad en el concepto de orden público, calibrado por sólo por el Estado, dada su ambigüedad.
Fue una de las Constituciones más polémicas en su elaboración, ya que el paso de la intolerancia religiosa ante el error a la aceptación de la libertad religiosa, implicaba la aceptación de un Estado aconfesional católico y el reconocimiento de otras sensibilidades religiosas con los mismos derechos civiles. Con ello se aceptaba su práctica en las sociedades democráticas y la Iglesia se reconciliaba con los principios del liberalismo. Dicho de otra manera, se superaba la doctrina tradicional, de la tesis y antítesis. Ello ha posibilitado un nuevo diálogo con las otras religiones inaugurado por Juan Pablo II y que la iglesia pueda pedir al mundo árabe la misma reciprocidad.
Este derecho está fundamentado en la misma naturaleza del hombre y no es una concesión gratuita del Estado: El derecho a la libertad religiosa está fundado en la dignidad misma de la persona humana tal como se la conoce por la palabra revelada de Dios y por la misma razón humana (2). Implica toda inmunidad de coacción en un doble sentido, ya que a nadie se le puede obligar a actuar contra su propia conciencia y a nadie se le puede impedir actuar conforme a ella tanto en privado como en público, dentro de los límites debidos.
El hombre en su libertad tiene la obligación de buscar la verdad: Todos los hombres conforme a su dignidad, por ser personas, e.d,, dotados de razón y de voluntad libre, y por tanto, enaltecidos con una responsabilidad personal, son impulsados por su propia naturaleza a buscar la verdad y además tienen obligación moral de buscarla, sobre todo lo que se refiere a la religión. Están obligados asimismo, a adherirse a la verdad conocida y a ordenar su vida según las exigencias de la vedad (2)
El hombre en esa búsqueda de la verdad deberá atenerse a lo que le dicte su conciencia, sin que nadie pueda impedírselo. La conciencia no es la norma, pero sí el imperativo naciente de esa búsqueda. El acto de fe, ayudado de la gracia de Dios, es libre.
De estas normas de ámbito universal se deduce que la libertad religiosa y el derecho a expresarse libremente en el plano individual y público es un derecho que sobrepasa la libertad de conciencia o la libertad de opinión. El hombre, por naturaleza es un ser trascendente y religioso, y no se le puede sustraer esa dimensión divina. La libertad religiosa es un derecho unido a la naturaleza humana de tal suerte que el Estado tiene el deber de reconocerla porque es anterior y superior a él. El estado no puede quedarse en una simple tolerancia o respeto, sino que tiene que defenderla, promoverla y preservarla de los ataques que puedan venirle de fuera. El Estado, mediante un diálogo con las religiones, tiene la obligación, no sólo de respetarlas, sino buscar campos de cooperación con ellas en orden al bien común.
Las religiones, no sólo se deben mover en el ámbito de lo privado, ya que deben tener un cometido específico en la dimensión pública de la sociedad. Las iglesias pueden colaborar, como de hecho están haciendo en el campo de la cultura, de enseñanza, de educación y de la beneficencia. La Iglesia desde su nacimiento ayudó siempre en el plano social. Hoy en día, en este campo, se abre un camino con ayuda de los Estados en la promoción del tercer el mundo y en radicar las muertes por hambre, que se están produciendo para vergüenza del mundo civilizado.
La laicidad y Dios
Para el Papa en una auténtica laicidad no se puede prescindir de Dios, ya que esta dimensión espiritual del hombre está sellada en su misma estructura de criatura: La auténtica laicidad no es prescindir de la dimensión espiritual del hombre; ésta es, radicalmente, garante de nuestra libertad y de la autonomía de las realidades terrenas, gracias a los dictámenes de la Sabiduría creadora, que la conciencia humana sabe acoger y realizar. No se puede olvidar la dimensión religiosa del hombre. Decía Alexis de Torqueville: Todos los que aman la libertad deberían apresurarse a llamar a la religión en su ayuda…porque debería saber que no se puede establecer el reino de la libertad sin las buenas costumbres, ni crear las buenas costumbres sin la fe.
La laicidad es garante de la libertad, ya que cuando se instala el laicismo disminuye la libertad. Es una constatación histórica. Es garante de las autonomías humanas, porque no permite la interferencia ajena en su devenir. En los totalitarismos tanto de izquierdas como de derechas es así.
La religión, por lo tanto, y la política, son distintos, pero los cristianos, que viven en la sociedad deben colaborar como cualquier otro ciudadano en la política. Tienen derecho a ello como personas y como grupo. Es de débiles mentales decir que la religión católica en España tiene la misma relevancia pública que una ONG.
Laicidad y tolerancia
Gracias a la laicidad es posible la convivencia de varios credos religiosos o ideologías, ya que la tolerancia, al respetar todas las creencias, no impide ninguna religión. La creencia puede enriquecer a la sociedad civil con sus actividades espirituales, culturales, y caritativas, que toda religión debe prestar: La laicidad comporta el respeto a todas las creencias por parte del Estado, que asegura el libre ejercicio de las actividades de culto, espirituales, culturales y caritativas de las comunidades de creyentes. La laicidad, según el Papa, es la clave para la multiculturalidad dentro del respeto.
El catolicismo en este campo puede aportar mucho, como dice en su Encíclica sobre la caridad. Dialogamos poco y escuchamos poco, ya que los oídos los tenemos cerrados. Falta esta aportación de lo religioso, ya que las discusiones se plantean en el debate público (radio o televisión). Un diálogo serio, tranquilo, pausado y razonable nos está faltando. Faltan las entidades intermedias. Da la impresión que a los políticos no les interesa esta debate público. En el parlamento no se discuten los programas, porque ya está determinado por los partidos en los despachos, lo que se debe hacer. Faltan discusiones públicas, serias, objetivas para buscar el bien común, no nuestro bien, o el del partido. En lugar del diálogo, usamos la increpación, la injuria, la mordacidad o el desprecio. No se quiere el diálogo público, ya que los medios de comunicación están acaparados.
Consenso ético y debate público
En la sana laicidad la religión no pertenece al ámbito de lo privado Sin embargo la Iglesia católica tiene estructuras visibles y debe tener presencia pública en la sociedad en una democracia. A un ciudadano, por el hecho de ser ciudadano, se le permite actuar en la vida ciudadana. En una sana laicidad la religión no puede quedar reducida al ámbito de lo privado como una ONG. La Iglesia que lleva presente en nuestra sociedad durante veinte siglos y ha aportado muchos de los valores actuales de las democracias, no se puede silenciar, ya que puede seguir aportando, en compañía de otras instituciones, grandes bienes al bien común. La Iglesia puede seguir cooperando con la sociedad civil en el campo social, en la cultura, en la educación moral de la juventud, en la caridad etc
A muchos molesta que la Iglesia tenga voz en la sociedad.. Una sana laicidad no puede prescindir de las instancias éticas fundamentales. Es necesario buscar un consenso ético de fondo con las otras religiones y con los no creyentes. Esta búsqueda de la verdad el hombre tiene que realizarla por medio de la racionalidad, que no puede quedar reducida a la lucha de mayorías aritméticas.
En este mundo multicultural se impone esta reflexión. No debe extrañar que la Iglesia entre en este debate público, especialmente cuando se juegan los derechos de la persona, de su dignidad y su destino.
Benedicto XVI ha hecho un llamamiento a todas las conciencias para redescubrir en la ley natural el fundamento de la convivencia democrática y evitar así que el humor de la mayoría o de los más fuertes se conviertan en el criterio del bien o del mal.
La ley natural es, según explicó el Papa, esa «norma escrita por el Creador en el corazón del hombre» que le permite distinguir el bien del mal.
Ahora bien, reconoció, «en muchos pensadores parece dominar hoy una concepción positivista del derecho. Según ellos, la humanidad, o la sociedad, o de hecho la mayoría de los ciudadanos se convierte en la fuente última de la ley civil».
En este positivismo se encuentra el relativismo ético, ya que hay valores absolutos, sino relativos. Sólo es moral lo que nace del consenso. «La mayoría de un momento se convertiría en la última fuente del derecho».
«La historia, dice el Papa, demuestra con gran claridad que las mayorías pueden equivocarse.. La verdadera racionalidad no queda garantizada por el consenso de una mayoría, sino sólo por la transparencia de la razón humana ante la Razón creadora y por la escucha de esta Fuente de nuestra racionalidad».
Cuando están en juego «las exigencias fundamentales de la dignidad de la persona humana, de su vida, de la institución familiar, de la justicia, del ordenamiento social, es decir, los derechos fundamentales del hombre, ninguna ley hecha por los hombres puede trastocar la norma escrita por el Creador en el corazón del hombre, sin que la sociedad quede golpeada dramáticamente en lo que constituye su fundamento irrenunciable», aclaró.
Para llegar a un acuerdo previo a cualquier legislación el hombre debe tener en cuenta que hay una le ley natural que se convierte en garantía para el respeto de la su dignidad humana, quedando al reparo de toda manipulación ideológica y de todo arbitrio o abuso del más fuerte».
Nadie puede sustraerse a esta exigencia –comentó el Papa. Si por un trágico oscurecimiento de la conciencia colectiva, el escepticismo y el relativismo ético llegaran a cancelar los principios fundamentales de la ley moral natural, el mismo ordenamiento democrático quedaría radicalmente herido en sus fundamentos».
Para Marcello Pera, agnóstico, que fue Presidente del Senado Italiano, la sana laicidad consiste, no que el Estado gobierne sin tener en cuenta otros valores. Hay valores fundamentados en la dignidad de la persona, y previos al Estado, que un Estado no pude conculcar.

Consecuencia
A los cristianos nos corresponde mostrar que Dios es amor y quiere el bien y la felicidad de los hombres. Tenemos el deber de hacer comprender que la ley moral que nos ha dado, y que se nos manifiesta con la voz de la razón y de la conciencia, no tiene como finalidad oprimirnos, sino librarnos del mal y hacernos felices. . Se trata de mostrar que sin Dios el hombre está perdido y que excluir la religión de la vida social, en particular, la marginación del cristianismo, socava las bases mismas de la convivencia humana y de nuestra civilización, pues antes de ser de orden social y político, estas bases son de orden moral.

LA LIBERTAD HUMANA
La libertad está muy unida a este proceso, que estamos analizando. Es esta una de las palabras, que más se han repetido en estos dos últimos siglos. La libertad ha sido secuestrada por los totalitarismos marxistas y nazistas. Libertad es lo opuesto a esclavitud. La libertad es un anhelo, un fin y una meta de todos los hombres. Sin libertad el hombre es menos hombre. El hombre sin libertad no sería hombre Hay una libertad física, ausencia de trabas, propia de todos los seres vivientes. Un águila libremente recorre majestuosa el cielo azul y dirige su vuelo, a donde quiere y como quiere.
La auténtica libertad del hombre no es esa. El hombre es libre, pero al mismo tiempo es un ser pensante. Por eso no está atado al instinto, como los demás animales.
La verdadera libertad es la interior, por la que el hombre tiene la capacidad de decidirse por si mismo. El que está en la cárcel sin libertad física puede ser interiormente más libre. A Sancho, cuando lo iban a meter en la cárcel, el carcelero le dijo: ¡A dormir a la cárcel! Sancho respondió con mucha sabiduría: A la cárcel, si; pero dormir no; esto depende de mí.
Esta libertad psicológica o interior es la que define al hombre, como el ser más grande de creación. La libertad no consiste en hacer lo que uno quiere o le da en gana..Es necesario que preceda un proceso de elección, en virtud del cual, antes de elegir sopese racionalmente lo que uno quiero, fundamentándola en motivos, razones, fines etc.. Los horizontes de la elección pueden ser muchos y variados.
Por esto, la libertad empieza desde el momento, en que me decido por alguna de las posibilidades, que se me presentan. Elección la hago mía, la acojo y me comprometo con ella y me obligo a realizarla. La elección la hago, sin que nadie me la susurre por debajo, como una decisión mía y personal. También podría haber rechazarla.
Cuando el hombre hace una elección arbitraria y caprichosa, su libertad queda nublada, porque ha perdido la racionalidad. Las elecciones hechas sin reflexión, por puro hedonismo y egoísmo, terminan destruyendo a la persona y le hacen voluble e inestable.
Por esto, cuando las elecciones son periféricas y no llegan a estar en las profundidades del ser personal u en su núcleo, la opción no es fundamental. El menor soplo de aire se la lleva.
En nuestra vida puede haber una opción fundamental, que de un sentido profundo a nuestra vida y la siga dirigiendo durante toda la vida.
Ella va alimentando los actos y las aptitudes de cada día. Estas elecciones se transforman en algo consustancial con el propio sujeto, porque son como una luz, que ilumina los senderos de nuestro existir. Un médico, que por vocación, de joven, decidió seguir este camino, está marcando, a partir de este momento, unos nuevos horizontes en su vida. Su existencia, a partir de este momento, ha seguido un nuevo rumbo.
Es verdad que esa opción se puede romper o se puede atenuar, si no va alimentada por las elecciones diarias que la siguen reforzando. Si un rosal no se abona y riega, no echa flores. Esta libertad profunda y radical los psicólogos la llaman esencial.
No obstante una opción o elección esencial tiene sus dificultades, o por falta de claridad o indecisión en la persona o porque el sujeto se resista a aceptarla, ya que le supondría muchos sacrificios en su vida. Pero, cuando se ve clara la elección, no hay vuelta atrás.
La elección tiene que estar fundamentada en un deber ser, en unos valores, que son los que dan sentido a la vida. Ahora esta elección, la contemplamos desde el deber moral. Hay valores, que se imponen al hombre: La verdad, la justicia, hacer el bien, la solidaridad, el amor, la compasión etc. Cuando la libertad se siente atada a estos valores, es más libertad. Estos son los hombres de grandes convicciones, que tanto nos admiran. Cuando elegimos el bien frente al mal, nuestra libertad es más libertad.
Cuando vivimos en la superficialidad, en lo periférico, en la trivialidad y todo nos parece bueno, el relativismo se apodera de nosotros, somos marionetas, que van de flor en flor.
Cuando somos capaces de dar sentido a nuestra vida, se produce una unidad existencial inamovible. Han sido capaces de asumir los grandes valores en su vida. Siempre he admirado a Francisco de Asís. Lo dejó todo por Jesucristo, hasta el vestido que le dejó su padre; rompió todas las ataduras y ha sido el hombre más libre de toda la historia humana.
La libertad, en su elección, tiene siempre un abanico de posibilidades muy legítimas. La libertad no está encerrada en una dirección. Los caminos, las llamadas o vocaciones, que se abren son casi infinitas. Cada uno un día recibirá una llamada, y de acuerdo con esa llamada, se bajará de su caballo, como hizo Pablo de Tarso, para seguirla en su libertad.
Es necesario conquistar cada día la libertad y dejar las cadenas que nos atan.
Es el problema del hombre actual, está tan instalado en el placer, en el hedonismo, en el bienestar. No se siente llamado a la aventura de elecciones solidarias, abnegadas y sacrificadas. Es el mundo de la fragilidad, de la filosofía débil, de la carcajada fácil, de no complicarse, o de las drogas evasivas. Los padres dejan que los hijos hagan lo quieran, sin hacerles ver en el diálogo, que el trabajo, el esfuerzo, el mérito, y el sacrificio los hará fuertes como una roca, que no se la lleva el viento. Con su actitud pasiva están favoreciendo la vaciedad de sus vidas, el nihilismo en sus ilusiones, la rebelión y la comodidad.
La libertad, que la revolución francesa puso en un altar y el liberalismo filosófico y político la trasformaron en una bandera de guerra. El cristianismo la defendió siempre, porque ella estuvo presente en nuestra cultura. Fue una pena, que se gritara esta palabra envuelta en un odio a lo religioso. A la libertad no se le puso límites, y todo estaba permitido.
Los límites de la libertad.
El hombre, en su paso por el mundo, encuentra muchos obstáculos o barreras, que limitan su libertad. Tiene miedo a perder el trabajo, miedo al poder, miedo a los padres, y miedo a ser perseguido etc.
El hombre se ve manejado. Los medios de comunicación lo manipulan, porque mienten, cambian, desfiguran, o matizan una noticia. Decía Ortega que el hombre masa, especialmente en el plano político, se ve expuesto a ser dirigido, cuando la radio, la televisión, y la prensa tienen una sola voz, ya que el que posea o controle todos los medios, controla los pensamientos de los ciudadanos.. Evidentemente la libertad de elección del voto, se va al traste.
La libertad, decía el jurisconsulto romano Ulpiano, es la más preciada de las cosas y no se pude comprar con dinero. En esta sociedad materializada, la libertad, se vende muchas veces por dinero. Estas son las grandes esclavitudes del hombre actual.
Las libertades políticas
El hombre moderno, gracias al liberalismo, ha hecho aflorar una serie de libertades políticas, que fueron recogidas en la Declaración Universal de los derechos humanos (1948):
Libertad y democracia
En los siglos XIX y XX, el liberalismo ha insistido sobre todo en el concepto de libertad. Todos los politógos y economistas, desde Adam Snith, han instalado la propiedad privada y la libertad en el centro del sistema democrático.
La han defendido a toda casta, ya que gracias a ella el hombre puede defender mejor su libertad. Quien tiene bienes, no está sujeto al capricho de los poderosos. Es más libre. Tambien lo decía León XIII en la Rerum Novarum. Hoy en día la cualificación técnica, que adquiere un hombre, es en cierto sentido una propiedad, que le libera de muchas esclavitudes y dependencias Me decía un viejo muy sabio, que quien controla el bolsillo, controla la libertad. Muchas veces me acuerdo de aquella película que se llamaba el silencio de los corderos. Aunque estemos en el siglo XXI, todavía existen estas esclavitudes.
Hay muchos silencios, muchas cobardías
Montesquieu terminó de perfilar la teoría de los tres poderes, precisamente buscando que en este mundo existiera más libertad. Percibió, que si el poder legislativo, ejecutivo y judicial estaban concentrados en la misma persona, como sucedía en el antiguo régimen, el poder se trasformaba en totalitarismo. Estando separados, los tres poderes se controlaban mutuamente, ya que el ejecutivo estaba sujeto al legislativo y judicial, y estos al legislativo. Con el presupuesto, de que todos son iguales ante la ley, la corrupción se hacía muy difícil. Un ministro corrupto podía ir a la cárcel y el ciudadano más humilde, tenía que ser juzgado de acuerdo con la ley, no según los caprichos de quien detecta el poder. No obstante, los partidos procuran ellos nombrar a los jueces y a los miembros del ejecutivo, burlando la norma de Montesquieu. Con lo cual hay menos libertad y menos democracia. El poder no quiere la libertad, porque el hombre libre dice la verdad y la verdad en ocasiones muerde.
Cuando el sujeto carece de los medios para ser feliz, cuando falta la igualdad de oportunidades, hay menos libertad política en el sujeto
La pobreza, la enfermedad, la necesidad hacen más precaria nuestra elección y por consiguiente la libertad. El dinero y la riqueza le hacen más dueño de su destino.
La pobreza extrema es un grave obstáculo para la libertad en todos los órdenes.
La libertad se vive más fácilmente en comunidad que en la soledad.
Para terminar quiero hacerlo con unas palabras de Alexis Torqueville en su viaje a Estados Unidos: Todos los que aman la libertad deberían apresurarse a llamar a la religión en su ayuda,…porque deberían saber que no se puede establecer el reino de la libertad sin las buenas costumbres, ni crear las buenas costumbres sin la fe
Por esto la laicidad de la que estamos hablando, teniendo como base nuestra apertura a los trascendente, nos situará en mundo de valores y en un mundo de hombres esencialmente libres, que será capaces de hacernos un mundo más feliz, más humano, más justo y menos manipulado..

TOLERANCIA
Otro de los valores de los que más se habla en el mundo actual es de la tolerancia y el respeto.
[5] De este tema ya habían hablado los filósofos griegos. Pero fueron los liberales los que de una manera sistemática trataron el tema. John Locke, en su carta sobre la tolerancia, ya decía en su tiempo, que el magistrado no debe tolerar ningún dogma adverso o contrario a las sociedad humana o a las buenas costumbres. Voltaire, a pesar de ser un intolerante, tiene un tratado sobre la tolerancia. La tolerancia se puede ver desde distintos prismas, bien sea político o religioso o bien entre la relación de unas personas y otras. La tolerancia mutua en las sociedades pluralistas o multiculturales es muy necesaria.
La tolerancia correcta no nos lleva al indiferentismo religioso y a que todo los dé igual en el plano moral.
La tolerancia en un mundo en que los hombres se odiaban, se perseguían, se mataban y torturaban, simplemente por opinar de manera distinta, fue una buena invención. Los cristianos olvidamos que Cristo fue tolerante con la mujer adultera frente a la intolerancia de los judíos, que querían apedrearla.
El concepto de tolerancia no deja de ser complejo. La tolerancia en su mínima acepción se confunde con lo permisible. Te permito esto o te soporto aquello, porque soy muy tolerante. También se puede confundir con la indiferencia, que mantengo de una manera pasiva a alguien, que discrepa de mí. Para otros la tolerancia es vulgarmente callar o guardar silencio por miedo a unas represalias..
En ocasiones se toleran las impertinencias o las agresiones del otro, porque no me encuentro con fuerzas para oponerme a sus intransigencias. La tolerancia en este caso, aunque no siempre, es cobardía, no deja de ser un chantaje o una rendición. A nadie se le puede pedir el martirio. No obstante el silencio del agredido, es muchas veces una bofetada para el impertinente. El silencio de los corderos reina en el mundo gracias a esta tolerancia zurcida por la cobardía.
En sentido especulativo más estricto respetar lo que otro piense, respetar sus derechos y obligaciones, admitir que el otro tenga un pensamiento político o religioso distinto al mío; tolerar una ideología y unos comportamientos morales distintos de los que yo profeso. En teoría es fácil entenderlo. En la práctica es más difícil practicarlo.
La tolerancia tiene sus límites.
No puedo ser tolerante con los que no cumplen las normas dadas legítimamente por la comunidad para la convivencia cívica. No puedo tolerar que se robe o mate. Con quienes pasan esa línea, la sociedad no puede ser tolerante. Santo Tomás se preguntaba, ¿Hasta donde se puede tolerar a un tirano o por el contrario estamos autorizados a levantarnos contra él?
La intransigencia y los fundamentalismos son lo contrario de la tolerancia. El nazismo, las dictaduras y el estalinismo amordazaron la tolerancia. Los totalitarismos y las teocracias fundamentalistas truncan la tolerancia. La tolerancia tiene una frontera, ya que hay valores, cuya conculcación no podemos permitir. ¿Puedo tolerar el mal?
En ocasiones la tolerancia puede llegar a ser tan laxa, que quiere justificarlo todo, ya que, al no haber valores absolutos, todo es lícito o bueno. Soy libre o estoy avocado a una libertad sin límite y los demás tienen que respetar mi libertad. Para ellos todas las culturas y cosmovisiones son buenas. Hay que admitirlas. La tolerancia en este caso es un absoluto. Sin embargo hay que ser tolerante con las leyes positivas, aunque tu conciencia te diga que no son justas.
Decía León Finkielkraut, en su libro La derrota del pensamiento, dice:
¿Que en una determinada cultura se infringen castigos corporales a los delincuentes, que la mujer estéril es repudiada y la mujer adultera condenada a muerte, el testimonio de un hombre vale como el de dos mujeres, la hermana sólo obtiene la mitad de los derechos sucesorios entregados a su hermano, se practica la escisión, los matrimonios mixtos están prohibidos y la poligamia autorizada? Pues bien, el amor al prójimo ordena expresamente el respeto de esas costumbres. Es la tolerancia como valor absoluto.
Con este principio habría que ser tolerantes con los que admiten la poligamia o matan a los niños deformes o a los viejos que ya no nos sirven. Dicho de otra manera hay que hablar con los intolerantes, porque la tolerancia es un valor absoluto, aunque de antemano sepamos que no se bajan de su postura o sigan matando. La línea que separa el bien del mal es tan difusa, que todo es bueno, siempre que sea producto de la libertad. Ya no existe la verdad, sino muchas verdades. Todo es relativo, todo cambiable. Debo ser tolerante, aunque en una democracia tengo el derecho a posicionarme.
El positivismo no admite normas previas, sólo existe una fuente de derecho, el consenso, según el adagio latino: Auctoritas, non veritas facit legem. Una actitud muy parecida es sostenida por Richard Rorty, como dijimos anteriormente. Para él en una sociedad democrática y liberal no pueden existir valores absolutos o principios incuestionables, ya que el valor representa un serio peligro para la libertad. Por este motivo democracia y relativismo deben estar íntimamente unidos, ya que de lo contrario no existe la laicidad. Es la mayoría la que señala el camino a seguir, constituyéndose de esta forma como criterio último de moralidad. En la filosofía no hay que cuestionarse la búsqueda de la verdad o del bien, ya que la metafísica ha muerto. Si Dios también ha muerto, podemos concluir que todo está permitido. Si no hay barreras o límites para la libertad, caemos en el nihilismo más absoluto. La justicia, el amor, la bondad, la belleza son inasequibles. En lugar de la razón da la impresión, que reina el absurdo. No se piensa que pueda haber arbitrariedad en esta postura. Para ellos la creencia en algo es intolerancia potencial.
Para el pensamiento débil defendido por Vattimo no hay certezas únicas ni verdades intocables, ya que para él se ha derrumbado lo absoluto, El pensamiento ha muerto. De ahí nace la defensa del multiculturalismo en su relativismo nihilista.
En una sociedad multicultural hay que ser muy tolerantes con la diversidad de religiones y costumbres, pero también tiene un límite, y es el respeto a unos valores universales vigentes para todos, incluso en un multiculturalismo y la contrapartida de la reciprocidad en la tolerancia. Sería necesario un camino de diálogo para ponernos de acuerdo. Si no es así terminaremos desintegrándonos El exponer públicamente nuestras opiniones y el defenderlas, no es ser intolerantes.
Hay una paradoja, ya que muchos defienden a gritos la tolerancia, pero en la práctica son intolerantes, ya que, cuando las urnas no le dan la razón, acuden a la calle, al griterío, a la calumnia o a la mentira.. El tolerante es pacífico, comprensivo, y dialogante. La guía del tolerante es la verdad frente a la mentira. Defender la verdad no es ser intolerantes, aunque a veces es difícil encontrar la verdad. La guía del tolerante es la caridad, como dice San Pablo.
Otros, desde una intransigencia más radical, dirán que el error no tiene derechos o a lo sumo hay que tolerarlo en el plano individual, aunque haya que luchar contra el error.
Tolerancia y razón van unidas. Tolerancia sin razón se avienen mal y nos llevan al vacío y al nihilismo. Una civilización, a la sombra de la tolerancia, puede terminar desintegrándose, porque ha perdido el sentido y el rumbo, ya que no hay valores, que la cimienten. Todo es bueno. La mentira a sabiendas termina creando odio, rencor y terror. El amor al otro es tolerante, comprensivo, dialogante, y busca la paz sobre la confrontación. La actitud correcta es el diálogo respetuoso y sincero, lo cual no puede confundirse con la indiferencia ante el bien y el mal.
[6]
La tolerancia pide la reciprocidad. El mundo árabe fundamentalista pide mucha tolerancia para el culto musulmán, cuando vive en Europa. En sus naciones de origen no son tolerantes con nadie.
¿Esta tolerancia se debe extender también a las costumbres, a las instituciones, a los gustos personales, a los comportamientos sexuales distintos en diversas culturas? La moral social, las costumbres, los modelos de sexualidad en muchos aspectos pueden tener variaciones en las diversas culturas. El burka y el velo de los árabes, la prohibición de comer carne de cerdo, el papel de la mujer etc...Es evidente que muchas costumbres no van en contra de esos principios generales, que pisotean la dignidad de la persona y hay que hacer un gran esfuerzo para comprenderlos y respetarlos. Es evidente que en virtud de esta ética universal no se podría permitir la poligamia.
La filosofía griega ya admitía la existencia de unos valores, previos a las leyes positivas, con motivo de la rebelión de Antígona contra su tío Creonte. Para ella existía una ley dada por Zeus, que vale más que cualquier ley del Rey, ya que éste estaba sometido a ella.
Aristóteles, en su Etica a Nicómano hace la distinción entre lo justo, que se establece en la polis y lo justo ex natura. La misma naturaleza humana, por la que el hombre es hombre, le lleva al descubrimiento de la ley natural.
La mentalidad cristiana se impregnó de la filosofía griega y estoica. Pablo adoptó el lenguaje existente en el medio ambiente judío. En la carta a los Romanos dice: Cuando los gentiles que no tienen ley (mosaica), hacen por naturaleza (fisei) lo que la ley exige, son una ley para sí mismos, aún cuando no tengan ley (Rom. 2, 4). Tomas de Aquino sigue la tradición aristotélica, afirmando que la ley natural es ordinatio rationis, aliquid a ratione constitutum, esto es, el hombre es la ley de si mismo. (I, II 94, 4). En este sentido la ley natural no queda reducida al marco de la naturaleza humana en un sentido biológico. El fundamento nace de la misma racionalidad de la ley natural y el hombre la descubre en la intimidad de su conciencia.
Los teólogos españoles del XVI (Vázquez, Molina) dieron una gran importancia al concepto de la racionalidad. Prepararon el camino para que Groccio pudiera decir que son posibles unos valores absolutos naturales "etsi Deus non daretur (De iure belli et pacis). Doctrina, que fue admitida por la ilustración con sus limitaciones, ya que la escolástica amplió indebidamente el campo de la ley natural. En nuestra civilización occidental siguen teniendo vigencia estos mismos valores, que han pasado a los códigos de las Naciones Unidas: La solidaridad, la vivencia del amor, hacer siempre el bien, buscar el bien de la persona, el valor absoluto de la persona, amar al hermano y prójimo, trabajar por la justicia, ser sinceros sin engañar al hermano, ser sembradores de la paz, erradicar la violencia, respetar la vida, sacrificarse por los otros. Defender en una democracia la libertad de pensar y hablar, la tolerancia, la convivencia, la igualdad fundamental de todos los hombres. Juan Pablo II repetía el imperativo cristiano: No te dejes vencer por el mal, antes bien vence al mal con el bien. En la convención de los jefes europeos tenida el 14 de septiembre del 2000 se aprobó un proyecto. En el preámbulo se decía: En la conciencia de su herencia religiosa-espiritual y moral, la Unión se fundamenta sobre valores indivisibles y universales del ser humano: La libertad, la igualdad, la solidaridad. Uno de los redactores del proyecto, Günther Hirsch, afirma que estos derechos no son creados por el legislador ni concedidos por los ciudadanos, sino que más bien existen por derecho propio y han de ser respetados por el legislador, pues se anteponen a él como valores morales. Salvador de Madariaga decía: Sócrates enseñó a Europa la libertad de pensamiento; Jesucristo el respeto a la libertad humana…Europa no es sólo un mercado común; es también y sobre todo, una fe común y el precio del hombre y de la libertad.



[1] En la presentación de su libro “40 preguntas sobre la guerra civil española, publicado en la Esfera de los libros, en una entrevista que le hacen en ABC, el 22 del 11 de 2006.
[2] Mensaje en la jornada mundial de la paz del 8 dic.2006.
[3] Discurso a los juristas, 9 diciembre de 2006.
[4] Entrevista en el diario la Republica sobre el laicismo:

[5] J. Razinger, Fe, verdad y tolerancia, Sígueme, 2005. p. 183. J. Razinger, Verdad, valores, poder, Rialp, p. 81.
[6] GS., 28

viernes 27 de marzo de 2009

LA LAICIDAD EN FRANCIA


LAICIDAD EN FRANCIA

En esta ciudad secular nace el concepto de laicidad con distintas caras, esto es, se puede entender de muchas maneras, según sea la relación, que el Estado tiene con la religión. Podemos hacer el siguiente esquema que nos ayudará a comprender mucho mejor el problema.
Las relaciones entre la religión y los gobiernos, de una manera global podemos resumirlas en este esquema, que desarrollaremos posteriormente punto por punto.

1. La laicidad en Rusia. Se trata de un laicismo ateo, con una dictadura, que quiere suprimir la religión.
2. La laicidad en el nacismo. Es un laicismo ateo, cuyo Dios y religión es la raza aria. Es un totalitarismo en el que no cabe la libertad religiosa.
3. La laicidad en Inglaterra y en Suecia: Estado confesional con libertad religiosa. Hay un gran respeto a todas las religiones.
4. En Arabia Saudi: Teocracia fundamentalista. Confesionalidad religiosa, sin libertad religiosa. Estado totalitario.
5. En Francia, laicismo, con libertad religiosa, cuyo concepto en la actualidad está evolucionando.
6. En España, Italia, Alemania, Portugal etc.: Estado aconfesional, con libertad religiosa.. Estado democrático, con tendencias en algunos de ellos a un laicismo más o menos radical.

Etimología
La palabra laico era lo opuesto a clérigo en el antiguo derecho canónico.
Posteriormente, cuando los Estados, se separaron de la Iglesia, se empezaron a llamar laicos, confesionales o aconfesionales.
La palabra griega, laos, es la que ha dado origen a una serie de palabras, que han ido perdiendo su sentido originario, y en el decurso del tiempo han adquirido unos matices distintos. Durante la exposición, los iremos matizando.
Laico, en latín laicus, que es el término de donde derivan directamente estas palabras.
Laicidad, en latín laicitas
Laicismo, laicismus en latín
Aconfesional (sin confesión religiosa) es el estado que no profesa ninguna religión
También, aunque con significados distintos se habla de secular, secularismo, secularización, secularidad. Aunque sus significados son distintos hay una cierta unidad ideológica con los anteriores.
La palabra laicismo proviene originariamente de laicos, derivado de laos, que significa pueblo. En el derecho canónico es lo opuesto a clérigo. Laico era el que estaba en el siglo (secular) frente a clérigo que vivía en el ámbito de lo religioso. El significado evoluciona, por influjo de la Ilustración, y se entiende como opuesto a lo religioso, o, lo que es lo mismo, hay dos mundos, el laico (la sociedad civil) y el religioso, separados, cada uno con una dinámica propia y distinta. Con lo cual se supera la teocracia del antiguo régimen, donde el altar y el trono estaban íntimamente unidos. El concepto primario que define la laicidad es la separación entre ambos poderes, con la libertad religiosa y de cultos como trasfondo. A ello hay que añadir otros aspectos de la libertad y la tolerancia,

Significado en el tiempo

El laico o el simple fiel en la iglesia, no perteneciente ni al clero ni al estado religioso. Es un peón a pie, que vive el siglo sin haber recibido ninguna orden sagrada ni hecho una profesión en una Orden o Congregación religiosa. En los tiempos modernos, por influjo de liberalismo, la iglesia y el estado se separaron y a partir de la Revolución Francesa. El laicismo empieza a tener carta pública en Francia.
Empezó a tener un carácter negativo, esto es, exclusión de la religión y de sus símbolos de la vida pública, mediante su confinamiento al ámbito de lo privado y a la conciencia individual. Así ha sucedido que al término laicidad, aunque se ha usado con el mismo concepto de laicismo, en el momento presente se le está dando un significado distinto. Ahora se habla de laicidad positiva frente a laicidad negativa (laicismo) (Unión de juristas católicos italianos 9 dic. 2006).

Concepto
La laicidad es una consecuencia de la separación de la Iglesia y el Estado, de la proclamación de la libertad religiosa y de la libertad de cultos. Estos son los tres principios, que definen la laicidad, con otros conceptos de los que hablaremos posteriormente.


Estado laicista.
Francia fue un Estado laicista, como vamos a ver a continuación. El laicismo es ateo o agnóstico con diversos matices, según se trate del laicismo proveniente de la revolución francesa, o tenga influencias de la masonería o del socialismo-marxista o fascista. Su ideología es como una nueva religión, que se intenta imponer a la sociedad. Es intolerante e irrespetuoso, tanto con lo religioso como con otras ideologías discrepantes. Tiene sus dogmas, sus principios y su liturgia. El laicismo persigue a la Iglesia. Para el laicismo la fe es irracional, y no debe entrar en el debate público.
Los Obispos Franceses, que tanto han sufrido el envite de este laicismo, ya en 1945 decían a este propósito: Si por estas palabras se entiende proclamar la soberana autonomía del Estado en su dominio del orden temporal, su derecho a regir sólo toda la organización política, judicial, administrativa, fiscal, militar etc. declaramos netamente que esta doctrina es plenamente conforme con la doctrina de la Iglesia. La laicidad del Estado puede ser entendida en el sentido de que, en un país dividido por las creencias, el Estado debe dejar a cada ciudadano practicar libremente su religión. En este sentido también es conforme al pensamiento de la Iglesia



La palabra laicismo no aparece hasta 1946. Hasta el 1905 no se habla de la separación entre la Religión y el Estado, aunque este concepto está implícitamente incluido en el Estado laico.

El concepto de laicidad en Francia, ha tenido diversidad de acepciones. Al principio de la Revolución Francesa se hablaba de estado laico, entendiendo por ello la separación entre la iglesia y el estado, en contraposición al antiguo régimen, en que el altar y el trono estaban unidos. Con esta separación se venía a indicar la autonomía del poder político frente a lo religioso y la independencia de la Iglesia frente al poder político. Esta separación tenía un trasfondo ideológico: La Iglesia no debía influir en la actuación pública gubernativa, ya que éste era de por si autónomo y suficiente para darse las normas que considerase oportunas..La Iglesia para los jacobinos quedaba reducida a lo privado. Esta laicidad-separación se fue trasformando en un odio a lo religioso, ya que para ellos la Iglesia era una anticualla, una inmovilista, un enemigo del progreso y lo que había que hacer era destruirla o enclaustrarla en el silencio de los templos. Se trata de una ideología, de un ethos, de una concepción de la persona.
Este concepto de laicismo no se aplicó en EE.UU. a pesar de ser el Estado laico. El pueblo americano comprendió, que en aquella multiplicidad de grupos, que formaron aquel Estado laico, la religión era como el alma, que aglutinaba aquella variedad. Incluso en la actualidad, hemos visto como Obama tenía el nombre de Dios con mucha frecuencia en sus labios. En Norteamérica, nación joven, y formada por una oleada diversa de emigrantes, la religión fue para ellos un signo aglutinador en la diversidad. Las ideologías de los jacobinos no se habían infiltrado en su tejido social, siendo lo religioso como el alma de la nueva patria. En Francia el Catolicismo, que había convivido con la monarquía en el antiguo régimen, tenía sus grandes enemigos en los filósofos de las luces para los que el cristianismo era una sociedad fanática, oscurantista, retrasada, etc., que había que destruir
Unido a este concepto están la libertad de conciencia, la libertad de expresión, la libertad religiosa y la libertad de cultos. Las dificultades en el derecho positivo sólo aparecen, cuando éstas salen de la esfera privada a la pública, como iremos viendo. La gran batalla se da en la enseñanza, ya que los revolucionarios están convencidos de quien maneja la enseñanza, maneja las conciencia. Esta lucha va a durar dos siglos.

Cuando se acerca uno a todo esta problemática, de la que sólo se tienen conocimientos desestructurados, se queda admirado y perplejo de que en estos dos siglos, hayan surgido las utopías más grandes de la historia, acompañadas de tanta sangre y muerte. La utopía de la revolución francesa, que proclamaba la libertad, la igualdad y la fraternidad, suscitó muchas esperanzas y muchas ilusiones. Era un mensaje muy cercano al cristianismo, pero nació sin Dios y quedó a la intemperie. La libertad proclamada, no fue respetada en la práctica. La igualdad deseaba, es verdad que rompió barreras, pero también terminó sembrando abismos. La fraternidad fue un mito, porque los muertos sembraron los caminos de Francia. Las otras dos utopías, el fascismo y el marxismo idolatraron a la raza y a lo colectivo, pero sin Dios, sus utopías compartidas por miles de hombres, fueron hojas secas de otoño, que las arrastraron los fríos y los aires de la tramontana.

La historia es la maestra de la vida. Me gustaría que aprendiéramos del pasado, para programar un futuro distinto.
La laicidad en una democracia está unida a la libertad religiosa, de conciencia y de opinión. Si un Estado democrático no la admite la libertad religiosa, se trasforma en un déspota. Esta libertad es posiblemente el derecho más importante del hombre, ya que, si anula su dimensión trascendente, el hombre queda mermado en su esencia. Aunque la libertad religiosa es un derecho inherente al mismo ser personal, si no tiene el respaldo público y la defensa de un Estado soberano, democrático y laico, no se desarrolla en su plenitud. La libertad ha sido el concepto más querido por el liberalismo. Esa libertad, casi idolátrica, no podía admitir a un Dios, que la limitara. Volveremos sobre el tema en otro lugar.

Íntimamente ligado a este tema está la laicidad-tolerancia, unida a la libertad religiosa, ya que en una sociedad plural, es necesaria la convivencia, para vivir en paz y orden los unos con los otros. Es necesaria la separación de la religión y del estado y que éste sea neutral, ante lo múltiples opciones religiosas que se pueden dar.

Desde la revolución francesa hasta nuestros días se han ido articulando distintas y diversas opciones en este comino, como vemos a continuación. Ha habido tensiones, enfrentamientos, luchas etc. Tenemos que aprender la lección y comprender que el dialogo es mejor que la sangre, que la convivencia es mejor que el insulto permanente, y que la paz es mejor que la guerra, aunque no haya espadas.
Vamos a hacer un resumen de este largo camino que hemos ido recorriendo en estos dos últimos siglos.

La revolución francesa

Francia estaba pasando por muchas dificultades, y se decidió reunir a los Estados generales, que hacía mucho tiempo que no se reunían. Estaban formados por el clero, la burguesía y el pueblo. Iniciaron sus sesiones en una clara mañana del mes de mayo de 1789.

El 26 de Agosto promulgan los derechos humanos. El origen y fuente de la autoridad está en la nación francesa y no en Dios. El estado no necesita de la religión, aunque hasta el 1905 no se proclama la separación del Estado y la religión.
Es de advertir que otra declaración muy parecida se hizo antes en los Estados Unidos. Con matices y filosofías distintas. Para los Americanos los derechos provienen del Creador. Para los Filósofos de las luces, de la misma razón humana, aunque es curioso en presencia y bajo los auspicios del Ser Creador. Para los americanos la religión, en aquella complejidad de credos, es el alma del pueblo americano, ya que por la tolerancia, les lleva a vivir juntos en la variedad de creencias..

Se enuncia el principio de la libertad religiosa: No se puede perseguir a nadie por sus opiniones, ni siquiera las religiosas, siempre que su expresión no altere el orden público establecido por la ley.
Libertad religiosa tiene su límite en el orden público, Qué se entiende por orden público, deberá determinarlo la revolución. No es un derecho fundamentado en la misma naturaleza del hombre y por lo tanto previo al Estado. El Estado podrá conculcarlo, como de hecho lo hizo posteriormente.
La Asamblea proclamó la libertad, la igualdad y la fraternidad. Condenó la libertad omnímoda, ya que la libertad tiene el límite de los preceptos del Creador y los principios de la razón natural. Por esto el error no tiene derechos, sólo hay que tolerarlo. La libertad religiosa nos obliga a admitir que todas las religiones son iguales, porque todas tienen el mismo derecho; lo cual nos hace caer en el indiferentismo, relativismo y al subjetivismo por la libertad de conciencia. En este sentido no puede existir la libertad religiosa.

A pesar de estas declaraciones, muy pronto la Asamblea dejó de respetar estos derechos e incluso se transformó en un huracán devastador, que quiso terminar con la Iglesia. El conflicto estaba servido.

La asamblea aprobó el dos de noviembre de 1789 la requisa de todos los bienes eclesiásticos de la Iglesia, comprometiéndose a entregar a los obispos 12.000 francos al año y a los párrocos 1200 francos mensuales. Los Obispos y muchos clérigos se opusieron a ello. La burguesía estuvo de acuerdo, ya que esperaba la subasta de estos bienes para quedarse con ellos.

El 12 de febrero de 1790 se suprimen todas las órdenes religiosas, a excepción de las que estaban dedicadas a la enseñanza.
En la misma fecha fueron suprimidos los monasterios y conventos no dedicados a un trabajo útil. Si lo religiosos renunciaban a los votos, se les ofreció una pensión. Este movimiento revolucionario, que al principio tuvo la aprobación del clero y de algunos obispos, empezó a desconfiar de este laicismo intransigente y destructor.

Se puso en marcha la Constitución Civil del clero, con el fin de poner a la Iglesia al servicio del Estado. El 29 de mayo se presentó un proyecto en el que se abolían más de cincuenta Sedes Episcopales. Se suprimieron 4.000 parroquias y los cabildos catedralicios. Los laicos debían elegir a los Obispos, sin pedir la confirmación de Roma. Los párrocos eran elegidos en las mismas feligresías .El doce de julio aprobó esta Constitución la Asamblea, que inmediatamente fue ratificada por el Rey, a pesar de la protesta de Pio V. Con ello pretendía crear una Iglesia nacional, manipulada por los revolucionarios. Con esta norma empieza a abrirse un abismo entre la Iglesia y los revolucionarios.

Ante las protestas de muchos obispos y clérigos, que empezaban a desmarcarse masivamente de la revolución, se les exigen el juramento de fidelidad. En octubre de 1791 son declarados sospechosos los que se niegan a hacer el juramento.

Francia entra en guerra con Austria y tiene serios reveses en 1792.

El 14 empiezan los clérigos a emitir el juramento con esta fórmula: Juro ser fiel a la nación, defender con todas mis fuerzas la libertad, la igualdad, la seguridad de las personas y de la propiedad, y morir si es necesario por el cumplimiento de las leyes
.
El 20 septiembre de 1792 la Asamblea proclama el carácter laico del Estado y aprueba el divorcio civil. Aunque esta declaración estaba proclamada por los hechos, ratifica con mucha más claridad, que se trata de un estado laico o más bien laicista, ya que había roto totalmente el diálogo con la Iglesia. La ruptura se estaba trasformando en un abismo.

A finales de septiembre de 1792 el Estado prusiano tomó la fortaleza de Longwy y amenazó a Verdún, la última línea de defesa antes de llegar a Paris. Muchos clérigos que se habían negado a prestar el juramento fueron encarcelados, por temor a que se unieran a los prusianos. Tres obispos y 120 sacerdotes fueron sacados de las cárceles y asesinados.

Dentro de la Iglesia se había producido una fractura, entre los obispos, que no habían hecho el juramento y los juramentados, que se llamaban obispos constitucionalistas. La misma división se produjo entre el clero. Los obispos constitucionales nombrados por el pueblo y los sacerdotes juramentados no eran recibidos por los feligreses en las parroquias.

Otro paso adelante

Siguiendo la línea de Rouseau, proclamaron la religión civil de carácter panteísta: Sin Dios, con sus credos, su liturgia, sus cultos, su moral. Mirabeau escribió en 1792: La declaración de los derechos humanos se ha convertido en un evangelio político y la Constitución en una religión por la que el pueblo está dispuesto a morir. Pretendían un hombre nuevo. La palabra ciudadanía llenaba sus labios. Muchos municipios empezaron a llamarse libertad, igualdad y fraternidad. Se cambiaron el nombre de las calles, que tenían nombres de santos.

De las mujeres que iban a misa decían: Vosotras, vosotras, zorras malditas, sois sus putas (del clero), sobre todo las que asistís a sus malditas misas y escucháis su cháchara..

Los domingos fueron abolidos y se hicieron tres semanas de diez días al mes. En 1793 trasformaron la catedral de Notre-Dame en un templo de la diosa razón, consagrado a la Filosofía. En los pueblos los templos se convirtieron todos ellos en templos de la razón.
El 21 de enero de 1793 fue ejecutado en la guillotina por alta traición el Rey Luis XVI. La muerte del Rey conmocionó a toda Europa.

Tocqueville describe este proceso de esta forma: Como la revolución parecía proponerse la regeneración del género humano más aún que la reforma de Francia encendió una pasión que las revoluciones políticas más violentas nunca había sido capaces de inspirar. Produjo conversiones y generó propaganda. Asumió así al final, aquella apariencia de revolución religiosa que tanto asombró a sus contemporáneos. O se convirtió ella misma, más bien, en un nuevo género de religión, una religión incompleta, ciertamente, sin Dios, sin ritual y sin vida después de la muerte, pero una religión que sin embargo, como el Islam, inundó la tierra con sus soldados, apóstoles y mártires.

Mientras el nuevo sacerdocio político celebraba sus fiestas en la nueva religión, el clero se desmoronaba. Muchos se secularizaron, y otros se prestaron al juego de los revolucionarios, Durante el invierno de 1792-3 un tercio del clero bajo y tres cuartas partes de los Obispos marcharon al exilio, entre 25.000 y 30.000 mil. La mayoría fueron a Inglaterra. Los obispos y los sacerdotes juramentados eran mal vistos por el pueblo, Un cura decía del Obispo de Rennes no es más obispo que un perro. Varios clérigos franceses estuvieron en Jaén. El Cabildo les ayudó económicamente.

Ante tantos atropellos surgió el levantamiento de la Vendée el doce de marzo de 1.793. Un ejército formado por católicos y monárquicos, se reveló contra los revolucionarios, pero fueron aplastados por las fuerzas revolucionarias, que fueron arrasando todo lo que encontraban en su camino: Niños, ancianos, y mujeres etc. Sólo en Lion habían sido ejecutadas más de dos mil personas. El General Turreau mandó: Todos los bandidos a quienes se encentre con armas en la mano, o se sospeche que las hayan llevado, se les pasará a filo de bayonetas. Se actuará del mismo modo con las mujeres, los jóvenes y los niños. Ni siquiera las personas solamente sospechosas se librarán. Todas las aldeas, villas y pueblos y cuanto pueda quemarse, se entregará a las llamas.

Un oficial de ejército, en una carta de enero de 1794 le decía a su hermana: Por donde quiera que pasamos llevamos las llamas y la muerte. No se respeta ni la edad ni el sexo. Aquí uno de nuestros destacamentos quema una aldea, un voluntario mata a tres mujeres con sus propias manos. Es horroroso, pero la salud de la república es un imperativo urgente. ¡Qué guerra! No hemos visto un solo individuo sin dispararle. Todo está sembrado de cadáveres. Las llamas hacen estragos por todas partes.

Murió un tercio de la población con una brutalidad no vista en la historia.
Solzhenitsin, cuando dejó Rusia, vino e ver esta religión, que era un espejo de las barbaridades que él había visto en su propia patria.

El directorio
Entre 1795 y 1799 Francia estuvo gobernada por un directorio de cinco hombres. Se mostraron tolerantes con la Iglesia, que estaba muy dividida entre los que firmaron la constitución y lo que no lo hicieron, que había vuelto del destierro.
El estado sigue siendo laico En 1797 accedieron al poder los anticlericales. Impusieron de nuevo el juramento al clero como señal de odio a la monarquía. Se prohíbe la indumentaria clerical en público, no se permiten las procesiones y los actos del culto al aire libre; enmudecen las campanas, y la manifestación pública de las imágenes.
Intentó revitalizar la religión republicana, con poco entusiasmo por parte del pueblo.

Las tropas francesas invadieron en 1788 los Estados Pontificios, llevándose al Papa Pio VI al cautiverio y al destierro. Al morir el Papa con gran desprecio pusieron en su tumba esta inscripción: Conte Angelo Braschi, que ejercía la profesión de Pontífice.

De los 762 clérigos, que se negaron a prestar el juramento, la mayoría murieron apiñados en un barco camino del destierro. Los obispos disminuyeron de 83 a 25 entre 1792 y 1795.
El laicismo seguía avanzando y quería terminar con la Iglesia.

Napoleón Bonaparte

Después de un golpe de estado del 9 de noviembre de 1799 fue nombrado cónsul. En 1802 Cónsul vitalicio. En 1804 Emperador de los franceses., siendo coronado, con la presencia del Papa, el 3 de diciembre. Fue el genio más grande de estratega militar. Con Napoleón, hombre pragmático, van a cambiar las cosas en relación a la Iglesia. Su estrategia se entiende por estas palabras, que se comenta que dijo en 1800: Fui convirtiéndome en un católico, cuando gané en la guerra de la Vendée, haciéndome musulmán cuando me asenté en Egipto, haciéndome ultramontano, cuando me gané los corazones de los hombres de Italia. Si tuviese que gobernar una nación de judíos reconstruiría el templo de Salomón.

Con este pragmatismo estratégico comenzó a acercarse a la Iglesia. El domingo volvió a ser la fiesta de la comunidad cristiana, que los revolucionarios habían suprimido.
El nuevo Papa elegido fue Pio VII. Napoleón se propuso arreglar el gran problema que tenía Francia con los obispos desterrados. En Inglaterra había cincuenta obispos refugiados.. Después de mucho dialogo se firmó el concordato de 1801. Las líneas fundamentales de éste eran estas: 1. El Catolicismo era la religión de la mayoría de los franceses, extendiéndose la tolerancia a los judíos y a los protestantes..El matrimonio civil sigue siendo válido, aunque se admita el matrimonio religioso como libre y facultativo. Se firma el Concordato con la condición de aceptar un régimen de igualdad formal con otros cultos reconocidos. 2. El Papa tendrían el derecho a nombrar los Obispos y los obispos a los párrocos. 3. El Estado pagaría un salario a los clérigos en compensación por lo sustraído y éstos prestarían el juramento de fidelidad concertado 4. Se usaría el calendario gregoriano. Adquirió el compromiso de admitir otras religiones igual que la católica. Tuvo muchas críticas tanto de los radicales como de los conservadores y agregó al Concordato, con la protesta del Papa, unos artículos llamados orgánicos, en los que la Iglesia quedaba en manos del Estado por el placet. No se podrían celebrar Concilios sin la aprobación estatal y los contrayentes debían contraer matrimonio civil, antes del canónico. Debían dimitir treinta y ocho obispos refractarios. Se nombraron doce antiguos obispos de los constitucionales. Roma concedió la secularización a muchos sacerdotes.
Aunque no se habló en el Concordato de las Órdenes Religiosas, se permitió que algunas se incorporaran a la evangelización y dio autorización para que doscientas comunidades de mujeres volvieran a Francia. Los seminarios podían abrirse de nuevo con visto bueno del Estado.
Pio VII fue a Paris a la coronación de Napoleón el 2 de diciembre de 1804, colocándose la corona el mismo Napoleón. En resumen rompe con el radicalismo revolucionario y usa de la Iglesia con sus fines imperialistas. El anticlericalismo lo pone a raya y la Iglesia goza de más paz.
Para el Estado la Iglesia, el judaísmo y el protestantismo prestan un servicio público. El principio de subvención se extiende también a los protestantes y judíos.
En resumen Napoleón asumió los principios fundamentales de la Revolución, que intentó exportar a toda Europa. La Constitución de Cádiz tiene
muchos aspectos copiados de ella.
Con Napoleón se suavizan los conflictos entre la Iglesia y los revolucionarios, que tenían dividida a Francia en dos bloques. Los partidarios de las raíces cristianas de Francia y los anticlericales.
Napoleón desde su pragmatismo y conveniencia, en el Concordato admite que sociológicamente la religión católica es mayoritaria en Francia, aunque el Estado no sea confesional
La sociedad francesa es de hecho oficialmente una sociedad religiosamente plural. A partir de 1815, este pluralismo se va a ver definido en gran medida por el conflicto dualista que los historiadores denominan "conflicto de las dos Francias. Aunque se intenta por todos los medios que se produzca la conciliación, durante todo el siglo no dejan de suscitarse conflictos entre los anticlericales radicales y los católicos. Para unos Francia debe seguir siendo católica por sus orígenes. El catolicismo se identifica con la cultura francesa. Los otros pretenden volver a asumir los valores revolucionarios del 1789".
Abdicó en Pontenebreau en 1814. Murió el 5 de mayo de 1821.

Luis XVIII
La Europa de la restauración. El Congreso de Viena de 1814 Una lección para la historia.
En 1814, tras la derrota de Napoleón, Luis XVIII ascendió al trono de Francia, gracias al apoyo de las potencias aliadas y a la ayuda de Talleyran. Al querer enterrar algunas normas de la revolución, se granjeó muchos enemigos. Huyó desde Paris a Gante, cuando se enteró que Napoleón se había escapado de Elba. Volvió después de la Batalla de Warteloó, que terminó con los cien días de gobierno.

Intentó ser moderado. La revolución había quedado muy desacreditada. El Filósofo Hegel, a pesar de que había sido partidario de la revolución, decía desengañado en 1819: Tengo sólo cincuenta años y he vivido la mayor parte de mi vida en estos tiempos permanentemente agitados por el miedo y la esperanza, y he albergado la esperanza de que estos temores y esperanzas pudiesen cesar alguna vez. Pero debo aceptar ya que continuarán eternamente, y creo que en los momentos de depresión que en realidad empeorarán aún más.

Muchos franceses habían comprendido que el predominio de la razón, sin Dios, había culminado en el terror y en el genocidio.
Atacar a la religión conducía a la subversión y a la tiranía. La religión garantiza la libertad política, la comprensión y el diálogo entre los oponentes.
De Maistre veía la revolución como un torbellino que ha arrastrado como una paja liviana todo lo que la fuerza humana le ha puesto delante; nadie que haya obstaculizado su curso ha salido impune.

Fue un rey pragmático como Napoleón. Procuró fundir la tradición que él representa con el nuevo espíritu de los tiempos.
Intentó desmontar la escuela laicista. En una circular dirigida a los docentes les decía: Aquel que tenga la desdicha de vivir sin religión o de no ser devoto de la casa reinante tiene que darse cuenta forzosamente de que se haya en cierta medida incapacitado para ser un instructor de la juventud.
Once catedráticos de mentalidad revolucionaria fueron despedidos.
Los obispos impulsaron las misiones populares. Se prohibieron los carnavales.
El culto público salió a la calle, con procesiones, actos religiosos masivos etc
Murió el 16 de septiembre de 1824

Carlos X

Le sucedió su hermano Carlos X (1824-1830). Fue el último representante del absolutismo francés. El altar y el trono vuelven a unirse.
Intentó recristianizar la educación. La escuela primaria se pudo en manos de los Obispos y en las escuelas superiores se sustituyeron los laicos por sacerdotes
Fu coronado el 28 de mayo de 1830. Al no poder controlar la revolución de 1830 abdicó.

Luis Felipe

Le sucedió Luis Felipe (1830-1848), con el nombre de Luis Felipe I. Este era anticlerical, defensor de la revolución francesa, miembro del club de los jacobinos y militar al servicio de la convención. Le llamaban el rey de las barricadas, porque una barricada lo exaltó al reino y otra lo expulsó del trono. Se refugió en Inglaterra. Su reinado fue una vuelta de los anticlericales.

LA SEGUNDA REPUBLICA (25-2-1848 al 2-12-1852).

El 4 de noviembre de 1848 se publica la nueva Constitución y Carlos Luis Napoleón Bonaparte se presenta como candidato a la Presidencia. Es nombrado presidente de la República, después del derrocamiento de la monarquía, gracias a los muchos votos que tuvo. El pueblo francés quería el orden y la paz y estaba cansado de los revolucionarios. Se erigió en Defensor de la tradición y de la civilización católica.
El Rey Luis Bonaparte, ante el temor de que ganaran las elecciones, los revolucionarios, ordenó un golpe de estado. Un centenar de diputados fueron hechos prisioneros, Se detuvieron 25.000 personas y 10.000 fueron desterrados a Argelia. Un año después se convirtió en el emperador Napoleón III.
Al nuevo gobierno los revolucionarios lo llamaban un burdel bendecido por los obispos.
La ascensión de Napoleón III al poder fue motivada por el gran apoyo popular que tuvo en Francia, que estaba cansada de la inseguridad y de los atropellos de la revolución.

Las ideas de Burke, De Bonalld y De Maistre, que mantenían que la religión era garante de la estabilidad social, era admitidas por la mayor parte de la nación.
Hasta el mismo Voltaire llegó a decir: A mí me gusta que mi abogado, mi sastre, mis criados y mi esposa crean en Dios, porque podré esperar así que se me robe con menos frecuencia y me pongan cuernos menos a menudo

La mano dura de Napoleón sumió a los políticos en el silencio y en el miedo.
Aunque la burguesía estaba muy influenciada por Voltarite y Rouseu, apoyaron a la Iglesia por miedo a los revolucionarios. Decía un clérigo a su Obispo: Nos ayudarán como un contrapeso a doctrinas que temen y como una especie de policía espiritual, llamada a conseguir el respeto a las leyes que les benefician.

Se produce un abismo entre esta nueva derecha y la izquierda liberal y anticlerical. La lucha se entabla principalmente en el terreno escolar. La escuela se da a la Iglesia o se pone bajo la vigilancia de ella con la ley Falloux de 1850.

Torqueville fue muy crítico con esta situación.: Me entristece y perturba inmensamente ver en tantos católicos esa aspiración a la policía, al censor y a la cárcel.
Siendo ministro de educación Foertoul, los profesores irreligiosos fueron fueron excluidos de la enseñanza en las Universidades y fueron excluidos de la enseñanza secundaria 1.500 profesores.

Los enemigos decían que el reinado de Carlos X había sido católico y el actual ostensiblemente clerical.

Los librepensadores, silenciados por Napoelón, no dejaban de atacar a la iglesia, como retardataria del progreso. Decía un liberal: La ciencia se ha convertido para nosotros en una religión. Los santos seculares luchaban contra el obscurantismo religioso. Los milagros tenían explicaciones científicas. Aunque Darwin había sido enterrado en la Abadía de Westminster con exequias cristianas, fue, con su evolucionismo, una de las banderas para afianzar el ateísmo ¡No necesitamos a Dios para conocer el origen del hombre y del mundo! Se ridiculizaba el capítulo de génesis en el que se habla del origen del mundo. La biblia se había equivocado al señalar el tiempo de la creación del hombre y del mundo. La nueva geología nos lo explica todo..La polémica se acentuó con la aparición de la Vida de Jesús de Ernest Renán, en la que negaba la divinidad de Jesús. Se vendieron 50.000 ejemplares y fue depuesto en su cátedra del Collége de France. El positivismo se propone crear una moral secular y científica.

Bajo el segundo imperio en el que no se permitía la oposición política, las logias masónicas se convirtieron en importantes sedes de discusión pública.
Aparece el secularismo. Esta actividad se desarrollaba en las logias masónicas. Este secularismo, en la medida en que la burguesía pierde el miedo a la revolución y cree que la domina, se instala en la clases altas de la sociedad y en la intelectualidad,, ya que muchos dejan de ser creyentes. No obstante el hombre rural sigue siendo creyente.

LA TERCERA REPUBLICA (3 DIC. .1873)

Entre 1977-79 los Republicanos obtuvieron mayorías en la Cámara y el Senado. Estuvieron veinte años en el poder. La soberanía popular, dirigida por la razón crítica, era el camino infalible para la política. Por este motivo ellos siempre estuvieron obsesionados por la enseñanza. Para ellos los valores de la revolución eran universales e intentaron implantarlos en todo el mundo. La primera ley sobre la enseñanza la dieron el 16 de junio de 1881, imponiéndose la gratuidad en la primaria. La enseñanza debía de ser laica. La siguiente el 28 de marzo de 1882 (J.Ferry).

La marsellesa se cantaba en todos los actos políticos. Los crucifijos los retiraron de las escuelas. A Victor Hugo le hicieron un entierro civil, que costó 20.000 francos (1885), en el Panteón. Las prostitutas se vistieron de luto en el entierro. Se expulsó a las monjas de los hospitales públicos. Se construyó la Torre Eiffel como contraposición a la ultramontana iglesia del Sacré Coeur. El promotor de la reforma educativa fue Jules Ferry, masón positivista. Se expulsó a los jesuitas de Francia. Los religiosos debían adquirir el placet para continuar en Francia. Fueron expulsados de Francia 10.000 religiosos de 261 conventos no autorizados (ley de asociaciones de 1901). Las escuelas católicas no podían dar títulos universitarios. Decía Ferry: que quien controla a la mujer lo controla todo. Ella puede hacerle la vida insoportable a su marido, si desobedece a una religión en la que ella cree. Por esto creó liceos públicos femeninos para reeducar a la mujer francesa en los nuevos valores de la república frente a la religión.

León XIII
La iglesia se sentía cada vez mas cercada en Francia. En estos momentos interviene el fundador de los PP. Blancos Cardenal Lavigerie. En un discurso en Algeria, ante un grupo de oficiales, dijo que cuando un pueblo había expresado su preferencia por una forma de gobierno, ello no suponía una amenaza para las naciones civilizadas, por lo que dicho gobierno merecía obediencia. A los Obispos no agradó el brindis del Cardenal.

El Papa León XIII a los pocos días concedió una entrevista en la que afirmaba: Yo sostengo que todos los ciudadanos deberían respetar a la autoridad legalmente constituida. Todas las personas tienen derecho a sus preferencias personales, pero por lo que se refiere a la actuación, sólo puedo tratar con el Gobierno que Francia se ha dado a sí misma. La República es una forma de gobierno como las demás.

En la entrevista puso como ejemplo a los Estados Unidos: Mire los Estados Unidos de América. Tienen Vds. allí una República que cada día es más fuerte(..)y eso a pesar de una libertad sin trabas. ¿Y la Iglesia católica allí? Pues se desarrolla y florece, No tiene ningún problema con el Estado. Lo que veo para los Estados Unidos puede serlo también para Francia.

El Papa evidentemente pega un tirón de orejas a la postura intransigente de los Obispos.
A pesar de que el Papa había intentado la reconciliación con la República, no lo consiguió, ya que los obispos decían que no se pueden callar y dejarse destruir y matar, como ovejas en el matadero.,
El caso Dreyfus vino a enturbiar más las aguas.

Combes

En las elecciones de 1902 los revolucionarios ganaron las elecciones
Con la ascensión al poder del radical Emile Combes, que fue seminarista y después se confesó ateo, las relaciones empeoraron mucho más, a pesar de que muchos republicanos moderados hicieron un esfuerzo por buscar la paz tan deseada con la Iglesia, como pedía León XIII
.
Pero los radicales se hicieron con el poder y no hicieron caso a nadie. Combes cerró tres mil colegios religiosos no autorizados y 1.000 hospitales y otras instituciones educativas. Se cerraron miles de monasterios y conventos, malvendiendo los bienes últimamente adquiridos.. A finales de 1903 se habían cerrado 10.000 colegios de órdenes no autorizadas. Retiró los crucifijos de las salas de audiencias de los jueces. Sin ninguna intervención del Vaticano, empezó a presentar a los obispos elegidos por los poderes laicos para que el Papa les diera la investidura. El Papa se negó a ratificar estos hechos consumados.

Pio X

Muerto León XIII el 20 de julio de 1903, fue elegido Papa Pio X, que nombró secretario de Estado al español Merry del Val.
Estalló un gran escándalo, cuando se hizo público que los ascensos de los militares a los últimos grados, se estudiaban y votaban previamente en la logia masónica del Gran Oriente, a la que pertenecía Combes.
Ante este escándalo dimitió Combes en enero de 1905.

Ley de 1905

En esta misma fecha se aprueba la ley de separación entre la religión y el Estado. Tras un debate de tres meses se aprobó en enero de 1905 por 314 votos contra 233 la separación de la Iglesia y el Estado. Con esta ley se desmoronaba el Concordato de 1801
Pio X en la Encíclica Vehementer de 11 de febrero de 1906 condenó la ley.
Esta ley, con los antecedentes anteriores, es una ley con un laicismo agresivo, cuya finalidad era terminar con el catolicismo en Francia. Su única finalidad es eliminar la influencia de la Iglesia en la esfera de lo público
Asegura la libertad de conciencia, garantiza el ejercicio de la libertad de cultos, siempre que no esté contra el orden público y en el artículo 2 afirma que no subvencionará a ninguna religión.

Se trata de la admisión de libertades individuales, que no tenían incidencia en el sector público. Las religiones se reconocen como otras instituciones-asociaciones, ya que permanecen en la esfera de lo privado..
En virtud de la neutralidad del estado tienen que desaparecer todos los símbolos religiosos en los edificios públicos.
Según el artículo 12 todos los edificios del culto, anteriormente expropiados, seguirán siendo propiedad del Estado.
El Estado no subvencionará a las religiones.
En virtud de esta ley ninguna religión `puede ser privilegiada sobre otras, ya que todas son jurídicamente iguales ante la ley. Esta ley fue traumática para la Iglesia de Francia, ya que la confina al ámbito de lo privado. La religión es un sentimiento privado que no puede aflorar fuera.

La enseñanza
En esta pugna los republicanos consiguen laicizar la enseñanza. (década de 1880); La intransigencia entre unos y otros continúan durante mucho tiempo. Se prohíbe la enseñanza a las Congregaciones religiosas. En 1904 se cerraron 12.000 escuelas, se rompen las relaciones con el Vaticano. 40.000 templos pasaron al Estado y una ley prohíbe que el Estado sufrague con dinero público la construcción de nuevos templos.
Se instaura un laicismo absoluto, ya que la laicidad es un absoluto, es una nueva religión, una diosa, que quiere imponerse a todos. No existen fines superiores, ella es el fin último de todo, ya que el Estado ha sido divinizado.
Nueva reacción.
En el año 1920 el Estado francés reconoció a la Iglesia como entidad pública y comenzaron a buscarse líneas de cooperación. En febrero de 1924 se firmó con Pio XI un tratado de cooperación, pacificación y colaboración, que va a durar más tiempo
El proceso industrial
La revolución industrial comenzó en Inglaterra, Todo el proceso técnico de este siglo va a influir en el porvenir de la humanidad. La humanidad deja el terruño y se instala en las urbes. Miles de campesinos emigran a las grandes ciudades en busca de trabajo. Miles de chimeneas empiezan a poblar Europa. Se desmorona el mundo rural y nace la gran ciudad. Nace el proletariado y una masa cada vez mayor de obreros. Ello da lugar a un capitalismo salvaje, que sume en la más profunda miseria a miles de trabajadores. La industrialización, que es buena para la humanidad, va a traer la protesta social y el nacimiento de los nacionalismos radicales. Nace lo que se ha llamado la cuestión social.

Como contrapeso a estas ideologías nace el social cristianismo con distintas variantes en Francia, en España y en Inglaterra. En Francia en 1890 el 64 por ciento de la población vivía en el campo. En 1912 descendió al 56.
Un laico francés Malun creó una sociedad, decía, que debía encontrar una tercera vía, esto es, el camino entre el liberalismo asesino y el socialismo llamado científico.

Otros dos laicos, Albert de Mun y René de la Tour du Pim, que habían leído y discutido juntos el libro del Emile Keller: La iglesia, El Estado y la Libertad, querían conocer las causas de la rebelión parisina, y la lucha de clases. Conocieron a un hermano lego de San Vicente de Paul, Maurice Maignen, el cual les dio su opinión con estas duras palabras: Los crimines que incendiaron Paris no era esa gente. No, los culpables, los verdaderos culpables, sois vosotros (…).Quiero decir los ricos, los grandes, los afortunados que os divertíais en el interior de esas paredes destruidas, que pasáis delante de las gentes sin conocerlas, sin verlas, sin sentir nada por sus almas, sus necesidades ni sus sufrimientos (..) Yo vivo con ellos, y puedo deciros en su nombre que no os odian, que os ignoran tanto como vosotros a ellos. Id a ellos con el corazón abierto y descubriréis que os comprenden.

Los dos aristócratas formaron unos círculos obreros, como contrapeso a los que organizaban los socialistas y los republicanos.
Los clubs aumentaron en Francia
Otro laico fue León Harmel, a quien su padre, católico ferviente, había dejado muchos bienes, en 1852, intentó hacer de un fábrica febril, en la que trabajaban más de 678 obreros, una empresa modelo católica. Organizó muchas peregrinaciones a Roma. Todos ellos influyeron mucho en la elaboración de la Rerum Novarum.
No es el momento de describir este movimiento, que tuvo también su incidencia en España. Solo me interesa recalcar, que a pesar de la persecución a que se vio sometida por el frente republicano y ahora de nuevo por el frente del socialismo científico, hizo una labor muy importante. El Mismo Marx le decía en una carta a Engels: Me convencí que debía emprenderse una acción enérgica contra el clero, sobre todo en las zonas católicas. Trabajaré en este sentido en la Internacional. Cuando les parece adecuado, esos bribones se dedican a coquetear con los problemas de los trabajadores (per ejemplo Ketteler en Mainz, los clérigos del Congreso en Dusseldorf).

En 1896 el Congreso de la democracia cristiana, que fue el predecesor de la democracia, que se creó después de la segunda guerra mundial. Nacieron otros movimientos religiosos como el sillón.


Algunas concreciones
Los poderes administrativos y, sobre todo la jurisprudencia, han ido concretando muchos de estos conceptos sobre la laicidad, mitigando muchas leyes o dándoles una interpretación más racional, especialmente en casos concretos que no estaban determinados por la ley, como veremos a continuación. En el futuro, según ha prometido el actual presidente de la República, estas relaciones entre la Iglesia y el Estado irán mejorando, en un clima de colaboración.
Desarrollo de estos conceptos
El concepto de libertad de conciencia se va concretando: la libertad del ateo y del indiferente para manifestar sus pensamientos. A nadie puede obligarse a que manifieste públicamente sus ideas religiosas o filosóficas. Se prohíbe hacer mención en los censos de la religión del declarante. El Consejo de Estado recordó que no se puede obligar a los clientes, al hacer su inscripción en un hotel, a declarar su religión.
La ley prohibe a los funcionarios emitir cualquier documento, en el que se mencionen las actividades políticas, religiosas y filosóficas de nadie. Se considera delito amenazar a alguien por sus creencias religiosas, o por pertenecer a una asociación religiosa.
Queda garantizada la libertad de culto, no sólo en un plano privado, sino también público.
Los templos de los que se había apoderado el Estado, se devuelven para el uso a los católicos, aunque el estado siga teniendo la titularidad, comprometiéndose a los gastos de mantenimiento.
No debe haber símbolos religiosos en los edificios públicos construidos después de 1905. Aunque no hay religión oficial, se mantienen todas las huellas de la función pública desempeñada históricamente por la religión en Francia.
Se mantienen como festivos las principales festividades católicas En la III.ª República se añadió el lunes de Pascua y el lunes de Pentecostés a las cuatro "fiestas de precepto" católicas declaradas días festivos en 1802 (Navidad, la Ascensión, la Asunción y Todos los Santos). De ese modo, Francia no corta con sus raíces cristianas, pero otras religiones, como el judaísmo, el Islam o el budismo, no ven reconocidas sus fiestas más que a título de permisos individuales para funcionarios, agentes públicos y alumnos.
Además, en esta realidad empírica, los poderes públicos se ven en la obligación de tener muy en cuenta el tamaño de las agrupaciones religiosas. Así, los programas religiosos que forman parte del pliego de condiciones de la televisión pública afectan al catolicismo, al protestantismo, al cristianismo oriental, al judaísmo, al Islam y al budismo. Por último, la asociación de culto debe "tener por objeto, exclusivamente, la práctica de un culto". Ello significa que, aunque la jurisprudencia no interprete este "exclusivamente" de manera estricta, el hecho de organizar una actividad de culto no basta para ser considerada una agrupación que pueda beneficiarse de la ley de 1905. Hay asociaciones con funciones de edición, publicación o curación que no están reconocidas por el Consejo de Estado como asociaciones de culto. Para la opinión pública, muy a menudo, no son "religiones".
La neutralidad laica, el principio de no reconocimiento oficial de ningún culto, implica la ausencia de salarios o de subvenciones directas a las Iglesias. Este principio coexiste con la existencia de capellanías subvencionadas por el Estado, de reglas muy flexibles referentes a los legados, la posibilidad de deducciones fiscales para las donaciones y el mantenimiento del patrimonio inmobiliario dedicado al culto que se puso a disposición de las Iglesias en 1905. Hay que señalar que, en los últimos tiempos, los poderes públicos encuentran soluciones que concilian el principio de no reconocimiento y el de la libertad de cultos para favorecer la construcción de mezquitas.
Manifestaciones públicas y los velos
Los grupos religiosos pueden manifestarse públicamente sin ningún problema, con las debidas autorizaciones y siempre que no vayan contra el orden público.
El asunto de los velos en la escuela ha planteado serios problemas de orden público en Francia. Los adversarios han insistido de eliminarlos, ya que ello es símbolo de la sujeción de la mujer al marido. Para ellos no es simplemente un elemento cultural. Hay una ideología en el trasfondo de sumisión y de arcaísmo religioso. El Consejo de Estado ha dictaminado que llevar símbolos religiosos a la escuela no es, en sí mismo, contrario al laicismo. Llegaría a serlo si fuesen ostentosos o de proselitismo o motivo de desorden. Será preciso, pues, regular el problema caso por caso. De hecho quedó prohibido, estando en contra la Iglesia católica, que protestó por ello.
Otros aspectos
La Iglesia católica, al ser la mayoritaria, ha tenido una posición ventajosa, ya que en ella encuentra Francia sus raíces culturales. Ello no va en contra del principio de igualdad. Sería un absurdo, que en Francia, se pudiera como festiva una fiesta islámica o judía.
Existe una libre organización de las iglesias.
Los obispos pueden reunirse sin cortapisas, a pesar de las prohibiciones de antaño.
A los funcionarios públicos no se les puede preguntar por la religión que profesan o por sus aficiones filosóficas.
A nadie se le puede obligar a practicar un culto o a dejar de pertenecer a una asociación religiosa.
La libertad religiosa no queda reducida a la intimidad de la persona o al fuero interno, ya que tiene un campo más amplio en el ejercicio externo y publico de culto.
Al estar todos los templos en manos del Estado, el usufructo de los templos se concede a la iglesia, con tal de “se ajustaran a las reglas de organización general del culto, cuya práctica se propongan asegurar.
De la neutralidad negativa se está pasando a una neutralidad positiva de cooperación
Se suprimió en 1972 la exigencia de prestar juramento ante Dios y los hombres a los jurados en la sala de lo criminal.
La ley de julio de 1887 prevé exoneraciones fiscales para las donaciones a las asociaciones culturales y a las asociaciones diocesanas,
Al Islán se le han concedido subvenciones para edificar mezquitas.
En virtud de la libertad de opinión se permiten las manifestaciones públicas de tipo religioso: La Jornada Mundial de la Juventud.
En virtud de la ley Debré de 1959 se otorgan ayudas financieras a los establecimientos privados, con tal de que firmen un contrato con el Estado. En su virtud los colegios pueden tener un carácter propio, con tal de que respeten la programación estatal.
El Estado asume el gasto de las capillas en las escuelas, en los liceos, en los hospitales y en las prisiones.
Se permite el repite de las campanas.
Se autorizan los Concilios
El Presidente Sarkozy ha asistido en la Catedral de Paris a actos oficiales de gobierno francés
Además, el acta del 25 de diciembre de 1942 mantenida en la Liberación en 1944, dispone que el Estado y las colectividades locales pueden financiar reparaciones en los edificios abiertos al público.
Por fin, una ley de 1978 ha aprobado para el clero católico y los celebrantes musulmanes que no están afiliados al régimen general de la Seguridad Social y que no sean asalariados un régimen especial de Seguridad Social, que cubre los riesgos de enfermedad, de invalidez y de vejez.
Añadir que las asociaciones cultuales nacidas de la ley de 1905 pueden recibir donativos y legados y se benefician de medidas fiscales como la exoneración de la tasa fiscal y de los derechos sobre los donativos y legados, o de reducciones de impuestos para los donantes.
A esto, se añade el hecho, que desde el año 2000, existe una comisión de diálogo entre el Gobierno y la Iglesia, presidida por el Primer Ministro y el Nuncio apostólico con el Presidente de nuestra Conferencia Episcopal, para resolver los problemas de la Iglesia de Francia.

LA ENSEÑANZA RELIGIOSA EN LAS ESCUELAS.
La enseñanza religiosa en las escuelas fue desde la revolución uno de los temas más candentes. Aunque hemos ido hablando a los largo de este trabajo, sobre la actitud de los gobernantes antes este problema, quiero presentar en conjunto los problemas, que han afectado a este problema.
La neutralidad en la enseñanza
Las leyes de Jules Ferry de 1881 instauran una enseñanza pública, laica, gratuita y obligatoria.
En Francia se había suprimido la enseñanza de la religión en la escuela pública con el fin de respetar la conciencia de los que no tenían ninguna creencia o tenían una distinta a la católica.
Con este fin la enseñanza tenía que ser neutral. Hay materias en que este principio se podía aplicar con suma facilidad: Matemáticas, Física, Química, geografía, ortografía. Sin embargo había otras materias, en las que era muy difícil aplicar la neutralidad.. La Literatura, la educación cívica y moral, la filosofía, ya que el profesor, al explicarlas, era muy difícil que no aparecieran sus apreciaciones personales, especialmente cuando se trata de la educación moral..Los hechos religiosos sólo podrían ser abordados como si se tratara de hechos históricos, y aún así, se encontraban dificultades.
Los maestros no terminaban de entender este concepto de neutralidad y el mismo ministro de Instrucción Pública, Jules Ferry, les envió un documento (17-nov.1883) en que les aclaraba este concepto. Les decía que si cualquier padre de familia asistiera a sus clases y no se extrañaba de lo que decía, que no dejara de hacerlo, ya que lo que decía no era su propia sabiduría, es la sabiduría del género humano, es una de estas ideas del orden universal que han hecho entrar en el patrimonio de la humanidad varios siglos de civilización.
Se pretendía una escuela abierta a todos, sin distinción de creencia o credos, en la que se enseñe el respeto mutuo, la tolerancia, la convivencia, la cooperación, y el diálogo.
La dificultad la encontraban al responder a esta pregunta ¿En que se fundamentan estos valores? ¿En la religión? ¿En la Filosofía? ¿En el empirismo y en la tradición? ¿O acaso todo es relativo?
Ante la dificultad para ponerse de acuerdo, optaron por un empirismo moral o una ética civil, que no se pregunta por los fundamentos.
Se encontraron que con solo una ética civil instruye, pero no educa. Descubrían una disonancia entre la familia y la escuela, ya que donde verdaderamente se enseñan los valores es en la familia.
Separar la instrucción de la educación a todo maestro se le hace muy difícil.
El problema se acentúa en el presente con el relativismo moral, como veremos en otro lugar.
El ministro sin quererlo se está refiriendo a una ética civil o humana, que es común a todas las doctrinas y necesaria a todos los hombres civilizados, de lo que otro ministro hablaría con posterioridad (Instrtuc. 17-enero-1987 y 20-jun.1923.
A pesar de todos los tanteos e instrucciones dadas por las autoridades, la neutralidad no funcionaba, aunque los maestros tuvieran muy buena voluntad.
Un periodista, Pierre Enri Simón, en un artículo aparecido en Le Monde hacia estas sugerencias:..pero esta exclusión (de las creencias) constituye o un sistema o, al menos, crea un clima, no digo mortal a la fe o irrespirable al cristiano ,pero tal que la conciencia del sacerdote o del padre pueden juzgarla insuficiente para la formación de la conciencia moral. Hay una música de la escuela cristiana, que no es la de la escuela laica.
Ante estas dificultades se planteaba que los distintos grupos formaran escuelas con un ideario propio, subvencionadas por el Estado, a las que los padres pudieran mandar libremente a sus hijos. Tendrían, por supuesto, unas normas comunes a todos ellos.
La libertad de enseñanza
La libertad de enseñanza es uno de los fundamentales de la República Francesa. Aunque no está expresamente recogida en las Constituciones de 1946 y 1958, es conocida como tal en la jurisprudencia y en las decisiones del Consejo de Estado, en paridad con las libertades de cultos, de asociación, de reunión de prensa etc. La limitación de esta libertad traería consigo el exceso de poder.
Esta libertad implica el poder formar un centro, elegir maestros para este centro, reclutar alumnos, preparar programas, realizar un ideario, dar títulos etc.
El intentar poner cortapisas a esta enseñanza privada frente a la pública traería consigo una discriminación arbitraria.
Los alumnos, completada su capacidad, deben tener acceso en igualdad de condiciones a otros cursos de la enseñanza púbica
¿Quien debe remunerarla?
¿Debe recibir la enseñanza privada fondos del Estado?
¿En la enseñanza primaria, secundaria y superior?.
Las normas han sido muy variadas en el devenir histórico.,
Otros están optando por el bono o cheque escolar
Después de muchas peripecias, la ley Debré (1959) se ha convertido en la regla común: se otorgan ayudas financieras muy importantes a los establecimientos privados que firmen un contrato con el Estado. Dicho contrato permite a estos establecimientos tener un proyecto pedagógico específico, a condición de que se respeten los programas establecidos por el Ministerio de Educación Nacional y se garantice la libertad de conciencia.
El laicismo no puede reducirse a un sistema jurídico, es también una cultura.
El concilio Vaticano II formalizó en "Gaudium et spes": "En el terreno que les es propio, la Comunidad política y la Iglesia son independientes una de otra y autónomas" (GS 76,3). Poco a poco fueron desapareciendo las tensiones y se buscó una cooperación más intima.
En la actualidad, la laicidad francesa, que ha evolucionado mucho en un siglo, es de nuevo objeto de un profundo debate, después de la postura del actual Presidente de la República Nicolás Sarkozy, comentadas en dos ocasiones en este mismo blog.
La laicidad en estos momentos está tomando perfiles nuevos, ya que está entrando en juego el islamismo, que está corriendo el riesgo de cerrase en si mismo y no ser capaz de integrarse en una sociedad tan laica como la francesa.
LA ENSEÑANZA DE LA RELIGIÓN EN LA ESCUELA EN LA ACTUALIDD SEGÚN LOS OBISPOS FRANCESES
En el informe Regis Debray, pedido por el ministro de Educción del Gobierno Mitterrand, Jacques Land, sobre la enseñanza del hecho religioso en la escuela laica, pedido en septiembre de 2002. Hasta este momento ha estado vigente, como dijimos anteriormente, la ley de 1882. Regis Debray, que fue amigo del Che Guevara y estuvo dos años en la cárcel, por su ideología marxista, aunque después recaló en el socialismo francés, decía en este informe: No es posible entender la gran pintura renacentista, si no se conoce la historia de José, María y su Hijo, Jesús. Alguien que viese un gran museo, no sabrá qué está contemplando delante de un San Sebastián: ¿Se trata de un “cow-boy” acribillado por fechas de indios? Para comprender el magníficat de Bach o un Tedeum hay que saber qué es y en que consiste una misa….El estudio del hecho religioso no es más que la prolongación de las enseñanzas fundamentales. Un medio como otro de conocer mejor. En otro terreno, para entrar en el terreno de la actualidad más dramática, la geografía, y los conflictos contemporáneos son incomprensibles sin el conocimiento de las religiones en el espacio y en la geografía política.
La escuela pública francesa puede y debe enriquecerse, enseñando el hecho religioso, con profesores especialmente formados, pero descartando el adoctrinamento religioso y los catecismos de cada religión.
Regis Debray preconiza el paso a una laicidad más positiva Se diferencia la catequesis y la cultura religiosa. La primera tiene como destinatarios a los creyentes en vista a su crecimiento espiritual. La segunda apunta únicamente a una aprensión del mundo cercano y de esa manera a una comprensión neutral del hecho religioso.
Es conveniente establecer una distinción entre las ciencias y las religiones, que difunden los conocimientos relativos al hecho religioso, y la teología, que fija la doctrina correspondiente al hecho religioso. Lo que está en juego en la enseñanza del hecho religioso, tal y como está enfocado en Francia, podría cubrir los tres aspectos siguientes:
En primer lugar, existe un interés por conocer las religiones que han formado al Occidente, con el fin de poder acceder al patrimonio y a la cultura de hoy en día que está profundamente marcada por la aportación de las religiones y del cristianismo en particular. Se trata en gran parte de nuestra identidad cultural actual.
¿Qué sería de los pueblos si perdieran la memoria?
Después, es necesario conocer las religiones que están presentes en el territorio nacional para contribuir a reforzar el vínculo social. No hay nada peor que la ignorancia del otro, de su cultura, de su religión, para generar el miedo, el rechazo y algunas veces el conflicto. En la estructura social de Francia de hoy en día, no es posible ignorar los datos elementales referentes al cristianismo, al judaísmo, al islam.
Por fin, abordar la cuestión de religiones en una enseñanza apropiada contribuirá también a la pregunta del sentido de vivir juntos. Cierto es que las religiones no tienen el monopolio del sentido, pero no se quedan sin aportar contribuciones notables en este ámbito. Entonces es razonable pensar que se hace un favor precioso a las generaciones presentes y futuras al no callar que es posible dar un sentido a su vida, y que, para hacerlo, la experiencia religiosa es un camino practicable.
En el informe Stasi se pide que el Estado no sea solamente neutral, ya que debe garantizar positivamente la libertad de conciencia. En el informe se pide que la laicidad ha de dejar a un lado la laicidad de combate y convertirse en una laicidad positiva, abierta y dinámica.
Como consecuencia de esta informe en Francia se prohibieron en las escuelas las prendas y signos ostensibles, esto es, el velo del islán, el crucifijo de gran tamaño o el kippa judío.
DECLARACIÓN DE LOS OBISPOS FRANCESES
Los obispos franceses, reunidos en Asamblea Plenaria del 13 al 15 de junio de 2005, estudiaron el tema de la laicidad con ocasión del centenario de la ley, que establece la Separación de las Iglesias y del Estado, de 1905, que fie tan polémica como dijimos anteriormente. Esta laicidad para ellos implica la no confesionalidad del Estado, la no injerencia de éste en materia religiosa, ni en la organización interna de las comunidades religiosas, renuncia por parte de la iglesia a actividades políticas, autonomía de ambos, con relaciones de diálogo.
Esa laicidad no implica, para ellos, un mutismo frío de la Iglesia, cuando se encuentra confrontada a proyectos de leyes gubernamentales o a problemas sociales que atentarían gravemente contra la dignidad del hombre y el respeto de sus derechos. Tales intervenciones, dicen los obispos, no serían percibidas como presiones indebidas sino como propuestas de reflexión, que forman parte del libre debate democrático. Son las aportaciones que la Iglesia quiere hacer, junto con otros ciudadanos de otras creencias, o no creyentes, a las propuestas legislativas del Estado.
El Estado francés, en la etapa de Sarkozy, ha manifestado una voluntad de concordia y dialogo con los diversos grupos religiosos, existentes en Francia, especialmente con la Iglesia católica, como hemos visto en este blog, al estudiar el concepto de laicidad en Sarkozy. Tengo escritos dos artículos, que se puede ver en blog FELIX NARCA. En los índices se puede ver los dos artículos. “Sarkozy y las religiones” y otra articulo más antiguo Sarkozy y la laicidad, comentando un libro del mismo titulado “La república, las religiones y la esperanza”
El Estado es neutral respecto a las religiones, aunque ello no quiere decir que ignore a las religiones, sino más bien que no debe injerirse en sus asuntos. Esta neutralidad ha sido activa y positiva, ya que ha garantizado el culto religioso, ha asumido el dialogo y ha llegado a acuerdos con los diversos grupos religiosos. No fue una neutralidad negativa y agresiva con las religiones.
El Estado pone a disposición de los fieles, para el ejercicio del culto, los edificios incautados en 1905 y asegura su mantenimiento.
CONCEPTO DE LA LAICIDAD PARA LOS OBISPOS
El centenario de la ley de 1905 en Francia sobre la Separación de las Iglesias y del Estado suscitan nuevo debate de fondo, después del largo camino de dos siglos
En Francia, este concepto deriva de los principios de la aconfesionalidad del Estado y de su no competencia en materia de fe religiosa.
La verdadera laicidad es positiva, abierta, acogida y tolerante.
En lo sucesivo, tenemos que admitir que el Estado reconoce la libertad legítima de las expresiones que resultan de ella, mientras el orden público no se vea perturbado. Este reconocimiento emana del carácter transcendente de la persona humana y de su libertad, que ha sido proclamada universalmente por la Carta de las Naciones unidas, firmada en San Francisco en 1945.
Implica que el Estado permita a las diferentes voces de las conciencias y por lo tanto de las instituciones religiosas que les representan, puedan expresarse libremente en el debate público.
Hoy en día, de la misma manera que son necesarios valores comunes para unir nuestra nación como comunidad de destino, igualmente, es normal que los católicos aporten a su patria las contribuciones de su fe y el sentido del hombre, según lo valores que ellos posean.
Nadie pondrá en duda, dicen los obispos, que tanto en Francia como en Italia, en España y en cualquier lugar, la Iglesia católica ha contribuido ampliamente a lo largo de los siglos a dar forma, con otros, a la cultura de nuestros países, a fundar los valores que han sido la base de su bien común. El catolicismo presenta a Francia una serie de valores, que dan sentido a la vida y que el Estado no puede afrontar, afirma Sarkozy,
Actualmente, en nuestras sociedades multiculturales, quiere seguir participando en la promoción de un "vivir juntos" que sea respetuoso con cada persona y que favorezca la apertura a los demás antes que el encerrarse en sí misma.
Por esto en este momento el reto más importante sea que la Iglesia esté presente en el debate público, especialmente cuando hay por medio, temas morales.
La Iglesia es y debe ser tolerante, ya que todos tenemos que vivir juntos los que integramos la sociedad actual plural y multicultural.. La Iglesia debe trabajar por la paz, la justicia y la solidaridad.
La Iglesia es demasiadas “veces más escuchada que entendida, incluso si su opinión es esperada”.
Cierto es que en la mentalidad actual, la palabra de la Iglesia católica es más esperada o solicitada en cuanto a problemas económicos, sociales y en cuanto a cuestiones internacionales de paz, de justicia o de defensa de los derechos del hombre.
Lo es menos en cuestiones de moral personal, como la sexualidad, la vida de pareja, la interrupción voluntaria de embarazo y otras más.
Sin embargo, la Iglesia no tiene por qué callarse en estos temas. Cuando toma la palabra en cuestiones como el PACS (Pacto Civil de la Solidaridad) o la unión civil de los homosexuales o sobre el aborto, quiere dar una luz sobre lo que está en juego, haciendo valer un punto de vista que puede acercarse a la conciencia tanto de creyentes como la de no creyentes.
En el seno de la Iglesia pensamos que los valores que nos inspira la fe, especialmente: la igualdad del hombre y de la mujer, el carácter estructurado de la diversidad, la dignidad de la persona humana desde la concepción hasta la muerte natural, pueden contribuir a la reflexión que ayude a la adopción de las leyes cuyo objetivo sea el Bien común.
Cuando sentimos que los fundamentos de nuestras sociedades están en tela de juicio, expresamos nuestro desacuerdo.
Ahora bien, la Iglesia católica debe velar siempre por cuidar su comunicación, por explicar las razones de sus posiciones y no dar una impresión de autoritarismo. No debería olvidar que es portador de una visión global del hombre. Por ello no deja de aportar una contribución significativa en el ámbito de la educación en el que su amplia experiencia histórica puede servir, particularmente con la enseñanza del hecho religioso.
Asimismo, al dialogar con los artistas, contribuya a favor de una cultura que transmita razones de vivir.
Por fin, cuando se compromete sin reserva en el ámbito de la salud, donde lo que está en juego, en nuestra época, es determinante para el futuro.
En todo caso, fiel a su misión, la Iglesia católica se dedica, respetando las conciencias, a proponer la fe, a favorecer el encuentro con Cristo.
Al no ser ya religión de Estado como lo fue en Francia durante siglos, no tiene por objetivo imponerla a las instituciones públicas. Su única preocupación desde ahora es participar en el debate público y aportar la luz y las exigencias del Evangelio, y asumir, en toda circunstancia, la defensa de la persona humana.
Así es como en su Carta a los católicos de Francia de 1996, nuestra Conferencia Episcopal ha declarado lo siguiente: "Por nuestra parte, en nombre de nuestros ciudadanos y de nuestra fe, queremos contribuir a la vida de nuestra sociedad y mostrar activamente que el Evangelio de Cristo está al servicio de la libertad de todos los hijos de Dios".



jueves 19 de marzo de 2009

MANIFIESTO DE MADRID SOBRE EL ABORTO

MANIFIESTO DE MADRID SOBRE EL ANORTO
«Los abajo firmantes, profesores de universidad, investigadores, académicos, e intelectuales de diferentes profesiones, ante la iniciativa del Grupo Socialista en el Congreso, por medio de la Subcomisión del aborto, de promover una ley de plazos, suscribimos el presente Manifiesto en defensa de la vida humana en su etapa inicial, embrionaria y fetal y rechazamos su instrumentalización al servicio de lucrativos intereses económicos ó ideológicos.
En primer lugar, reclamamos una correcta interpretación de los datos de la ciencia en relación con la vida humana en todas sus etapas y a este respecto deseamos se tengan en consideración los siguientes hechos:
a) Existe sobrada evidencia científica de que la vida empieza en el momento de la fecundación. Los conocimientos más actuales así lo demuestran: la Genética señala que la fecundación es el momento en que se constituye la identidad genética singular; la Biología Celular explica que los seres pluricelulares se constituyen a partir de una única célula inicial, el cigoto, en cuyo núcleo se encuentra la información genética que se conserva en todas las células y es la que determina la diferenciación celular; la Embriología describe el desarrollo y revela cómo se desenvuelve sin solución de continuidad.
b) El cigoto es la primera realidad corporal del ser humano. Tras la fusión de los núcleos gaméticos materno y paterno, el núcleo resultante es el centro coordinador del desarrollo, que reside en las moléculas de ADN, resultado de la adición de los genes paternos y maternos en una combinación nueva y singular.
c) El embrión (desde la fecundación hasta la octava semana) y el feto (a partir de la octava semana) son las primeras fases del desarrollo de un nuevo ser humano y en el claustro materno no forman parte de la sustantividad ni de ningún órgano de la madre, aunque dependa de ésta para su propio desarrollo.
d) La naturaleza biológica del embrión y del feto humano es independiente del modo en que se haya originado, bien sea proveniente de una reproducción natural o producto de reproducción asistida.
e) Un aborto no es sólo la «interrupción voluntaria del embarazo» sino un acto simple y cruel de «interrupción de una vida humana».
f) Es preciso que la mujer a quien se proponga abortar adopte libremente su decisión, tras un conocimiento informado y preciso del procedimiento y las consecuencias.
g) El aborto es un drama con dos víctimas: una muere y la otra sobrevive y sufre a diario las consecuencias de una decisión dramática e irreparable. Quien aborta es siempre la madre y quien sufre las consecuencias también, aunque sea el resultado de una relación compartida y voluntaria.
h) Es por tanto preciso que las mujeres que decidan abortar conozcan las secuelas psicológicas de tal acto y en particular del cuadro psicopatológico conocido como el «Síndrome Postaborto» (cuadro depresivo, sentimiento de culpa, pesadillas recurrentes, alteraciones de conducta, pérdida de autoestima, etc.).
i) Dada la trascendencia del acto para el que se reclama la intervención de personal médico es preciso respetar la libertad de objeción de conciencia en esta materia.
j) El aborto es además una tragedia para la sociedad. Una sociedad indiferente a la matanza de cerca de 120.000 bebés al año es una sociedad fracasada y enferma.
k) Lejos de suponer la conquista de un derecho para la mujer, una Ley del aborto sin limitaciones fijaría a la mujer como la única responsable de un acto violento contra la vida de su propio hijo.
l) El aborto es especialmente duro para una joven de 16-17 años, a quien se pretende privar de la presencia, del consejo y del apoyo de sus padres para tomar la decisión de seguir con el embarazo o abortar. Obligar a una joven a decidir sola a tan temprana edad es una irresponsabilidad y una forma clara de violencia contra la mujer.
En definitiva, consideramos que las conclusiones que el Grupo Socialista en el Congreso, por medio de la Subcomisión del aborto, trasladará al Gobierno para que se ponga en marcha una ley de plazos, agrava la situación actual y desoye a una sociedad, que lejos de desear una nueva Ley para legitimar un acto violento para el no nacido y para su madre, reclama una regulación para detener los abusos y el fraude de Ley de los centros donde se practican los abortos».Fdo. Nicolás Jouve, catedrático de Genética, F. Ansón, escritor, Cesar mombela, Catedrático de Microbiología, Francisco Javier del Arco, Biólogo, fiólofo y escritor., Vicente Bellver. Profesor de Filosofía del Derecho, Luis Francisco Vera. Catedrático de Bioquímica.